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OPERACIÓN KITCHEN El juez imputa al exjefe de la UDEF José Luis Olivera en el caso Villarejo

El magistrado le ha citado como investigado el próximo 28 de junio, un día antes de que comparezca la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

José Luis Olivera, exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en una imagen de archivo. / EFE
José Luis Olivera, exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en una imagen de archivo. / EFE.

La Audiencia Nacional que instruye el caso Tándem o caso Villarejo ha citado hoy en calidad de investigado en la pieza 7 Kitchen al comisario Jose Luis Olivera Serrano, el  que fuera jefe de la UDEV (2003-2005), jefe de la UDEF (2006-2011) y jefe del CITCO (2012-2016). Es decir, a una persona que, durante años, ha estado al frente de principales áreas de investigación de las fuerzas de seguridad españolas.

Según informaron a Efe fuentes jurídicas, el magistrado le ha citado como investigado el próximo 28 de junio, un día antes de que comparezca, también como imputada en esta pieza Kitchen, la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal y el día 30 su marido Ignacio López del Hierro.

La Pieza Kitchen investiga la disposición de fondos reservados y la dedicación de recursos policiales a la obtención, de forma irregular, de posible información en poder de Luis Bárcenas que pudiera tener carácter incriminatorio para el Partido Popular y otras personas afectadas por la pieza UDEF-BLA 22510 Los Papeles de Barcenas del caso Gürtel que, por entonces, se instruía en el juzgado central 5 desde marzo de 2013. 

La decisión de llamar a Olivera como investigado se ha producido después de que, en su declaración como testigo en la Pieza Kitchen, el inspector de policia Manuel Morocho le identificase como una de las personas que maniobró para apartarle del caso Gürtel, en supuesta connivencia con el entonces ministro del Interior bajo el gobierno de Mariano Rajoy, Jorge Fernandez Díaz, quien también figura como investigado en esta causa. Morocho era el jefe de la unidad que, en funciones de policia judicial y a las ordenes del juez, auxiliaba al magistrado en el caso.

El inspector relató al juez de la Pieza Kitchen que comenzó a sufrir presiones antes de 2011 a raíz de que incluyese en uno de sus informes a Ignacio López del Hierro, marido de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal (ambos imputados en kitchen), porque éste era "amigo de Villarejo". De Olivera, Morocho afirma que le reclamó que le enviase los informes para que los pudiera valorar previamente a enviarse al juzgado, pero que él se negó. También dijo que, a causa de las presiones, tuvo que limar informes, omitir datos y relegar nombres de personas con indicios de implicación en los hechos investigados a los anexos de los oficios que se enviaban al juzgado con el resultado de las diligencias ordenadas por el juez, en lugar de incluirlos en el cuerpo principal.

Olivera, la gran baza de Villarejo

La carrera de Villarejo despega a medida que Olivera, alias Oli, va ascendiendo en el escalafón y ocupando cargos cada vez de más relieve. Su papel en la vida de Villarejo queda puesto de manifiesto cuando el comisario se vuelca desde el verano de 2016 y, a vida o muerte, para promocionarle al puesto de director adjunto operativo (DAO), máximo cargo policial de uniforme, tras la jubilación de Eugenio Pino. Olivera era la pieza imprescindible que Villarejo necesitaba para, por un lado librarse de lo que se venía encima después de que la Agencia Tributaria destripase Framen, la empresa por la cual pasaban millones de euros saqueados a las arcas públicas de Guinea Ecuatorial, y por otro, para proseguir con su rentable negocio manteniendo el apoyo y temor de las patas policial, mediática, empresarial, política y judicial. Asi, Villarejo ejerció una presión en todos los frentes para lograr el nombramiento de Olivera de la que este diario alertó en tiempo real mientras se producía y que luego la documentación bruta del sumario probó en su totalidad.  

Tres años y medio para citar a Olivera como investigado

La citación a Olivera se produce tras tres años y medio de instrucción del caso Villarejo (la causa se abre en noviembre de 2017), a pesar de las numerosas referencias a Olivera en la documentación escrita, digital y sonora incautada a Villarejo cuando este es detenido el 3 de noviembre de 2017 y en las que viene a describirle como un gran amigo en el que puede influir para que le ayude en los numerosos casos policiales y judiciales en los que interfiere en favor de clientes. Es más, muchas veces promete este escenario a amigos y a personas que desea presionar o captar como clientes. 

Así es como Villarejo le prometía en febrero de 2017 a su admirado y socio de aventuras, Adrián de la Joya, que Oli arreglaría su imputación en Gürtel "seguro, seguro". También presumía de su poder ante los socios del del despacho de gestión y defensa de patentes Herrero y Asociados, protagonistas de otra pieza del caso, la pieza 2 Iron. En una conversación, mientras hablan de facturas y gastos en los que el comisario incurre por un supuesto servicio que les presta, cambia el tono de voz a otro no muy tranquilizador para recordarles los problemas que pueden tener en el caso Emperador, en la pieza llamada Empresarios.

En los 1.739 apuntes que constan en las primeras agendas de Villarejo, que se le incautaron hace tres años y que van de 9 de mayo de 2016 a 2 de noviembre de 2017, (unos documentos diferentes, que no incluyen los 13 cuadernillos oportunamente localizados hace unos meses, y que van desde 2007 a 5 de mayo de 2016),  Jose Luis Olivera es de los más nombrados de largo junto al exjefe de la UCAO, Enrique García Castaño (alias Big), el exjefe del puesto fronterizo de Barajas Carlos Salamanca (alias Salas)  y un nutrido grupo de periodistas. De dichos apuntes no se desprende que los contactos y quedadas tengan que ver con ninguna misión de Villarejo como "agente secreto" o de "inteligencia" en apoyo de ninguna investigación policial o por el bien de España,  sino en relación a temas que se traen entre manos. A este respecto y como Público avanzó en primicia, durante 2008 Villarejo montó  una empresa llamada Servicios de Investigación y Detección SL junto al inspector de policia en segunda actividad Antonio Giménez Raso y en la que prometía a Oli el 5% (aunque oficialmente no figurase así). El modelo de negocio consistía en vender investigaciones enriquecidas o basadas en datos en poder de los policías que dirigía Olivera o a los que tenían acceso por su condición de policías. 

La razón de constitución de esta empresa, junto a la oferta a Olivera y el audio donde Villarejo, establecía las bases de colaboración con Giménez Raso y  formaba parte desde hace muchos meses de la documental de esta pieza sin que Olivera hubiera sido llamado a declarar.  También era accesible como fuente abierta en el Registro Mercantil el importante dato complementario de que, en la creación de esta compañía, se aportó como capital en especie un proyecto que desde 2007 Villarejo tenía contratado con una cooperativa vasca y al que llamó Proyecto IBAN, cuyo primer hito de éxito fue lograr que se abriera un caso judicial  de exactamente la misma forma que otro proyecto muy rentable para Villarejo, el caso Astapa: denunciando en la UDEF de Madrid, en lugar de en la ciudad que correspondía. Toda la documental de este proyecto IBAN se encuentra  entre la documentación bruta del sumario, al igual que varios escritos enviados durante meses por parte del que fue condenado por este caso, pidiendo al juez García Castellón que se investigue, al igual que piden los imputados del caso Astapa desde hace años. 

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