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La emergencia del coronavirus Las diferencias sobre la comisión para la reconstrucción enfrían el acercamiento entre Sánchez y Casado

El PP quiere presidir la comisión para la reconstrucción social y económica e incluir un área de "libertades públicas" para que la crisis de la covid-19 "no sirva para deteriorar derechos". Los de Casado quieren que el órgano esté constituido la próxima semana.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado en un encuentro en el mes de diciembre de 2019. EFE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado en un encuentro en 2019 / EFE

Un día después del acuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Casado para crear una comisión para la reconstrucción social y económica del país tras la emergencia del coronavirus, sobre la mesa hay tantas propuestas como diferencias. Que el presidente del Gobierno y el líder del PP salieran el lunes de su reunión telemática con un acuerdo debajo del brazo causó cierta sorpresa, ya que las relaciones entre ambos dirigentes y sus partidos estaban bastante deterioradas desde hace tiempo, una situación agravada a raíz de la emergencia del coronavirus.

Casado aceptó sumarse a la mesa de diálogo propuesta por Sánchez a cambio de que adoptase el formato de una comisión parlamentaria en el Congreso, una condición que el presidente del Gobierno aceptó. El Ejecutivo ya había avanzado un esbozo acerca de la estructura y objetivos que, a su juicio, debería tener la comisión; este martes, el PP también ha avanzado algunas de sus propuestas en este sentido, y la diferencia entre los dos 'bocetos' ya empieza a ser relevante.

Los socialistas habían dibujado una comisión central que articularía los grandes acuerdos en base a las conclusiones de cuatro grupos de trabajo que se centrarían en: recuperación de la actividad económica; políticas sociales; refuerzo de la Sanidad pública y lograr una posición común (una propuesta de Estado) ante la Unión Europea.

Atendiendo a esta propuesta, el Congreso podría optar por conformar la comisión central (la Mesa de Reconstrucción) con cuatro subcomisiones que dependieran de ella y donde estarían representados los grupos de trabajo. También se podría optar por crear solo una comisión sin subcomisiones y trasladar el trabajo de los grupos a cuatro comisiones ya existentes (a las de Economía, Asuntos Sociales, Sanidad y a la Comisión Mixta para la Unión Europea, por ejemplo).

Lo que sí está claro es que la idea del Ejecutivo es que los cuatro grupos trabajen en unas conclusiones en las áreas asignadas que posteriormente se revisarán y rematarán en la comisión central para la reconstrucción. La propuesta del PP difiere en algunas cuestiones respecto a la del Gobierno, unas diferencias que podrían enfriar algunas expectativas sobre el acuerdo entre Sánchez y Casado.

La portavoz de los conservadores en la Cámara Baja, Cayetana Álvarez de Toledo, ha avanzado las áreas esenciales que su partido quiere tratar en la comisión: Sanidad, economía y defensa de los derechos democráticos y las libertades públicas. Sobre esto, la portavoz parlamentaria ha precisado varias cuestiones. A los de Pablo Casado no les importaría incluir un grupo de trabajo sobre los consensos de cara a la Unión Europea entre sus áreas propuestas (como pide el PSOE), pero, al menos en principio, parece que no van a renunciar al área de "libertades públicas".

Desde el comienzo de la emergencia sanitaria, el PP se ha mostrado muy crítico con la gestión comunicativa y de relaciones con las Cortes del Gobierno. Los de Casado han acusado a Sánchez y al PSOE de querer eludir el control parlamentario (tras la entrada de Congreso en servicios mínimos para prevenir los contagios) y han puesto en duda las intenciones del Ejecutivo.

El PP quiere presidir la comisión

Las críticas se endurecieron especialmente tras unas declaraciones del jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, José Manuel Santiago, uno de los miembros del comité técnico para el coronavirus que comparecen a diario en La Moncloa para explicar la situación de la pandemia y sus consecuencias.

Santiago aseguró que la Guardia Civil trabajaba para "por un lado, evitar el estrés social que producen los bulos, y por otro, minimizar el clima contrario a la gestión de crisis por parte del Gobierno", unas palabras que desataron una gran polémica y por las que Casado pidió que Sánchez explicara si había ordenado a los Cuerpos de Seguridad "coartar la libertad de expresión de los ciudadanos en redes sociales para tapar sus errores".

Esta propuesta del PP parece no encajar con el objetivo y las expectativas que el PSOE había depositado en la denominada mesa de reconstrucción, un espacio del que el Ejecutivo esperaba una serie de grandes pactos de Estado para hacer frente a las consecuencias sanitarias, sociales y económicas de la covid-19, y no una comisión parlamentaria para analizar la gestión del Gobierno en las diferentes áreas.

Además, los de Casado han pedido abiertamente la presidencia del órgano parlamentario (es el presidente el que fija las comparecencias y se encarga, junto con la Mesa, de ordenar los trabajos de la comisión), una posición con la que el PSOE no estaría de acuerdo, ya que los de Sánchez creen que se deben seguir los criterios de elección de la Mesa que se utilizan para el resto de comisiones (lo que, de facto, da la presidencia al grupo que logra obtener más apoyos, que suele ser el que tiene más diputados, en este caso el PSOE).

Álvarez de Toledo: "La comisión puede y debe estar constituida la semana que viene. Que no se dilate esto en el tiempo ni que se produzcan discusiones sobre temas menores"

Álvarez de Toledo ha propuesto ante la Junta de Portavoces que la comisión sea no permanente. Este tipo de comisiones se crean para un trabajo concreto, se extinguen a la finalización del trabajo encomendado y, en todo caso, al concluir la legislatura, y son aprobadas por la Mesa del Congreso a iniciativa propia, de dos grupos parlamentarios o de la quinta parte de los miembros de la Cámara y previa audiencia de la Junta de Portavoces.

En este caso, el PP dispone de más de la quinta parte de los diputados del Congreso, pero la portavoz del grupo ha precisado que la intención es que la comisión se registre bajo la rúbrica de todos los grupos. Aunque las diferencias sobre el contenido y la forma de la comisión parecen alejar el acuerdo para constituir la denominada mesa de la reconstrucción, Álvarez de Toledo ha insistido en que el órgano "puede y debe" estar constituido la próxima semana.

Este miércoles habrá contactos entre los diferentes grupos de la Cámara para articular las propuestas y alcanzar un acuerdo de cara a constituir la comisión parlamentaria.

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