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Moción de censura La primera moción de censura en los Ayuntamientos se atasca nada más arrancar

Los ataques dialécticos de los conservadores a los naranjas, a los que inicialmente daba la alcaldía el acuerdo de las direcciones nacionales, tras la investidura por sorpresa del socialista Luis Felipe enfrían la sintonía del centro-derecha en el ayuntamiento oscense.

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La candidata del PP a la alcaldía de Huesca, Ana Alós, con el presidente de su partido, Pablo Casado. PP

La primera moción de censura municipal de la legislatura ha embarrancado nada más ponerse en marcha. Está ocurriendo en Huesca, donde el pasado sábado, y como consecuencia de un inesperado voto en blanco, el socialista Luis Felipe era investido como alcalde por ser el candidato de la lista más votada, con diez concejales, mientras la coalición de centro-derecha que debía devolver a la alcaldía a Ana Alós (PP) comenzaba a resquebrajarse.

Este lunes, y después de tres jornadas de duras críticas de los populares a los ediles de Ciudadanos, a los que los conservadores responsabilizan del fiasco, los naranjas se han puesto de perfil ante el anuncio de los conservadores de presentar una moción de censura para relevar a Felipe.

Las direcciones estatales de PP, Ciudadanos y Vox acordaron la madrugada del sábado que sus tres grupos, que suman los trece concejales que dan la mayoría absoluta en el consistorio (nueve del PP, tres de C’s y uno de Vox), apoyarían a Alós, que ya fue alcaldesa entre 2011 y 2015.

Horas antes, era José Luis Cadena, de C’s, el elegido en el carrusel de pactos y desacuerdos en el que las direcciones estatales de los tres partidos de Colón convirtieron la negociación de las investiduras de los alcaldes de las tres capitales aragonesas, con una disparatada sucesión de encuentros y desencuentros que terminó entrada la madrugada del sábado en Madrid.

Un inesperado voto en blanco

Sin embargo, alguno de los trece concejales del centro derecha se saltó el acuerdo y emitió un voto en blanco que provocó la sorpresa de la práctica totalidad de los asistentes al pleno y el enfado de varios de ellos, especialmente entre los conservadores.

Nadie ha asumido la abstención que reelegía a Luis Felipe, aunque hay quien le atribuye origen: Alós lleva desde el sábado insistiendo en que el voto en blanco fue depositado por uno de los concejales naranjas, ya que asegura haber visto el contenido de las papeletas de los suyos y el de Vox, mientras los de Ciudadanos niegan que ese sufragio saliera de sus filas, lo mismo que el ultraderechista.

¿Una venganza naranja por perder el sábado la alcaldía que el viernes tenían? ¿Una ‘vendetta’ interna del PP oscense, donde los sorayistas de Ana Alós, los casadistas de Mario Garcés y la dirección regional, alineada con Cospedal, mantienen sus tensiones como en el resto de la comunidad? Todavía no hay respuesta.

Tanto el presidente del PP aragonés, Luis María Beamonte, como la candidata oscense anunciaron este lunes que su grupo municipal presentará "cuanto antes" una moción de censura. "No tendrán problema en firmarla", dijo Alós, que al mismo tiempo seguía planteando que la abstención podría responder a "un acuerdo del grupo, que no quería respaldar el pacto".

Ciudadanos "no es un partido de fiar" para Alós

Ciudadanos "no es un partido de fiar", dijo el sábado tras el pleno, al tiempo que calificaba de "ridículo" y de "vergonzante" que hubieran llegado a reclamar la alcaldía. Las palabras de Alós comenzaron a resquebrajar las relaciones del centro-derecha en Huesca y que han molestado también a la dirección autonómica de los naranjas, que este lunes echaban un jarro de agua fría sobre la moción de los populares.

"Vamos a valorar la situación con prudencia y a analizar lo que ha pasado", señalaban fuentes de Ciudadanos, que añadían que "tomaremos en su momento las decisiones que correspondan". Calma y sosiego ante las prisas de los populares.

Las mociones de censura en los ayuntamientos requieren la firma de la mitad más uno de los concejales del pleno para ser tramitadas, algo que no parece que vaya a ocurrir en los próximos días ante el malestar que la reacción de los conservadores ha provocado en los naranjas.

Su cabeza de lista, José Luis Cadena, calificaba de "sonrojante" la situación vivida en el pleno.

"Nunca acepté ser alcalde con tres concejales y sin un pacto cerrado, nunca nos hemos saltado la disciplina de voto, y, como determinó mi partido, nunca acepté negociar con Vox", anotaba, al tiempo que acusaba a Alós de mentir al negar "que fuera cierto el ofrecimiento" de la alcaldía. "Mintió; y lo hizo además en un momento difícil en el que lo responsable hubiera sido una llamada a la calma y a la prudencia", añadía.

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