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Presupuestos Generales del Estado El Gobierno presenta unos PGE para recuperar el "pacto social" y la confianza de la ciudadanía

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anuncia un "cambio de rumbo" para redistribuir la riqueza y alerta de que si el Estado no atiende a los ciudadanos, se crearán "huecos por los que se cuelan los populismos".

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La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, hace entrega de los Presupuestos a la presidenta del Congreso, Ana Pastor / EFE

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado que el Gobierno ha llevado este lunes al Congreso tiene un triple objetivo: proteger el crecimiento económico, redistribuir la riqueza y continuar con la reducción del déficit y la deuda pública. Así lo ha anunciado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la Cámara Baja.

La ministra ha definido las cuentas del Ejecutivo en contraposición con los presupuestos presentados por el anterior Gobierno del PP. El "cambio de rumbo" que ha anunciado Montero buscará, según ha defendido, paliar los efectos económicos negativos que los recortes han tenido sobre las clases medias y bajas, pero también aquellos efectos políticos y sociales.

Montero ha criticado que las anteriores cuentas "no han servido para que España saliera del procedimiento de déficit excesivo ni para reducir la deuda pública, ni mucho menos para garantizar la cohesión social ni la territorial", pero también ha denunciado que  "estos desequilibrios han generado una enorme desafección de la ciudadanía con la política que dinamita el pacto social e intergeneracional, y esa aspiración de que los hijos vivan mejor que los padres".

La ministra ha explicado que en los últimos años se "han difuminado los colchones de seguridad" de los que disponían las clases populares algo que se traduce, por ejemplo, en la pérdida de "empleos y pensiones dignas" o en el desmantelamiento de "los servicios públicos que servían realmente de red de amortiguación" ante los problemas de la ciudadanía.

"Estos Presupuestos son un cambio de rumbo necesario para recuperar la confianza de los ciudadanos con medidas de cohesión social y de redistribución de la riqueza, y también de modernización de la economía", ha insistido Montero, que ha puesto de relieve la necesidad de "fortalecer el Estado del bienestar" y de "defender la igualdad frente a quienes quieren volver a épocas oscuras de nuestro pasado".

EL Gobierno ha aprovechado la presentación de las cuentas en el Congreso para lanzar "un mensaje de tranquilidad" ante aquellos "mensajes catastrofistas" sobre la desaceleración económica que se vierten, a juicio de Montero, desde algunas formaciones. "La desaceleración se lleva produciendo desde hace varios años en nuestro país por factores externos. El anterior Gobierno ya había previsto una desaceleración donde había una moderación del crecimiento que también fue vaticinada por organismos como el FMI, la OCDE, el Banco de España la , la AIReF… antes del cambio de Gobierno".

"Nos jugamos mucho como sociedad"

"Era algo conocido y comunicado al conjunto de las autoridades europeas. No se trata de una desaceleración imprevista y única de España", ha insistido la ministra, que ha recordado que "la economía española creció un 2,6 por ciento en 2018 y sigue por encima de la zona euro, además de que también se crecerá en 2019".

Como ya hiciera el líder del Ejecutivo, Pedro Sánchez, Montero ha hecho un llamamiento a las formaciones políticas para que le den su apoyo a las cuentas, y ha insistido en que los grupos son "soberanos" para mejorar los presupuestos durante su tramitación parlamentaria. "Me cuesta trabajo encontrar motivos para que alguien pueda estar en contra de estas medidas. Ofrecemos ya la mano a todos los grupos para que podamos alcanzar un acuerdo y para que la recuperación llegue a todos los ciudadanos".

"Nos jugamos mucho como sociedad", ha advertido la ministra, que ha relacionado el ascenso de la extrema derecha con la degradación de las condiciones de vida de las clases populares: "Los ciudadanos se alejan de las instituciones que no se preocupan de sus problemas reales y cotidianos, y eso agrieta la democracia, y por esos huecos se cuelan los populismos".

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