Público
Público
crisis con marruecos

El líder del Frente Polisario declara por primera vez ante un juez español por "una querella fabricada en Marruecos"

Según el abogado defensor de Brahim Ghali, su declaración en la Audiencia Nacional servirá para demostrar las invenciones de quienes le acusan con la complicidad del régimen marroquí.

El líder del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, en una imagen de archivo.
El líder del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, en una imagen de archivo. Ramzi Boudina / REUTERS

En vísperas de la declaración de Brahim Ghali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y secretario general del Frente Polisario, por dos querellas en su contra en España, Marruecos sigue presionando. Este lunes la Audiencia Nacional ha desestimado la denuncia del Club de Abogados de Marruecos para que se investigara a Ghali por falsificación de identidad al entrar en España, mientras que las autoridades marroquíes piden que el Gobierno español  "aclare sin ambigüedades sus elecciones, sus decisiones y sus posiciones", en relación con el  Sáhara Occidental, señaló en un comunicado el ministerio de Exteriores de Marruecos. 

En medio de estas presiones, Brahim Ghali declarará este martes en la Audiencia Nacional por videoconferencia desde el Hospital de San Millán-San Pedro de Logroño, donde se recupera de la covid, "para acabar con este asunto y demostrar las terribles invenciones que en su contra se han fabricado en Marruecos", dice a Público Manuel Ollé, su abogado defensor, especializado en Derecho Penal Internacional y en Derechos Humanos. 

El líder del Frente Polisario se encuentra "débil" y "afectado" por las "falsas" acusaciones de vulneraciones de derechos humanos que contienen en su contra las dos querellas por las que tiene que declarar. Fuentes de su entorno manifiestan a este diario que confían en que la Justicia española  "sabrá ver lo infundado de la acusación contra Ghali"; y recuerdan que otra querella aguarda en la Audiencia Nacional a que Marruecos entregue a una docena de sus militares, procesados por la Justicia española en 2015 por crímenes de lesa humanidad contra la población saharaui.

La jornada este martes en el Juzgado Central de Instrucción cinco de la Audiencia Nacional se espera densa. En primer lugar, el juez Santiago Pedraz interrogará a Ghali por la querella de la Asociación Saharaui para de Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH), que le acusa de genocidio, junto a otros 27 líderes del Frente Polisario, contra disidentes saharauis. "No es una querella dirigida contra Ghali únicamente, sino contra la cúpula del Frente Polisario", dice a este diario Ramdan Messaoud, presidente de ASADEDH y antiguo guerrillero del Polisario.

La abogada de esta asociación, Rosario Villas de Antonio, volverá a pedir este martes para Brahim Ghali prisión provisional "ante el riesgo de fuga", según ha adelantado a Público. El juez Pedraz ya denegó esta medida cautelar, junto con la prohibición de salir de España, porque "no se han acreditado los presupuestos" para adoptar estas medidas y "teniendo en cuenta que no hay indicios claros de participación en las conductas recogidas en la querella", consta en el auto de Pedraz. La abogada de ASADEDH cree que Ghali "se acogerá a su derecho a no declarar". 

Otro abogado personado en la causa, José Manuel Romero, cree, en cambio, que Ghali declarará "negando todas las acusaciones y desviando la atención del foco principal". Este letrado, colegiado en Jérez de la Frontera (Cádiz), representa a media docena de supuestas víctimas del Frente Polisario, que relatan en la querella presuntos atentados contra los derechos humanos. 

Tras la querella de ASADEDH, llegará el turno de las preguntas sobre la querella  interpuesta en 2019 por el bloguero Fadel Mihdi Breica, que acusa al líder del Frente Polisario de presuntos delitos de detención ilegal, torturas y lesa humanidad. Según Breica, cuando llegó a los campamentos de Tinduf, fue detenido por los militares del Frente Polisario y trasladado a centros de detención indeterminados. Durante ese periodo, dice en su querella, fue sometido a golpes y descargas eléctricas. 

Más noticias