Público
Público

El comisario García Castaño calla en la comisión 'Kitchen', inmerso en su juicio por el caso Villarejo

El exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo ha guardado silencio sobre muchas de las cuestiones planteadas en la comisión, en contraposición con la actitud cooperativa que mostró en su primera comparecencia.

El comisario jubilado Enrique García Castaño, en su segunda comparecencia en la comisión del Congreso sobre el caso 'Kitchen'
El comisario jubilado Enrique García Castaño, en su segunda comparecencia en la comisión del Congreso sobre el caso 'Kitchen'. Congreso de los Diputados

El comisario jubilado Enrique García Castaño, apodado 'el Gordo', exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), he llegado desinflado y precavido a su segunda comparecencia en la comisión de investigación del Congreso sobre el caso 'Kitchen'. En su primera comparecencia, en abril pasado, habló largo y tendido sobre los trabajos para arrebatar documentación relacionada con las finanzas del PP al extesorero del partido, Luis Bárcenas; y otros trabajos de la brigada política del Ministerio del Interior en la etapa de Rajoy. Pero este miércoles ha empezado advirtiendo: "Mi colaboración con esta comisión y con la Justicia me ha traído problemas. No gustó que fuera tan explícito".

García Castaño está siendo juzgado en la Audiencia Nacional por tres piezas de la macrocausa 'Tándem' y se juega 87 años por su supuesta implicación, junto con Villarejo, en presuntos delitos de extorsión, falsedad documental y cohecho, entre otros, en el desempeño de tres encargos que recibió Villarejo de empresarios. "Me han metido ahí sin comerlo y sin beberlo--se ha quejado García Castaño--. Me han metido en este paquete con el señor Villarejo para darle más importancia al tema, porque yo era muy conocido; me han condecorado siete países". El exjefe de la UCAO se lamenta de que la Fiscalía no le reconozca la atenuante de colaboración con la Justicia.

Su participación en la operación 'Kitchen' parece clara, según él mismo ha confesado, aunque García Castaño niega la ilegitimidad de los trabajos que su superior, Eugenio Pino, exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, le encomendó. "Había una investigación tan complicada contra el señor Bárcenas, ¿cómo puede ser que no se registrara su casa, sus propiedades?. Faltaba una pata y era descubrir los testaferros de Bárcenas". Y eso es lo que le encargó Pino, según García Castaño, con la orden de que "diera explicaciones ante el secretario de Estado de Seguridad", Francisco Martínez, procesado en la causa sobre 'Kitchen'. Pero García Castaño acabando reuniendo el material robado al extesorero del PP para entregárselo a Martínez. "Yo recojo la información y la entrego", ha recalcado. 

Poco más ha avanzado este miércoles, invocando la Ley de Secretos Oficiales para guardar silencio. Varios diputados le han reprochado su falta de colaboración en esta ocasión con la comisión de investigación sobre el caso 'Kitchen'. 

'Operación Cataluña'

En su anterior comparecencia en la comisión, en abril pasado, García Castaño reconoció que fue él, junto con un técnico, quien colocó una minigrabadora bajo la mesa del despacho del ministro del Interior, en 2014, para su reunión con el director de la Oficina Antifrau de Cataluña, Daniel de Alfonso, con el objeto de incriminar a los líderes soberanistas. 

Hasta ese momento se creía que la conversación en la que se descubrió que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, intentaba buscar algo incriminatorio contra el hermano de Oriol Junqueras, de cara a las elecciones del 9N en 2014, fue obra de Daniel de Alfonso. Pero García Castaño confesó: "El DAO [Eugenio Pino] dijo que iba a venir un señor y que por seguridad del ministro había que grabarlo. Y yo, con un técnico, le pusimos una minigrabadora debajo de la mesa del despacho".

Más noticias