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Ciudadanos Toni Cantó: ¿futuro líder en Ciudadanos o cambio de barco inminente?

El resultado electoral de Ciudadanos en Catalunya marca un futuro muy complicado para el partido en el País Valencià. Y en medio de la crisis se disparan los rumores sobre los movimientos de su líder

Toni Cantó
El portavoz de Cs en las Cortes Valencianas, Toni Cantó, interviene en el Pleno. Manuel Bruque / EFE

Las elecciones autonómicas del 28 de abril del 2019 se convirtieron en un éxito para Ciudadanos y su cabeza de lista, Toni Cantó. 470.000 votos, un 17,5% del electorado y 18 diputados. Tercera fuerza política, por detrás solo del PSPV y el PP, a quién casi empató. Se quedó a solo 38.000 votos de los populares. De esto aún no hace ni dos años, pero parece una eternidad. Hoy por hoy, la formación naranja no tendría ni siquiera garantizada la representación parlamentaria.

Aunque, si no pasa nada inesperado, todavía quedan más de dos años para la próxima cita electoral, Ciudadanos en general y Toni Cantó en particular, se enfrentan a una disyuntiva que, en palabras de la experta en comunicación política Teresa Ciges, desemboca en tres opciones posibles: "Quedarse cómo está e intentar reforzar el proyecto político propio, buscar la confluencia con el PP o, ya como Cantó, saltar individualmente al PP".

La primera vía implicaría intentar aglutinar los opositores internos al equipo de Inés Arrimadas alrededor del líder valenciano. Una posibilidad que el propio Cantó ha alimentado, al convertirse en la figura más mediática del partido que ha criticado la decisión de la actual dirección de Ciudadanos de llegar a acuerdos con el Gobierno de Sánchez. La razón de la bajada electoral en Catalunya, según estos críticos. Una oposición sorprendente, teniendo en cuenta los acercamientos del mismo Cantó a Ximo Puig de los últimos meses. "Cantó no está a favor ni en contra de Arrimadas; de hecho, le votó todo a favor en los órganos del partido, pero ahora que la cosa se tuerce se le pone en contra. Este es su talante oportunista. Cantó siempre es de Cantó", explica a Público un antiguo dirigente de Ciudadanos que le conoce bien.

Además, ninguna fuente consultada prevé que Ciudadanos pueda sobrevivir como fuerza parlamentaria en Les Corts valencianas con la actual ley electoral, que obliga a conseguir un 5% de los votos en el conjunto autonómico. Y el mismo Cantó votaba, hace solo dos semanas, en contra de la tramitación de la nueva Ley Electoral Valenciana (LEV) que podría rebajar este listón al 3%. "Un 5% no lo sacarán ni en broma. Con un tres todavía tendrían opciones. Aunque el problema es que la estructura del partido no aguantará dos años, pronto verás como empiezan a huir cargos como las ratas", explica Alexis Marí, quien hizo de portavoz autonómico de Ciudadanos hasta 2017.

A pesar que todavía están a tiempo de cambiar el sentido de su voto –imprescindible para la aprobación definitiva de la ley, que necesita el apoyo de 66 diputados– tampoco esto garantizaría que la LEV llegara a buen puerto. Marí, quien capitaneó un primer intento de reforma en la anterior legislatura, recuerda "el poco interés del PSPV para sacarla adelante. Siempre dicen que sí, pero al final siempre encuentran una excusa". "El solo cambio de la ley cuestiona el bipartidismo, porque puede promover la dispersión del voto, y por eso nunca interesa a los grandes partidos", apunta Guillermo López, profesor de comunicación política en la Universitat de València.

El abrazo del oso popular

Descartada por demasiado compleja la salvación del barco naranja, en la prensa valenciana ha empezado a coger fuerza el rumor de una posible confluencia con el PP, ya sea en forma de fusión, de absorción o de coalición. El destino de Unió Valenciana es especialmente recordado estos días. "Pienso que esta opción no le interesa al PP –explica Ciges-, ya que, a diferencia de Catalunya, su estructura territorial es muy fuerte y sobre las confluencias electorales, dos más dos no siempre suman cuatro". Esta analista considera que "a Ciudadanos sí que le interesaría; aunque la alianza sea un abrazo del oso, les permitiría salvar los muebles y evitar la posible desaparición".

La última opción es la salvación personal de Cantó, saltando, probablemente, al PP. "Cantó es un oportunista, no tiene escrúpulos, y si mañana pudiera colocarse en Esquerra Unida juraría que él siempre ha sido del Frente Farabundo Martí", explica alguien que lo conoce desde los tiempos de UPyD. "Entonces –continúa esta fuente- votó todo lo que decía Rosa Díez contra los críticos y al cabo de tres semanas apareció culpando a Díez del desastre electoral y asegurando que él ya lo había avisado". Otra voz, esta próxima a Compromís, apuesta por el salto a Vox: "El mismo viernes en Les Corts definió Vox como un partido completamente democrático, no para de hacerles la pelota".

Ciges ve mucho más probable el salto al PP. "Vox queda demasiado alejado de su perfil centrista y al PSPV una figura así le restaría", asegura la analista, quien, en cambio, cree que al PP le beneficiaría "una figura que es muy mediática, que cae simpático, especialmente entre los jóvenes, y que le ayudaría a renovar su marca, a presentarse como un proyecto que es atractivo y que suma gente, un poco cómo han hecho con Lorena Roldán en Catalunya". Eso sí, Ciges arriesga más y apuesta por un retorno de Cantó a Madrid: "Siempre ha tenido una mirada estatal, el País Valencià no le interesa especialmente. En cambio, en Madrid estaría más cómodo".

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