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Juicio independencia Un guardia civil asegura que vio a Torra "sacando cajas" de la nave en la que encontraron 10 millones de papeletas del 1-O

El agente relata en la 19 sesión del juicio al procés las dificultades de los agentes para abandonar la nave, en Bigues i Riells

El presidente de la Generalitat, Quim Torra. - EFE

Quim Torra no era president ni diputado en la época del referéndum del 1-O, ni ha sido citado como testigo en el juicio al procés, pero hoy el testimonio de un guardia civil ha permitido que tome protagonismo brevemente en la Sala de Lo Penal del Tribunal Supremo.

Un agente de la Guardia Civil al mando de las diligencias de entrada y registro de una nave industrial en Bigues i Riells, un municipio a algo más de 40 kilómetros de Barcelona, ha relatado este miércoles que el actual president de la Generalitat estaba entre las personas que entraban y salían de este almacén, "sacando cajas", días antes de que los guardias civiles se personaran para incautarse este material.

Los agentes también vieron entrar en la nave a "varios diputados"

En las labores de vigilancia previas, además de a Torra, los agentes apreciaron la presencia de "varios diputados", y esto "consta en diligencias policiales".​ Entre los identificados estaban también el exdirector de Patrimonio, Francesc Sutrias, y la técnica adscrita al Departamento de Vicepresidencia Mercè Martínez.

En la nave se incautaron 9.900.000 papeletas y 6.000 sobres con membrete de la Generalitat, con "toda la documentación para celebrar el referéndum" soberanista del 1 de octubre de 2017, también para constituir las mesas electorales. Según su relato, los agentes apreciaron la presencia de "varios diputados", y esto "consta en diligencias policiales".​ Todo el material, "claramente" procedía de la Generalitat, aseguraba.

El testigo ha explicado también que localizaron la nave, en el polígono industrial de Can Barri, gracias a las escuchas telefónicas a Sutrias. El registro transcurrió "con total normalidad", si bien los agentes permanecieron tres horas en la nave una vez concluida su labor, por la concentración de entre 200 y 300 personas que obstaculizaban "con actitud hostil" la puerta del edificio. La salida de los ocho furgones con material para el referéndum se retrasó hasta las 17.00 horas. Previamente abandonaron la nave dos vehículos, y en uno de ellos viajaba el secretario judicial.

Los Mossos mediaron para permitir su salida

La 19 sesión del juicio se centra en el testimonio de varios agentes de la Guardia Civil presentes en distintas diligencias de registro en los días previos al referéndum. Y, como hicieran ayer los cuatro testigos que le precedieron, el agente en cuestión ha denunciado la "hostilidad" de los concentrados, que sólo permitieron salir a la comitiva policial tras la mediación de dos agentes de los Mossos d'Esquadra.

El testigo relató cómo les lanzaron latas de coca cola y botellas llenas de agua a los vehículos, causando algunas abolladuras y rompiendo un retrovisor. Algunos concentrados "se echaron encima del coche", golpearon el vehículo con puños y palos de banderas, y uno de ellos incluso intentó simular su atropello arrojándose contra uno de los furgones.

Otros dos de los concentrados, de unos sesenta años, se sentaron frente a los vehículos para impedirles avanzar. Sólo se levantaron tras la intervención de "un joven" al que los agentes consideraron el cabecilla de la protesta, y de nuevo tras la mediación de los Mossos -los mismos a los que también ha criticado por enviar una patrulla que no se detuvo a auxiliarles-.

'"Ya está, hemos cumplido, no vamos a darles imágenes de violencia con los Mossos, que es lo que buscan'", dijo este "joven" a los concentrados cuando llegaron los agentes de la policía catalana, siempre según el testigo. 

No obstante, durante el interrogatorio de las defensas, el guardia civil ha reconocido que no hubo que lamentar daños personales, y también que parte de su relato se construye sobre los datos que le facilitaron sus subordinados. "Salgo [a la vía pública] de manera puntual", contestó al abogado de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, Jordi Pina

"La estructura de la Generalitat", para la independencia

En otro orden cosas, el agente también participó en el registro del material intervenido para preparar el 1-O, y ha defendido que "toda la estructura" de la Generalitat estaba entonces "al uso de las necesidades del proceso soberanista".

Uno de los correos analizados, intercambiado entre el major de los Mossos, Josep Lluís Trapero, y el comisario general de investigación del cuerpo, Rafael Comes, mencionaba una reunión con el entonces número dos de Joaquim Forn en Interior,  Cesar Puig, y otros cargos, en la que se analizó el escenario post independencia y las "plenas competencias" en materias como el control de aduanas que asumiría la policía catalana.

También ha puesto como ejemplo el Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI) dependiente del Govern, donde se desarrolló el registro de voluntarios y votantes catalanes en el exterior de cara a la consulta soberanista. 

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