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entrevista al líder de Ciudadanos en Andalucía Juan Marín: "La polarización extrema de la política abre a Cs un espacio amplio"

En esta entrevista el portavoz de Ciudadanos en Andalucía y vicepresidente de la Junta analiza la situación de su partido tras la debacle electoral y la dimisión de Albert Rivera. Su apuesta es jugar en el centro: "moderación" y "ser útiles"

Juan Marín, vicepresidente de la Junta de Andalucía. Por Laura León
Juan Marín, vicepresidente de la Junta de Andalucía. Por Laura León

raúl bocanegra

Juan Marín fue el primer dirigente de Ciudadanos en entrar en un Gobierno autonómico: el de Andalucía. Lo hizo de la mano del PP, como vicepresidente y con las competencias de Turismo, Justicia, y lucha contra la corrupción. Para ello, para desalojar al PSOE por primera vez en la historia del Ejecutivo andaluz, la coalición PP-Cs necesitó de los apoyos del partido de ultraderecha Vox. Entre los tres han aprobado ya dos presupuestos de la Junta.

Después de haber replicado ese experimento andaluz en otras Comunidades Autónomas y de dos elecciones generales, en las que el voto a su partido se despeñó, Ciudadanos afronta un momento muy complicado, en el que se juega la vida. En ese contexto, Marín apuesta por la moderación, por buscar el centro y por dejar claro que su proyecto es uno, diferente de Vox y del PP, aunque existan amplias coincidencias entre ellos, sobre todo, en el terreno económico.

Marín es un hombre con flema, al que se le puede aplicar el título de uno de esas películas clásicas que tanto adora –en cuanto puede se engancha al canal TCM–: el hombre tranquilo. En esta entrevista, que se llevó a cabo en su despacho del Palacio de San Telmo el viernes pasado, insiste, sin separarse de los pactos que ha firmado con PP y con Vox –sobre los que puntualiza que "no son ideológicos", sino presupuestarios, es decir, tácticos, utilitarios– en que el futuro de Ciudadanos pasa por ser un partido útil y que en el ambiente de polarización política "extrema" que predomina hoy, hay un hueco amplio para el crecimiento de una fuerza que impulse la moderación.

Tras la debacle electoral y la dimisión de Albert Rivera. ¿Qué camino tiene que tomar ahora Ciudadanos?

Tenemos que retomar algo que en este último año los españoles nos han dicho claramente. Tenemos que buscar el camino de la utilidad, que es el nuestro. Sé que a algunos les molesta que digan de nosotros que hemos sido un partido bisagra, pero se nos ha votado siempre por la utilidad. La utilidad está dentro del ámbito del sentido común y sobre todo del diálogo con todas las fuerzas políticas, estén en el lugar que estén.

Hoy hay una polarización extrema de la política en este país. Estamos viendo que el PSOE se ha podemizado, estamos viendo que el PP cada vez está más vinculado, por necesidad de supervivencia, a Vox. Nosotros tenemos así un espacio político más amplio que el del 10 de noviembre.

La gente lo que quiere es moderación. El modelo de éxito en Andalucía es ese, la moderación. Ser capaz de pactar dejando al margen las discrepancias. Que no es fácil. A la hora de llegar a cualquier acuerdo y he llegado a algunos, incluso acuerdos de calado, que han cambiado gobiernos en Andalucía, las discrepancias también hay que pactarlas. Si yo negocio con Vox o con Podemos, sé que me voy a poner de acuerdo en algunas cuestiones, y en otras no.

Por tanto, hay que sacar del ámbito de los acuerdos aquéllas cuestiones en las que sé que no nos vamos a entender. Eso lo hice con el PSOE en la anterior legislatura. Yo negocié aquellas cuestiones que entendí que el PSOE podía encajar. Y algunas que sabía que les iba a costar encajar.

Y lo mismo hice después con el PP. El camino es entender que tenemos volver a esa senda de diálogo con las fuerzas políticas. Yo no voy a ponerme de acuerdo nunca con los nacionalistas en dividir en este país, pero seguramente me puedo poner de acuerdo con muchas fuerzas políticas en muchas Comunidades Autónomas en mejorar la vida de los ciudadanos. Ahí es donde los ciudadanos van a ver la utilidad de nuestra forma de hacer política.

La moderación es hoy más necesaria que nunca en política. En cambio, estamos viendo una confrontación permanente. Yo huyo de la confrontación. Ojo, eso no quiere decir que me dé miedo. Cuando hay que tenerla, cada uno defiende su posición. Pero creo que en el clima que hoy estamos de inestabilidad –aunque tengamos un gobierno que está cogido por pinzas por ERC y por tanto lo puede soltar en cualquier momento– necesitamos el entendimiento de todas las fuerzas políticas, al menos de las que creemos en nuestra democracia, en nuestra constitución, en nuestro estado de derecho. Eso es lo que asestan esperando los españoles de Ciudadanos.

¿Qué le parece la propuesta de Inés Arrimadas de ir a elecciones en tres Comunidades con el PP y PSOE, pero que ante la negativa del PSOE, supondría ir solo con el PP?

No entiendo por qué el PSOE ya dice que no. Igual que pasa aquí, que al hablar de presupuestos ya dice no. El PSOE está en esa posición de confrontación permanente. Especialmente, creo que quiere que Ciudadanos desaparezca, porque le molesta.

Dicho esto, yo sí creo que es necesario un acuerdo de tres fuerzas políticas que ocupamos ese espacio de derechas, de centro y de izquierdas moderado que en un momento determinado pudiera poner en valor todas aquellas oportunidades que tiene este país. Pero sé que no va a pasar.

Aunque sí estoy seguro de que muchos socialistas y votantes del PSOE saben que este país necesita de una vez por todas un gobierno centrado en los problemas de España y no en los de Catalunya o en los del señor Torra. Cuando Inés plantea una iniciativa para ir de la mano con el PSC y el PP, lo veo razonable porque conozco la situación que hay en Catalunya, pero también soy consciente de que el PSC no lo va a aceptar.

¿Y si se queda solo con el PP, ese viaje le merece la pena a Ciudadanos?

No se trata de si nos merece la pena a nosotros, se trata de si le merece la pena a los catalanes y a España. Yo acuñé una frase que es bueno repetir en este momento. No se trata de con quién, sino para qué estamos en política. Si se trata de que estamos para poner de una vez punto y final a un conflicto como es el de Catalunya, donde la gente está dividida como lo está porque la clase política no ha dado respuesta a esa situación, creo que habría que hacer un esfuerzo de todos para cambiar eso. No es con quién, si el PSC, el PP, si no si realmente vamos en esa dirección. Si no, ni con el PP ni con el PSC ni con nadie.

Ése es el problema, que los partidos no miran el interés de los españoles. Miran por el interés de sus siglas. Miden sus decisiones por escaños, no por cómo repercuten sus decisiones en el bienestar de los andaluces, Y eso es lamentable. El jueves vivimos en el Parlamento de Andalucía una escena que nadie se podía creer y es que el PSOE votara no a pedirle al gobierno de España los 537 millones del IVA,. Estoy seguro de que de los 33 diputados del PSOE más de la mitad no querían darle al botón.

No se mira cuántos hospitales, cuántos centros se pueden hacer con ese dinero. No, no. Se mira el interés de un partido que gobierna en España. No podemos ir en contra del partido, pero sí de los andaluces. Cuando hemos gobernado Andalucía estos 5 años siempre he mirado antes el interés de los andaluces que el de mi partido. Por eso llegamos al acuerdo de investidura de la señora Díaz, porque Andalucía necesitaba estabilidad. Si yo hubiera mirado el interés de mi partido, podíamos haber ido a unas nuevas elecciones, donde todas las encuestas me daban un crecimiento.

Una propuesta de Inés Arrimadas para ir en una coalición que al final del camino es solo con el PP en tres CCAA

O en ninguna. No lo sabemos todavía.

Podría ser. Pero una decisión como esa, de ejecutarse, ¿pondría en riesgo un proyecto autónomo?

No lo creo, porque estamos hablando situaciones excepcionales, donde el PNV en el País Vasco y el BNG en Galicia están pidiendo lo mismo que el señor Torra en Catalunya y el señor Junqueras y el señor Rufián, que es la división de este país. Y nosotros creemos en la unidad de este país. Y no queremos que se siga chantajeando el sillón de la Moncloa por cuestiones, primero, nacionalistas, de esta índole, y, segundo, por crear más desigualdad entre españoles, porque se piden más inversiones, más autonomía, más competencia, y solo para determinadas CCAA.

Por tanto, ante situaciones excepcionales, hay que tomar decisiones excepcionales. Se hizo en Navarra. Nos presentamos y conseguimos un resultado muy importante. Después, se pusieron de acuerdo PSOE y Podemos en formar un gobierno de coalición cuando el señor Sánchez tenía otras opciones, como era la abstención de Ciudadanos y del PP. Pero no ha querido planteárselo.

Juan Marín, vicepresidente de la Junta de Andalucía. Por Laura León

El PP no estaba por la labor.

Bueno. Pero hay que sentarse en la mesa. Cuando no coges el teléfono, cuando recibes a un líder de la oposición y le dices que vale, que nos vamos a ver para echarnos una foto, pero que tú y yo no nos vamos a poner de acuerdo, así es muy difícil.

Con 180 escaños, tampoco hubo un intento real y serio de Ciudadanos de atraer al PSOE.

¡Si Pedro no le cogía el teléfono a Albert! ¿Alguien duda a estas alturas de que este acuerdo con Podemos estaba cerrado antes? ¿Alguien puede dudarlo? Cuando Albert le ofrece los 57 escaños al señor Pedro Sánchez antes de las elecciones de noviembre para formar un Gobierno y nosotros apoyar su investidura, ¿qué se dijo?

Fue in extremis, sin negociarlo antes.

Yo llegué a un acuerdo con Susana Díaz un día antes de ir a otras elecciones. Como también ha cerrado el acuerdo el señor Sánchez con ERC, ¿Miente o es verdad que lo tenía un mes antes y parece que vamos a ir a terceras y al final, vale, te compro pulpo como animal de compañía? No. Sabemos perfectamente cómo se hacen los acuerdos. ¿Es tarde una semana antes? ¿El señor Sánchez no se podía haber sentado con el señor Rivera?

¿No admite ningún error de gestión, antes de esa oferta in extremis?

Albert sabía que el acuerdo con Podemos para ir a elecciones estaba cerrado. Los sondeos les daban que con la suma de los dos no iban a necesitar a ninguna otra fuerza política en caso de repetición de elecciones. Esos sondeos los teníamos todos. Lo que pasa es que luego fallaron los sondeos. Y Sánchez ha montado el puzzle este. Albert hablaba de una banda. Una banda en el sentido de que hay muchos músicos y cada uno toca un instrumento y a ver cómo los pones de acuerdo.

Cualquier error que hayamos podido cometer lo hemos pagado en las urnas. No hay ningún problema. Hemos aprendido que en un momento dado no supimos comunicar a la ciudadanía cuál era la situación, pero hubo ese ofrecimiento y se hubiera podido cerrar en dos horas, lo garantizo, porque ya había un acuerdo previo. Tanto no habían cambiado las cosas en PSOE y en Ciudadanos. La política no puede ser diferente, salvo que los intereses sean distintos. Y ahora se ha demostrado que había acuerdo [entre PSOE y Unidas Podemos]

¿Descarta que Ciudadanos acuda en Andalucía en una coalición electoral con el PP?

Por supuesto que lo descarto. Es que la situación de aquí, o de Madrid, o de Extremadura, o de Murcia, no es la misma que en otras Comunidades Autónomas. La cuestión municipal no tiene nada que ver con el contexto autonómico o nacional. Cada elección hay que meterla, encajarla en el contexto en el que se desarrolla. En Andalucía, no se dan las circunstancias que se dan en otros territorios. Aquí ni siquiera lo contemplo. El PP es una fuerza diferente, que tiene otros posicionamientos.

Hay una parte común que podemos compartir y que hemos sido capaces de consensuar. Yo no descarto ningún acuerdo político, porque estoy acostumbrado a la negociación. Y a mí no me va a dirigir el interés de tres o cinco escaños más o menos. Eso lo dejo para otros. Se ha demostrado que con un solo escaño se decide un presidente de Gobierno. Uno. No hace falta 24 ni 44. Uno ha decidido si el señor Sánchez es presidente o no.

En este viaje hacia la moderación del que habla, tiene en este momento una política de alianzas clara, hacia la derecha en todas partes.

Porque el PSOE nunca ha abierto la puerta.

¿La culpa es del PSOE?

Si yo quiero hablar con usted y usted no me quiere hablar, ¿la culpa es mía que yo quiero hablar con usted? Yo quiero y usted no me abre la puerta, ni me coge el teléfono.

¿Cuál debe ser hoy la política de alianzas de Ciudadanos?

Las mayorías absolutas se están acabando. La política de alianzas de Ciudadanos va en función, insisto, del para qué se hacen esas alianzas. Si esas alianzas van en la línea de hacer una política económica liberal, donde realmente apostemos por los que crean empleo y riqueza, donde seamos capaces de poner en marcha un sistema de financiación que nos garantice los servicios públicos fundamentales, donde de una vez por todas acabemos con esa discriminación que existe para que un ciudadano que está de viaje en una Comunidad pueda tener sus medicinas en la farmacia sin tener que ir a un hospital... Eso es el para qué, no para quién.

Eso sí. Es importante saber hacia dónde se dirigen algunos. Para que hablemos, los dos tenemos que querer hablar. El PSOE ha cerrado todas las puertas para que Ciudadanos tuviera que hablar con el PP. Eso fue una decisión del PSOE.

¿No fue eso una decisión estratégica de Rivera?

Albert dijo que no a Sánchez porque lo había engañado, igual que yo diría a Susana Díaz aquí que no, porque me ha engañado, porque no cumplió lo que firmó conmigo. Si no me coges el teléfono, es que no tienes voluntad ninguna.

Juan Marín, vicepresidente de la Junta de Andalucía. Por Laura León

Los acuerdos firmados con Vox ¿Le han hecho daño a Ciudadanos?

No. Porque yo no he firmado acuerdos ideológicos con Vox. Yo he firmado acuerdos presupuestarios y los estamos cumpliendo todos.

La censura parental. Se niegan a aplicar lo que pide Vox.

Es un debate artificial. No existe el veto parental en Andalucía, igual que no se ha derogado ninguna ley de violencia de género, pero se rodeó el Parlamento porque íbamos a derogar la ley de igualdad. Es muy fácil crear esos espacios a nivel mediático, pero yo invito a que alguien me diga en qué centro de Andalucía existe el veto parental.

¿Va a llevar esto hasta el final, aunque Vox insista?

Vox está en su derecho legítimo de defenderlo, porque tiene una ideología y una forma de entender esta situación.

Pero tienen firmado con Vox un punto al respecto.

Nosotros no podemos perder el punto de vista de lo que es realmente importante y gracias a los acuerdos que tenemos firmados con Vox y con el PP, se han aumentado los recursos para aulas y comedores escolares en la educación infantil de 0 a 3 años. Y Vox, cuando quiera reforzar la inspección educativa, tendrá la mano tendida. La norma regula que los padres tienen que poder dar la educación que quieran para sus hijos. Un veto parental sería salirse de la norma. Nosotros no estamos incumpliendo ninguno de nuestros principios y valores.

Vox entiende que lo firmado implica necesariamente que se aplique algún tipo de censura parental similar a la de Murcia. Si Vox lleva esto hasta el final, hasta otoño y dice: O esto o no hay presupuesto del 21, ¿Aflojará Ciudadanos?

Pues no habrá presupuesto del 21.

Entonces, Ciudadanos va a llegar hasta el final…

No es que llevemos hasta el final nada, sino que Vox, que los que están aquí son personas inteligentes y están haciendo una política positiva, está en su derecho de defender lo que quiera. Pero lo que no podemos hacer es imponer ideologías o criterios ideológicos a los demás cuando hay normas que nos protegen a todos. Hoy un padre tiene derecho a decidir la educación de sus hijos y el centro y cuando eliges el centro eliges un programa educativo. Eso es lo que la Constitución establece. Dicho lo cual, lo conveniente es avanzar en la mejora de la educación pública y no perdernos en debates artificiales. Por ejemplo, este jueves, en el debate parlamentario, nadie puso ningún ejemplo de veto parental.

Los puso el consejero de Educación: dos.

Dos casos. ¿Cuántos andaluces abandonan los estudios al año en Andalucía? Eso es lo importante. Andalucía ha sido la mayor tasa de fracaso escolar que en España. Eso sí que es un pin parental, porque no le estás dando la misma oportunidad a todo el mundo. Ese es el pin parental del PSOE. Y nos podemos ir a ese debate. O no tener ninguna universidad entre las mejores del mundo. O tener 2.700 obras paralizadas desde hace años. O lo que se hace en Catalunya, que parece ser que ni el PSOE ni Podemos no quieren afrontar: está más que claro el adoctrinamiento educativo. El pin parental es una cortina de humo que tapa el debate de la financiación, de los recursos adecuados para la educación, que es el debate al que yo quiero ir. Y el PSOE lo dijo ayer en el parlamento: no quiere los 537 millones del IVA.

Lleva algo más de un año como vicepresidente de Andalucía. ¿Le parece que la administración que han heredado es tan disparatada como la viene pintando Elías Bendodo, el consejero de la presidencia?

Elías ha sido muy discreto para lo que nos hemos encontrado. Yo lo único que me encuentro son problemas. Los procesos judiciales nos han costado 800 millones y tienen ocupados a muchos departamentos y unidades que deberían de estar ocupados en luchar contra el paro. Nos hemos encontrado una sanidad pública con falta de financiación y déficit en recursos humanos. Y falsedades como las listas de espera. Una educación pública sin recursos, alumnos en caracolas. Y en la justicia me he encontrado lo mismo. Lo que hay que hacer es trabajar.

Esta legislatura vamos a reformar 13 sedes judiciales en Andalucía y vamos a construir 15 salas Gesell. Aquellos a quienes se les llena la boca de igualdad y lucha contra la violencia de género no habían construido ninguna sala. Estas salas son espacios donde las víctimas de violencia no se ven con los agresores. Las estamos construyendo en todos los lugares donde hay juzgados de violencia. Son espacios en donde un niño puede estar jugando, allí entra el psicólogo, el abogado, el educador social y en un ambiente de ese tipo puedan expresarse y contar lo que les ha sucedido para que un juez pueda conocer de esa forma lo que ha pasado. Esas salas son un paso de gigante en la ayuda y protección de las mujeres y niños víctimas de violencia de género en Andalucía. Eso es invertir en garantizar la protección de las víctimas de violencia. Hemos reforzado los juzgados de violencia con 148 interinos. ¿No se podía hacer o no se quería hacer?

¿Cómo son sus relaciones dentro del Gobierno con sus socios?

Fácil. No hay problemas. Nos vemos todas las semanas, tenemos una reunión de enlace, el consejero de presidencia y yo y los dos viceconsejeros. Y ahí debatimos todos los asuntos y vemos las discrepancias.

Hay además una planificación hecha para toda la legislatura. Cumplimos a rajatabla el calendario que nos marcamos. Todo está planificado para cumplir los acuerdos al 100%. Y los evaluamos, algo que tampoco querían hacer los compañeros del PSOE en la pasada legislatura.

¿Va a durar completa la legislatura?

Sí. Seguro. Con o sin presupuestos

Juan Marín, vicepresidente de la Junta de Andalucía. Por Laura León

Diga tres asuntos que valore particularmente de los que han puesto en marcha en este año.

Por un lado, tenemos la racionalización administrativa, del sector público. Eso era un reto difícil. Simplificar 700 procedimientos da una idea de cómo la administración había creado una tela de araña en la ibas a cualquier organismo y tenías que llamar a 20 puertas a la hora de resolver un proyecto. Cuando hablamos de sector público, mucha gente piensa que es cerrar empresas y despedir gente. Nada más alejado de la realidad. La racionalización significa buscar eficacia en la gestión.

Por otro, lado, hemos sido capaces de aprobar dos presupuestos en un año. Eso no lo ha hecho nadie. Eso ha supuesto un desgaste de los equipos técnicos. Hemos sido capaces de ver lo que se ejecutaba y no lo que se presupuestaba. El papel lo recoge todo, pero el PSOE proyectaba 86 millomes y se gastaba 70, pero ¿por qué no pone 70, si es lo que se va a gastar? Para tener después colchones para amortiguar el déficit y decir que no lo he gastado.

Con las dos leyes de presupuestos hemos batido todos los récords. Deberíamos estar en el libro guiness. Otros han hecho dos elecciones en un año, pero no dos presupuestos.

Y, por último, hemos sido capaces de recaudar más con una bajada de impuestos para poder llevar al capítulo de políticas sociales –educación, sanidad y dependencia– 23.000 millones de euros. Se podía bajar impuestos, recaudar más y destinar eso al gasto social. Hemos cambiado el modelo. Esto es una confrontación de modelos. Está el modelo, que es el del PSOE e Iglesias ahora, de subir los impuestos para aumentar el gasto. Pues bien, bajando los impuestos se puede hacer. Lo importante es aumentar la base de cotización y eso solo se consigue si hay más empleo. Así se recauda más por IRPF e IVA, que es lo que sostiene las políticas sociales en este país.

Diga otros tres proyectos que quiere implantar en los próximos años.

Elegir tres es muy complicado. Podría hablar de millones de cosas, pero ahí van tres. Por un lado, la conectividad de nuestra Comunidad Autónoma. El plan de infraestructuras es fundamental.

Por otro, hay mucho que hacer también en el área de justicia. La justicia también tiene que ver con la actividad empresarial. Hay miles de proyectos ralentizados en la administración de justicia, porque no hay los medios técnicos ni el personal. Ese es otro ámbito que me gustaría impulsar.

Y, por último, cuando hablamos de los servicios públicos, creo que la herramienta que mueve el mundo es la educación. Si ese pacto social por la educación que hemos puesto en marcha en el Parlamento da frutos podemos establecer un modelo educativo para la próxima generación de andaluces. Yo apuesto por un pacto nacional por la educación, que sé que no se va a producir que sé que los catalanes independentistas no van a permitir. Pero un pacto social por la educación es posible y podemos ponernos de acuerdo.

La educación, la justicia y las inversiones tienen que ver con el paro. Son transversales. Si somos capaces de hacer un pacto educativo, de cerrar el mapa de infraestructuras y de poner en marcha una justicia ágil, estaríamos pasos de gigante en tres años. Y podemos hacerlo. En la vida se puede elegir entre optimista y pesimista. Pero creo que se puede hacer.

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