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La emergencia del coronavirus El PSOE busca una presidencia de consenso para la comisión de la covid-19 tras no lograr un acuerdo con el PP

La Mesa del Congreso aprobará este martes la creación de la Comisión para la Reconstrucción Económica y Social. Los socialistas quieren constituir el órgano esta misma semana y, para ello, buscan atraer a un acuerdo a la mayoría de los grupos de la Cámara.

Adriana Lastra y Rafael Simancas en el Congreso
La portavoz y el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Adriana Lastra y Rafael Simancas / EFE

El fallido intento de acuerdo entre el PSOE y el PP sobre la constitución de una comisión parlamentaria de cara a los pactos para superar la crisis económica y social provocada por la covid-19 no va a imposibilitar que se cree este foro en el Congreso, pero sí que puede complicar su puesta en marcha. Tras no haber logrado un gran acuerdo con los de Casado, los socialistas buscan ahora blindar el órgano parlamentario con el mayor consenso posible en la Cámara.

El primer paso en este sentido tiene lugar en la propia composición de la Mesa de la comisión y, en concreto, en la presidencia. El PSOE y Unidas Podemos registraron el pasado viernes la petición para crear la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, una petición que este martes llegará a la Mesa de la Cámara, donde se espera su aprobación, ya que los grupos proponentes suman mayoría en el órgano.

Fuentes parlamentarias aseguran que los socialistas ya han transmitido al resto de partidos que quieren que la presidencia de la comisión recaiga en una persona de su grupo (es el mayoritario en la Cámara y, además, contaría también con el respaldo de Unidas Podemos).

Sin embargo, el PSOE no quiere situar a cualquier candidato, sino que su intención es la de poner al frente de este órgano a una persona que suscite consenso entre la mayoría de las fuerzas parlamentarias.La pasada semana, Pedro Sánchez y Pablo Casado lograron un acuerdo para conformar un espacio de diálogo que abordase los pactos políticos necesarios tras la emergencia del coronavirus. El Gobierno aceptó llevar este foro al Congreso (como pedía el PP) a cambio de que los conservadores participaran en él.

Sin embargo, convertir la mesa para la reconstrucción en una comisión fue el único acuerdo que lograron alcanzar ambas formaciones, y solo un día después de la reunión entre Sánchez y Casado cada partido ya había puesto encima de la mesa una serie de propuestas y objetivos que chocaban frontalmente entre sí.

El PSOE quería constituir una comisión central subdividida en cuatro grupos de trabajo: reforzamiento de la Sanidad pública; reactivación de la economía y modernización del modelo productivo; fortalecimiento de los sistemas de protección social, de los cuidados y la mejora del sistema fiscal; y la posición de España ante la Unión Europea. Además, entre las filas socialistas se habría deslizado el nombre de la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, como principal candidata a coordinar la comisión.

El PP estaba de acuerdo con incluir la mayoría de estos grupos de trabajo en el órgano, pero había propuesto añadir un área de "derechos y libertades públicas" relacionada con las críticas y acusaciones de los de Casado y de Vox al Gobierno respecto a su labor informativa, de comunicación y, a su juicio, de merma de determinados derechos y libertades.

El PP también quería presidir la comisión

También habían propuesto que esta comisión sirviera de órgano fiscalizador de la gestión de la pandemia por parte del Ejecutivo y había pedido presidirla. La portavoz del Grupo Popular en la Cámara, Cayetana Álvarez de Toledo, tanteó a los grupos para tratar de atraerse apoyos a su propuesta de comisión. Al mismo tiempo, los socialistas buscaron por su lado apoyos para su propuesta.

Finalmente, el viernes de la pasada semana, el PSOE y Unidas Podemos optaron por registrar su petición en los términos planteados desde un inicio y sin incorporar ninguna de las iniciativas planteadas por los de Casado. Fuentes parlamentarias explican que, tras este paso, "el PSOE va a tener más que difícil conseguir una comisión tranquila, con un ambiente idóneo para grandes pactos, que es lo que necesita el país en este momento".

Algunos partidos, como el PNV, habían deslizado sus dudas sobre la utilidad de llevar la mesa de reconstrucción al Congreso, dado el "ambiente político" existente en una Cámara donde no es fácil alcanzar grandes acuerdos. Estas mismas fuentes avanzan que el PSOE podría estar buscando estos consensos (entre ellos la presidencia del órgano) para tratar de "aislar" cualquier "intento de sabotaje o de palos en las ruedas por parte del PP y de la ultraderecha".

La petición para crear la comisión de reconstrucción se aprobará este martes en la Mesa, pero después necesita ser vista por la Junta de Portavoces para volver, por último, de nuevo a la Mesa

Sin embargo, los socialistas son conscientes de que cualquier gran acuerdo de cara al futuro precisa de la participación de los conservadores. La petición para crear la comisión está entre los puntos del orden del día de la Mesa del Congreso de este martes. Después habrá Junta de Portavoces y, si los partidos están de acuerdo, el acuerdo de la Mesa podría pasar a la Junta para volver de nuevo a la Mesa para su validación definitiva.

Si esto sucede, la comisión podrá constituirse esta misma semana, como pretende el PSOE. Si no, es bastante difícil que el órgano pueda ponerse en marcha esta semana: en la agenda hay una sesión de control al Gobierno el miércoles, la reunión de varias comisiones y el viernes es día festivo, por lo que la Cámara permanecerá cerrada.

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