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La Junta arremete con dureza contra el Gobierno justo cuando la pandemia revela en Andalucía sus peores datos

La mano derecha del presidente, Elías Bendodo (PP), afirma: "¿Cuántas muertos tiene que haber para que el Gobierno deje a las comunidades autónomas que podamos tomar decisiones?" La oposición lo acusa de deslizarse por caminos "trumpistas"

Andalucía activa ya el plan 7.500 al prever llegar a las 4.500 hospitalizaciones
El consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, en una imagen de archivo.

En el momento justo en que la pandemia alcanza cifras "récord" en Andalucía, en terminología del consejero de Presidencia, Elías Bendodo (PP), después de meses de gestión autonómica de las restricciones sanitarias, el Gobierno ha decidido aplicar la estrategia de la tinta del calamar y esconderse detrás del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Bendodo, en rueda de prensa telemática, arremetió con mucha dureza contra el gabinete del presidente y dijo con toda solemnidad: "En esta jornada hemos contabilizado 106 muertos, un récord. Ante esto, con absoluta seriedad, digo: ¿Cuántas muertes tiene que haber para que el Gobierno deje a las comunidades autónomas que podamos tomar decisiones?".

Las palabras de Bendodo, muy efectivas para un corte en la televisión y que quedarán para las hemerotecas, suponen un aumento en el tono de la reivindicación que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, viene planteando al Gobierno: el confinamiento domiciliario en los municipios que superen una tasa de incidencia de 1.000 casos por cada 100.000 habitantes y la reducción del toque de queda.

Y suponen además una cortina de humo que oculta una parte de la realidad, porque la Junta de Andalucía no ha llegado al límite de sus competencias en esta fase de lucha contra la pandemia. Desde el pasado mes de octubre, cuando se publicó en el BOE el decreto de Estado de Alarma que dejaba en manos de las CCAA las decisiones a tomar en cada uno de sus territorios, el Gobierno andaluz puede cerrar todo el ocio, los colegios, imponer las prestaciones personales que considere necesarias y permitir, por tanto, tan solo paseos al aire libre con los convivientes y los desplazamientos obligados por la necesidad. Pero no lo ha hecho. Es decir, el trazo grueso de la frase de Bendodo oculta su propia responsabilidad. 

Las medidas adoptadas hasta ahora en Andalucía son las siguientes: cierre perimetral de Andalucía: sólo se puede entrar o salir con causa justificada; cierre de hostelería y comercio a las 18 horas; reuniones limitadas a 4 personas, incluidas mesas en bares y restaurantes; cierre perimetral de las ocho provincias; cierre perimetral de los municipios con tasa de contagio superior a 500 por 100.000 habitantes; cierre hostelería y comercio no esencial en los municipios con tasa de contagio superior a 1.000 por 100.000 habitantes. Y, si el Gobierno de España lo autoriza, confinamiento domiciliario en esos últimos municipios. El toque de queda se mantiene de 22 a 6 horas. Y, si el Gobierno de España lo autoriza, será de 20 a 6 horas.

La recogida de pedidos en hostelería es hasta las 21.30; los encargos por teléfono hasta 22.30 y entrega a domicilio hasta 23.30 horas. La movilidad está autorizada para deportistas federados, jueces y árbitros, para competiciones y entrenamientos. Sin acompañantes. Un comité revisa de forma permanente los datos.

Algunas de las medidas adoptadas, incluso, han causado polémica, como el esquí en Sierra Nevada y la posibilidad de cambiar de provincia si se está cazando. Esto ha llevado a que fuentes sindicales consultadas por Público tacharan de "demagógicas" las palabras de Bendodo y que la oposición lo acusara de deslizarse por terrenos trumpistas, en referencia al expresidente de EEUU. Así, el portavoz adjunto del PSOE, Rodrigo Sánchez, replicó a Bendodo en Twitter: "Aquí la máxima expresión del trumpismo cañí del gobierno andaluz. Cuánta inmoralidad para tapar la inutilidad del Presidente [Juanma Moreno]". El coordinador general de IU, Toni Valero, escribió en la misma red social: "Trump se ha ido, pero el trumpismo se queda. Cuánta ineptitud y cinismo".

Pocos test y mucha incidencia

Andalucía ha sido durante mucho tiempo la Comunidad que menos pruebas de detección ha hecho por habitante y sigue siendo una de las que menos hace, muy por debajo de la media española –2.967 por cada cien mil habitantes por 3.732 en todo el país–. Por sí solo, este dato no significa gran cosa, pero sí da una pista de si se está encima del virus y de sus vías de propagación o no. La incidencia acumulada de casos detectados, aun con menos pruebas que en el resto del Estado, es mayor que la media y supera para toda la comunidad los 900 casos por cien mil –930–, según los últimos datos hechos públicos por el Ministerio de Sanidad.

La primera ola de la pandemia y la segunda fueron, en comparación con el impacto del virus en otras Comunidades, de menor entidad en Andalucía. Pero esta tercera ola está poniendo a prueba la capacidad de resistencia del sistema sanitario, que ya ha dejado la atención primaria muy tocada. Así la describió Bendodo: "Una tercera ola muy agresiva y de propagación explosiva". En este mapa se puede ver la situación en cada municipio de Andalucía. El Gobierno de Moreno aún tiene fondos que gastar si se atiende a los datos de superávit del año 2020 y a los 450 millones que dejó sin asignar en el presupuesto del año 2021.

La frase de Bendodo sobre el número de muertos continuaba de este modo: "Si ellos no quieren tomar decisiones porque creen que asumen un desgaste, que dejen que las tomemos las Comunidades, que estamos dispuestas a asumir el desgaste. ¿Cuánto tiempo tiene que estar el Gobierno de España impidiendo que podamos tomar esas decisiones?"

Quizás lo que estaba haciendo el consejero era política –para evitar precisamente el desgaste, para poner un parapeto a su presidente– más que a atender la realidad de sus propias competencias. Margen tiene aún para tomar decisiones sin necesidad de acudir al confinamiento domiciliario. Así se puede leer en el BOE.

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