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Emergencia del coronavirus Urkullu escenifica las grietas con Sánchez y fuerza junto al PP un debate sobre la gestión de la pandemia

El PNV suma sus votos a los del PP en el Senado para convocar una reunión de la Comisión General de las Comunidades Autónomas  después de las críticas del lehendakari al decreto del Gobierno que ordena la "hibernación" de la economía por la emergencia sanitaria de la covid-19.

Urkullu durante la videoconferencia de presidentes autonómicos
 Iñigo Urkullu durante una videoconferencia de presidentes autonómicos con el presidente del Gobierno

En el sistema parlamentario español el Senado juega un papel de "Cámara de representación territorial" y, sea por casualidad o no, es al Senado donde el lehendakari Iñigo Urkullu ha decidido llevar las primeras grietas entre el Gobierno vasco y el Ejecutivo de Pedro Sánchez por la gestión de la emergencia sanitaria de la covid-19

El PNV ha escenificado en la Cámara Alta su rechazo a uno de los últimos decretos aprobados por el Ejecutivo, concretamente el que ordena la paralización de toda la actividad económica no esencial desde el pasado lunes hasta el 9 de abril. Sin embargo, el 'malestar' del Gobierno autonómico con los de Sánchez va más allá del decreto y tiene que ver con la coordinación que se está llevando a cabo para hacer frente a la pandemia.

El partido vasco ha aprobado este martes junto al PP la convocatoria de una reunión de la Comisión General de las Comunidades Autónomas, el órgano que representa con mayor claridad la vocación de Cámara territorial que se le atribuye al Senado. La Mesa de la Cámara Alta ha aprobado de forma imprevista una petición presentada por el el Grupo Popular, que desde la entrada del Congreso en servicios mínimos reclama que el Gobierno se someta al control de la oposición y trata de forzar debates con el Ejecutivo en los diferentes foros parlamentarios.

La última fórmula de los conservadores para forzar un debate con el Ejecutivo pasaba por convocar la Comisión General de las Comunidades Autónomas en base al artículo 56 bis del Reglamento del Senado, que establece que este órgano "celebrará una vez al año, y preceptivamente antes de que finalice el primer periodo de sesiones, una sesión cuyo único punto del orden del día será dedicado a efectuar un balance de la situación del Estado de las Autonomías".

El martes, el Senado reunió tanto a su Mesa como a su Junta de Portavoces. La primera en reunirse fue la Junta, y de allí salió una impresión clara sobre esta cuestión: no habría reunión de la comisión de autonomías. El PP insistió en este foro en la necesidad de "controlar al Gobierno" y su gestión sobre la pandemia, e incluso pidió una sesión de control plenaria, más allá de la reunión de la comisión; el PSOE le recordó que el objetivo de los trabajos parlamentarios debería ser el de "reducir la actividad a lo esencial, igual que se les está pidiendo a los trabajadores de nuestro país".

"La celebración de sesiones presenciales en el Senado conllevaría la presencia de personal de la Cámara y se estaría provocando que se expongan a una situación arriesgada", insistió el portavoz del Grupo Socialista en la Cámara Alta, Ander Gil. Incluso el PP salió de esta reunión convencido de que su propuesta de convocar a la comisión de autonomías se rechazaría posteriormente en la Mesa, órgano de gobierno del Senado, y así se lo transmitieron a este periódico.

Sin embargo, ni siquiera los conservadores contaban con el 'factor Urkullu'. Tras tres horas de reunión de la Mesa, el PNV sumó el voto de su representante en el órgano, el secretario segundo, Imanol Landa, a los tres votos del PP y con cuatro "síes" forzaron la derrota de la posición contraria de los tres representantes del PSOE, entre los que se incluye la presidenta del Senado, Pilar Llop.

El Gobierno vasco exige información "de manera bilateral"

Fuentes de la formación vasca aseguran que el sentido de su voto se debe a que consideran que en este momento el foro de la comisión de las autonomías es el conveniente. Desde el PNV acusan al Ejecutivo de no proporcionar información "de manera bilateral como debiera" al lehendakari, una crítica que extienden a las reuniones que mantiene Sánchez con todos los presidentes autonómicos.

El Gobierno no está obligado a comparecer en el órgano del Senado, que tiene la particularidad de que es la única comisión parlamentaria que reúne a los partidos (a través de sus senadores), a los gobiernos autonómicos y al Ejecutivo central. Aunque, si se mantiene la situación actual de tensión entre los de Pedro Sánchez y algunas comunidades, como Galicia, Euskadi o la Comunidad de Madrid, que estarían dispuestas a acudir a este foro, es muy probable que el Gobierno termine asistiendo a la comisión.

Además, también es muy probable que las comunidades gobernadas por el PP quieran alentar este debate. El siguiente paso es reunir a la Mesa y portavoces de la comisión, que tienen que fijar una fecha y, muy probablemente, establecer fórmulas para poder celebrar el debate respetando las recomendaciones para prevenir los contagios por coronavirus.

La Junta de Portavoces constató la imposibilidad técnica del Senado para celebrar plenos y comisiones telemáticas con lo medios de los que dispone en la actualidad

La Junta de Portavoces de este martes constató la imposibilidad técnica en la Cámara Alta para celebrar comisiones y plenos telemáticos con los medios de los que actualmente dispone. Tras rechazar la celebración de sesiones de control al Gobierno en el Senado, Ander Gil propuso que el Senado reciba información semanal del Gobierno sobre la evolución de la emergencia sanitaria a través de la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes, del mismo modo que está siendo informado el Congreso.

Además, también propuso que los senadores puedan participar en la Comisión de Sanidad de la Cámara Baja, que celebra semanalmente una comparecencia del ministro de Sanidad, Salvador Illa, para que dé explicaciones sobre la pandemia y las acciones del Gobierno.

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