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María Dolores de Cospedal, ministra de Defensa, admite que el Ejército le ha ocultado datos del caso de la cabo Teresa Franco

En comparecencia ante la Comisión de Defensa, ha empezado declarando que tenía y conocía todo su expediente y ha terminado comprometiéndose a conseguir más información y a compartirla discretamente. 

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La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, hoy en la comisión de Defensa del Congreso. EFE/Fernando Alvarado

La ministra Cospedal ha comparecido ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, a la que acudía preparada para responder a la pregunta parlamentaria de Unidos Podemos sobre este caso particular, entre otros muchos temas. En el toma y daca parlamentario, Zaida Cantera, portavoz socialista en esta comisión y amiga, desde hace años, de Teresa Franco, ha relatado detalles del caso que la ministra desconocía. En opinión de Cantera, su desconocimiento se debe a que la cadena de mando más cercana a Franco es “desleal” con el ejército, como suele ocurrir en estos casos. Hay que recordar que Zaida Cantera, siendo comandante del ejército de tierra, se vio obligada a abandonar el uniforme, después de haber denunciado el acoso sexual de su superior y el acoso laboral posterior, que surgió tras su denuncia y, desde entonces, intenta ser altavoz de los casos no resueltos que le llegan.

María Dolores de Cospedal, en su primera respuesta, se ha mostrado inflexible en la idea de no dar absolutamente ninguna información sobre este caso que está judicializado, más allá de confirmar que los motivos que han abierto un expediente a la cabo del Ejército del Aire, llevan sucediendo desde hace 6 años, mucho antes de que accediera a ningún cargo. Hoy Teresa Franco es secretaria de igualdad de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) y vocal del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas. Como ministra “tengo obligación de guardar confidencialidad”, ha repetido de diferentes maneras, varias veces. Después, ha informado de que enviará el expediente que tiene y conoce a la autoridad judicial, cuando se lo solicite, para zanjar la cuestión.

En el toma y daca parlamentario, Zaida Cantera, portavoz socialista en esta comisión y amiga, desde hace años, de Teresa Franco, ha relatado detalles del caso que la ministra desconocía

El procedimiento judicial en curso proviene de la denuncia de la propia Teresa Franco, por haber sido espiada por su superior. Según Cantera, no solo fueron “estudiadas” sus declaraciones en medios y en las redes sociales, también su entorno sobre el que se elaboraron unas fichas, en las que aparecen calificativos ideológicos como “sindicalistas”, “de izquierdas”, “de buena militar ha pasado a ser mala militar”,etc, criminalizando su actividad asociativa. Estas fichas están marcadas con el nombre de usuario del superior al que denunció.

Como ha recordado a este periódico la diputada socialista, Teresa Franco se enfrenta a un expediente que podría expulsarla de las fuerzas armadas, por pérdida de condiciones profesionales, después de haber sido una profesional sin tacha durante años, tener dos carreras y un máster “de los de verdad” y otra carrera más en camino. Franco, según ha recordado su amiga, pidió permiso para abandonar el ejército para trabajar en un instituto de formación avanzado en Estados Unidos y los mismos que hoy no la consideran válida profesionalmente, no la dejaron marchar.

El expediente, del que hoy depende su futuro, se basa en tres informes personales de calificación negativos, realizados uno cada dos años, desde hace seis. Estos informes, que le acusan de tener problemas con la limpieza y con la higiene, por ejemplo, aparecen después de que la cabo denunciara a su teniente, hoy capitán, por acoso y es el entorno del capitán el que los realiza. El primero de estos informes apareció después de que Franco denunciara ante los tribunales y los siguientes, siempre según Cantera, como respuesta a que no ha retirado su demanda.

Además, afirma que Teresa Franco acudió a la vía judicial después de que una jueza militar archivara la cuestión del espionaje; una jueza que recuerda que “se le ha visto salir de marcha con el capitán” en cuestión. Además, Zaida responde a la ministra que Teresa, antes de pertenecer a ningún colectivo, ya se había pronunciado en contra de los abusos laborales que su superior estaba cometiendo, por sugerencia de Cantera: realizaban más del doble de horas de servicios de las habituales, les quitaba días libres, contándoles como días de vacaciones los correspondientes a compensación por hacer guardias y “muchas otras irregularidades más”. “Yo le dije esto no puede ser: tenéis que reclamar” y le hizo caso.

Zaida Cantera: “Los militares no están informando bien a la ministra y eso se llama deslealtad”

Según Zaida Cantera, lo más probable es que a esta ministra de defensa le esté ocurriendo lo mismo que le ocurrió a la anterior, Carmen Chacón, con su caso personal. “El informe que tiene se lo ha preparado un militar pero no le ha contado el contexto”. “Hay un corporativismo en las fuerzas armadas: en los casos de acoso hay que proteger al mando como sea”. Y pide: “ahora que lo sabe que obtenga información”, “que les diga a sus generales, a sus coroneles, a sus comandantes, a sus capitanes, a quienes están por debajo que le informen de todo, no solo de lo que aparece en los papeles”.

Además, se muestra segura de que esto viene “de la parte más baja de la cadena” porque no quieren informar realmente de las circunstancias de este capitán, que “tiene más de doce partes de queja” sobre sus hombros y que “ha perdido ya en los juzgados, en otras ocasiones”. “Este señor ha estado explotando laboralmente a unos militares” y “castigando que se denuncie porque poner partes es de sindicalistas; y no, es que es la forma de velar por sus derechos para que no haya abusos como éstos”. Cantera, sentencia así: “Lo de este capitán es dantesco y no le está poniendo nadie coto; ni a él ni a su entorno”; “los militares no están informando bien a la ministra y eso se llama deslealtad”. “Espero que se investigue bien las dos partes, que no la echen después de no haberla dejado marchar a trabajar a Estados Unidos y que, después, se abra una investigación interna para ver qué ha pasado con este mando”. Eso es lo que espera, pero cuando se le pregunta por qué es lo que cree que ocurrirá contesta: “creo que a Teresa no la expulsarán, pero creo también que el capitán se irá de rositas”.

María Dolores de Cospedal ha terminado su comparecencia volviendo al tema, comprometiéndose a intentar conseguir “más información”, a parte del expediente, y a “compartirla, en otros foros; no así”, dirigiéndose a Zaida Cantera, con quien luego ha charlado unos minutos, en privado.

El gabinete de comunicación de la ministra, consultado antes de la publicación de esta noticia, ni corrobora ni desmiente esta información; se limita a ceñirse a lo declarado en sede parlamentaria por su ministra.