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Medio Ambiente El Congreso aprueba la reforma que permite soltar especies invasoras para servir a la pesca deportiva y a la caza 

PP, Ciudadanos, EAJ-PNV y PDeCAT dan luz verde a la modificación de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad en contra del criterio de los científicos, los ecologistas y el Tribunal Supremo. 

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Fotografía cedida por la revista Nature de una trucha arcoíris. EFE

Ni los científicos, ni los ecologistas, ni el Tribunal Supremo estaban de acuerdo. Pero poco ha importado. El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves la modificación de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad para permitir que algunas especies exóticas invasoras puedan ser explotadas por los aficionados a la caza y la pesca, o para fines comerciales.

El cambio ha salido adelante con los votos del PP, Ciudadanos, EAJ-PNV y PDeCAT.. El PSOE, que en la anterior legislatura se había mostrado también favorable a la modificación, ha votado finalmente en contra, junto a los grupos de Unidos Podemos, ERC y Compromís.

La Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad aprobada por consenso en 2007 prohíbe que se puedan realizar aprovechamientos económicos con las especies exóticas invasoras, puesto que eso incentiva que se sigan reproduciendo, poniendo en grave riesgo a las especies y la biodiversidad autóctonas. De hecho, la misma normativa prevé medidas de gestión específica para las exóticas invasoras, incluida su erradicación, y prohíbe su introducción en el medio natural.

Ahora, el cambio impulsado por el Partido Popular permite que se puedan autorizar sueltas de esas especies teniendo en cuenta "las exigencias económicas, sociales y culturales". Afectará, sobre todo, a peces como la carpa, la trucha arcoíris, el siluro o el lucio —muy vinculadas a la pesca deportiva— y a mamíferos como el carnero del Atlas —vinculado a la caza.

Las especies invasoras son, según las Naciones Unidas, la segunda causa de amenaza y extinción de especies en el mundo, precedida tan sólo por la pérdida de hábitat. En Europa, una de cada tres especies está en peligro crítico de extinción por esta amenaza creciente.

Por eso, las cinco grandes organizaciones ecologistas han tachado la medida de “grave retroceso para la conservación de la naturaleza”, y han reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez y al resto de grupos políticos en contra de la modificación que presenten recursos de inconstitucionalidad.

Las ONG consideran que la nueva norma viola los acuerdos internacionales que España asumió en la Convención sobre la Diversidad Biológica, así como la Estrategia Europea de Biodiversidad y el artículo 45 de la Constitución.

El empeño del PP por favorecer la explotación comercial de algunas especies invasoras como piden los grupos del sector de la caza y de la pesca recreativa viene de lejos. El Ministerio de Medio Ambiente de Miguel Arias Cañete sacó del Catálogo de Especies Invasoras en 2013 a algunas muy polémicas como la carpa, la trucha arcoíris —dos de las más peligrosas— el cangrejo rojo, el lucio o el visón americano, permitiendo su aprovechamiento.

Pero los ecologistas recurrieron y el Tribunal Supremo les dio la razón, ordenando devolverlas al catálogo oficial. Por eso, muchos ven en la iniciativa de los conservadores una manera de esquivar la sentencia y orden de la justicia.

"Se vuelve a poner la defensa de los intereses económicos de un grupo concreto por encima del interés común de conservar nuestra naturaleza” –ha señalado el diputado de Unidos Podemos y coportavoz de Equo, Juantxo López de Uralde. “Además de ser anticientífica, esta modificación es un ejemplo claro de vulneración del derecho de tutela judicial efectiva y de la separación de poderes", ha añadido.

La diputada Teresa de Lara (PP) ha defendido que el desarrollo sostenible tiene que sustentarse sobre criterios ambientales, pero también económicos y sociales.

Francesc Eritja, de ERC, ha lamentado por su parte que esta era "la última gran ley medioambiental que faltaba por desmantelar".