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Observatorio continuo de Key Data para 'Público'

Encuestas electorales La izquierda sacaría 21 escaños de ventaja a la derecha en otras generales, según los sondeos

Unas nuevas elecciones este año permitirían a Sánchez ser investido con sólo el apoyo de Unidas Podemos y del PNV, ya que el PSOE ganaría once diputados más y sumaría la mayoría absoluta con los de esos dos partidos y el del PRC cántabro, según las estimaciones del gabinete Key Data para 'Público'. PP y Ciudadanos ganarían en conjunto ese mismo número de escaños, pero el hundimiento de Vox (diez parlamentarios menos) alejaría al trío derechista de su objetivo de desbancar a la izquierda.

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Estimaciones del gabinete Key Data para 'Público' sobre los resultados de unas nuevas elecciones generales este año.

Con el fin del bipartidismo se ha hecho más patente que nunca la incapacidad de muchos dirigentes políticos de alcanzar acuerdos anteponiendo el interés general al de su partido. Y en esta escenificación de vetos, reproches e insultos, el recién llegado Vox ha ofrecido el espectáculo menos edificante con sus desvaríos extremistas, por lo que haría que la derecha pagase cara en las urnas esa intolerancia si se convocasen nuevas elecciones generales este mismo año.

Al menos, eso es lo que predicen las estimaciones del gabinete demoscópico Key Data –basadas en un desk research de las grandes encuestas electorales elaboradas tras el 28-A–, según las cuales la formación ultraderechista de Santiago Abascal perdería el 29% de sus votantes en unos nuevos comicios; es decir, una sangría de tres cuartos de millón de votos (y diez escaños) desaparecidos en unos meses.

La consecuencia de ese hundimiento ultra sería que Pedro Sánchez lo tendría muchísimo más fácil para obtener la investidura, ya que sumaría 169 escaños con la formación de Pablo Iglesias y los siete restantes para alcanzar la mayoría absoluta los podría obtener fácilmente: sólo necesitaría –por ejemplo– los apoyos del PNV y del diputado del Partido Regionalista Cántabro (PCR), ambos prácticamente seguros de antemano.

Como se puede ver en este siguiente hemiciclo ordenado por la tendencia ideológica de los partidos, el trío derechista quedaría igual de lejos que ahora de alcanzar la mayoría absoluta –o sea, le seguiría siendo inalcanzable–, pero el PSOE ocuparía una posición tan preeminente en el nuevo espectro político multipartidista del Congreso de los Diputados que sería imposible negarle el derecho objetivo a gobernar.

Hemiciclo comparativo de los resultados de las generales de abril y las estimaciones de Key Data para unas nuevas elecciones este año.

PP (+5) y Cs (+6) ganarían escaños sacando el mismo número de votos, a causa del descenso de la participación

Porque habría compensado con creces la nueva caída de Unidas Podemos –víctima, una vez más, del voto útil y de las divisiones intestinas–, que perdería otros 450.000 votos y siete escaños en esta repetición electoral probablemente provocada por ellas mismas. No obstante eso significaría una reducción del 12% de su electorado, una sangría muy inferior a la que padecería Vox.

Al mismo tiempo, ganarían escaños tanto el PP (+5) como Ciudadanos (+6), pero no porque aumenten sus filas de votantes –ya que ambos obtendrían un número de sufragios prácticamente idéntico que en abril–, sino a causa del drástico descenso de la participación, ya que habría un millón más de abstencionistas.

Ese desgaste del electorado tras tantas citas seguidas con las urnas se haría sentir en todos lo ámbitos y también los nacionalistas vascos e independentistas catalanes movilizarían menos votantes, como se aprecia en la siguiente tabla completa de estimaciones de Key Data, comparadas con los resultados de las anteriores generales:

Estimaciones de Key Data para unas nuevas elecciones generales este año, comparadas con los resultados del 28A.

Pablo Casado ha tocado suelo y Albert Rivera, techo

De estas cifras queda claro que todos los partidos seguirían perdiendo capacidad de movilización de sus seguidores hacia las urnas salvo el PSOE. Al mismo tiempo, parece que Pablo Casado habría tocado suelo –sus fieles votantes son 4,3 millones pase lo que pase– y Albert Rivera habría llegado a su techo –sus incondicionales suman 4,1 millones–, dejando a los dos grandes partidos derechistas en un igualadísimo duelo por alzarse con el liderazgo de la oposición.

En cuanto a las alianzas lógicas, PSOE+UP se estabilizarían en los once millones de votos (32% del censo) y alcanzan el 44,2% de los votos válidos. Por su parte, PP+Cs+Vox se quedarían un poco por debajo de los 10,5 millones de votantes (30% del censo), con el 41,5% de los votos válidos.

Pero la diferencia entre esos dos bloques, a la hora de llegar a los imprescindibles acuerdos en un Congreso muy fragmentado, es que el primero tendría diversas posibilidades de obtener apoyos activos o pasivos de nacionalistas vascos o catalanes, mientras que el segundo carecería casi por completo de aliados externos.

En cuanto a las transferencias de votos, los electores parecen haber decidido firmemente sus opciones después de tantas visitas a las urnas, de forma que sólo serían notables las recuperaciones de votantes descarriados hacia Vox por parte del PP –que recobraría más de 300.000 electores atraídos por Abascal– y por Ciudadanos –a donde regresarían casi 100.000 de los seguidores que se echaron al monte ultra–.

Aún así, todavía hay 1,2 millones de votantes que afirman estar indecisos pese a que manifiestan su intención de acudir a las urnas.

Por comunidades, Vox retrocede en casi todos los frentes

Por comunidades [el gráfico superior es interactivo: aparecen los datos concretos al pasar el cursor sobre las barras], nuevamente el fenómeno más destacable es el retroceso de Vox en casi todos sus frentes, ya que perdería dos escaños en Madrid y ocho más repartidos en otras tantas autonomías.

También es notable el agudo retroceso que sufriría Unidas Podemos en Andalucía (donde perdería cuatro escaños), así como el acentuado ascenso del PSOE en Catalunya (con tres diputados más), Andalucía (también tres más) y Castilla y León (dos más).

Las modestas subidas de escaños de PP y Ciudadanos estarían bastante repartidas.

En cualquier caso, las previsiones de Key Data dejarían una situación política casi igual de complicada que la actual –aunque con el PSOE más afianzado en el poder– y Sánchez seguiría teniendo problemas para conformar su Gobierno.

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