El giro de Sánchez sobre el Sáhara cumple tres años mientras Trump une lazos con Marruecos e Israel
El 18 de marzo de 2022 la opinión pública española conoció una carta enviada por el presidente del Gobierno a Mohamed VI en la que avalaba la autonomía marroquí como solución al conflicto saharaui.
La vuelta de Trump podría provocar movimientos en la región. Desde las Islas Canarias se muestra preocupación por la exploraciones de gas que van a realizar empresas de Israel y Marruecos.

Madrid--Actualizado a
El 18 de marzo de 2022 era viernes. A primera hora de la tarde se conocía una noticia de impacto histórico. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había enviado cuatro días atrás una carta al rey de Marruecos, Mohamed VI, en la que se anunciaba una "nueva etapa" en las relaciones bilaterales con el país vecino. La noticia fue publicada por la Casa Real marroquí y difundida por El País.
En la misiva, el líder del Ejecutivo escribía lo siguiente en relación al conflicto del Sáhara Occidental: "España considera la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007 como la base más seria, creíble y realista para la resolución de este diferendo". Un evidente cambio de posición en la que el Gobierno abandonada su habitual neutralidad entre las partes.
Desde entonces Sánchez se ha reunido en varias ocasiones con el rey marroquí y se firmó una declaración conjunta que incluía varios acuerdos. Entre ellos destacaba especialmente la apertura de aduanas comerciales en Ceuta y Melilla. Tras un proceso dilatado en el tiempo, ambas están ya en funcionamiento. En paralelo, Argelia rompía relaciones con el Gobierno de Sánchez, al igual que lo hacía el Frente Polisario, organización que actúa como representante legítimo del pueblo saharaui para la ONU o la justicia europea. La práctica totalidad de los grupos políticos criticaron con dureza la decisión de Sánchez.
El tercer aniversario de la carta de Sánchez llega en un momento convulso a nivel internacional y en el que se están produciendo diferentes movimientos de interés. Especialmente tras la llegada, de nuevo, de Donald Trump a la presidencia de EEEU. El mandatario norteamericano se manifestó en 2020, justo antes de salir de la Casa Blanca, a favor de la soberanía marroquí sobre el territorio ocupado saharaui a cambio de que este país retomara relaciones con Israel.
El apoyo de Trump a Israel ha sido una constante desde que retomara su actividad presencial. Sus planes para convertir la franja de Gaza en un resort turístico y expulsar a los palestinos es solo uno de los ejemplos concretos. Pero en este triángulo de relaciones, hace pocos días trascendió una información que apuntala las intenciones de EEUU.
Dos empresas, la marroquí Adarco y la israelí NewMed Energy han obtenido una licencia conjunta para las exploraciones de gas y petróleo en el territorio ocupado del Sáhara Occidental, muy cerca de las Islas Canarias. Es una zona que está en disputa según el Derecho Internacional, un territorio no autónomo, según Naciones Unidas.
De la noticia se hizo eco la semana pasada en el Congreso la diputada de Coalición Canaria Cristina Valido. Durante su intervención, con motivo de la comparecencia del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, Valido afirmó "estar preocupada". "Nos enteramos de que Israel tiene licencias para perforar a 215 km de las costas de Canarias. Elon Musk presume de las inversiones que va hacer en el Sáhara Occidental ocupado, Marruecos presume de sus relaciones con EEUU", señaló.
Las negociaciones para delimitar las aguas territoriales fueron otro de los puntos acordados por Marruecos y España en la declaración conjunta realizada en abril de 2022. Pero no han trascendido avances de cara a la opinión pública. "¿Cuándo vamos a retomar la conversación para delimitar las aguas canarias? Hagámoslo ya antes de que tengamos que negociar con Trump en vez de con Marruecos", le dijo Valido a Albares.
El ministro, en su contestación posterior, no entró en el fondo de la cuestión. "Nadie amenaza la integridad territorial de los canarios. Su presidente (Fernando Clavijo) ha estado en Marruecos. Lo que me trasladó fue muy positivo, entiendo que están satisfechos con las relaciones. Pueden contar con toda mi colaboración", apuntó Albares.
La incógnita, en todo caso, sigue abierta sobre los próximos pasos que podrá dar Trump respecto al Sáhara Occidental. La prensa oficialista marroquí ha puesto muchas expectativas altas y suele destacar con frecuencia el impulso que pretende dar EEUU. La posible instalación de un consulado estadounidense en los territorios ocupados es uno de los asuntos que se suele poner encima de la mesa.
En paralelo, Elon Musk, dueño de la red social X ha deslizado la posibilidad de extender Starlink, proveedor de servicios de internet, a los territorios ocupados saharauis. En este contexto destacan también las intenciones de Marruecos de convertir a la zona de Dajla en un gran lugar turístico, como ha relatado este medio de primera mano.
El representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, destacaba su visión sobre lo que pueda hacer Trump en una entrevista realizada con este medio el pasado mes de febrero. "No ha habido ningún tuit, ni carta, ni declaración a lo largo de estos años que haya logrado modificar la condición jurídica de la cuestión del Sáhara Occidental. Sigue estando presente en las Naciones Unidas como un territorio no autónomo pendiente de descolonización y, como tal, le corresponde al pueblo saharaui decidir cualquier solución", señalaba.
Deshielo discreto con Argelia
En este contexto también como aparece como actor relevante Francia. El Gobierno de Enmanuel Macron dio un paso más que Sánchez hace unos meses y reconoció directamente la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Poco después el presidente del Senado y la ministra de Cultura de Francia realizaron una visita inédita a los territorios ocupados para dirigentes de ese nivel.
Estos hechos han provocado la tensión del Gobierno francés con Argelia. Y en paralelo una suerte de deshielo de las relaciones de España con este país árabe. Fuentes conocedoras de cómo funciona la diplomacia argelina consultadas por Público precisamente establecen el alejamiento de Francia como causa de un leve acercamiento de los argelinos al Gobierno de Sánchez.
Sin poner mucho el foco en ellas, durante las últimas semanas se han producido dos reuniones de interés, las primeras a alto nivel diplomático desde marzo de 2022. El propio Albares mantuvo un breve encuentro con su homólogo argelino en febrero en Sudáfrica en los márgenes de una reunión del G-20. Poco después, el ministro argelino de Interior, Brahim Merad, viajó a Madrid para reunirse con Fernando Grande-Marlaska. En el aire está todavía una posible visita de Albares a este país y la recuperación plena de las relaciones comerciales, que se ha ido desbloqueando poco a poco.
Expulsiones y resistencia del PSOE a la nacionalidad para los saharauis
La soledad del PSOE respecto a las cuestiones saharauis se ha vuelto evidenciar de manera reciente. El Congreso aprobó el 25 de febrero una proposición de ley, a propuesta de Sumar, para otorgar la nacionalidad española a los saharauis en virtud de haber sido una antigua colonia, y provincia, española. Los socialistas fueron los únicos que rechazaron la iniciativa alegando cuestiones técnicas y jurídicas, así como el papel que debe tener el Frente Polisario. Una corriente interna de militantes del PSOE ha pedido ya a su partido que reviertan la decisión.
La actualidad del conflicto saharaui también ha pasado estos últimos meses por las numerosas expulsiones de ciudadanos españoles de los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Un periodista de Público y dos activistas siguieron ese camino en enero. El Gobierno, en una respuesta escrita a petición de EH Bildu, evitó valorar los sucesos. También han sido expulsados otros periodistas, tres parlamentarios vascos, tres eurodiputados, entre ellos Isa Serra de Podemos, y tres juristas.
"Creemos que el balance es sumamente negativo para España. Porque a pesar de abandonar una postura tradicional que ha caracterizado al Estado español en el marco de las Naciones Unidas, que es el defender una solución acorde al Derecho Internacional y a las resoluciones de las Naciones Unidas, pues esa carta no ha podido tampoco traer objetivos concretos a España", opinaba hace unas semanas Arabi sobre la carta de Sánchez al rey de Marruecos.

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