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Marina Albiol Marina Albiol:"El paternalismo y la soberbia hacia las mujeres es el día a día en el Parlamento Europeo"

La eurodiputada de Izquierda Unida ha presentado su dimisión como portavoz del partido en una carta remitida este miércoles al coordinador de IU, Alberto Garzón por la “falta de respuesta” ante supuestos casos de acoso laboral.

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La exeurodiputada de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, en una foto de archivo. EFE

Marina Albiol (Grau de Castelló, 1982) ha presentado su dimisión como portavoz de Izquierda Unida (IU) en el Parlamento Europeo en una carta remitida este miércoles al coordinador general de IU, Alberto Garzón. La que fue la número 2 en la lista para la última Asamblea Federal de su partido, ha tomado esta decisión ante la "falta de respuesta" de la dirección federal en supuestos casos de acoso laboral.

Fuentes cercanas a la política han asegurado que la eurodiputada valenciana no quiere hacer más declaraciones más allá de la carta enviada a Garzón, en la que afirma que "la dirección podría haber iniciado de oficio un expediente sancionador ante el conocimiento de hechos tan graves, pero no ha sido así".

Precisamente este miércoles, la Eurocámara anunciaba la creación de cursos piloto contra el acoso en la institución. La eurodiputada, en una entrevista a Público realizada a mediados de julio, ya habla de estereotipos, acoso y posibles soluciones.

¿Cuántos años lleva en el Parlamento Europeo? ¿Durante este tiempo ha experimentado algún episodio de acoso o menosprecio por parte de sus colegas hombres?

Ahora llevo cuatro años, lo que ha transcurrido de la actual legislatura. Acoso no he sufrido, y si llegará a sufrirlo denunciaría inmediatamente; desprecio, constantemente. Es una práctica absolutamente habitual y normalizada a la institución: el paternalismo, la suficiencia, el trato desde una soberbia y una superioridad hacia las mujeres por parte de los hombres. Esto ocurre todos los días, está plenamente integrado en el día a día del Parlamento.

"No he sufrido ningún caso de acoso, pero sí desprecios constantes"

Ahora bien, dicho esto, y siendo preocupante, también tengo que decir que no es equiparable al machismo que tienen que sufrir miles de mujeres en trabajos precarizados y en condiciones de absoluta sumisión. No digo que haya de invisibilizar ni pasar por alto lo que ocurre en el Parlamento Europeo, pero debemos ser conscientes de las circunstancias que tienen que sufrir muchas mujeres, incluso expuestas a la violencia machista, que ni siquiera tienen medios para escapar o hacer frente a su situación.

¿Piensa que los hombres deberían implicarse más en la cuestión de género y que a veces se considera un asunto "poco importante"? ¿El silencio es cómplice?

Sin lugar a duda, el silencio ante una injusticia te hace cómplice. La lucha feminista parte de las mujeres, pero se ha de extender a toda la sociedad. El feminismo debe crear conciencia para combatir la desigualdad, entre las mujeres pero también entre los hombres.

¿Cree que los espacios siguen estando muy masculinizados y que escasea la presencia femenina en seminarios y reuniones?

Totalmente. A pesar de que desde muchos ámbitos se intenta corregir esta ausencia de mujeres en los centros de poder, en la práctica las mujeres seguimos teniendo menos oportunidades de promoción y progresión. Mientras no se hagan efectivas medidas reales para conseguir que los trabajos más precarios, el cuidado o el hogar no recaigan casi exclusivamente en las mujeres, tendremos más complicado que los hombres el acceso a puestos de responsabilidad.

¿Considera que hay una manera ‘femenina’ de hacer política y una ‘masculina’? ¿Seguimos anclados en estereotipos?

Creo que hay valores que la tradición y, por tanto, la cultura, asocian a uno u otro género, y en este sentido se convierten estereotipos y tópicos que hay que superar. La competitividad, la agresividad, la dureza o la fortaleza se atribuyen al género masculino, y el problema no es tanto que sean masculinos, sino que sean los valores predominantes en el contexto cultural que promueve el neoliberalismo, porque las mujeres los acabamos asumiendo como propios. El heteropatriarcado asociado al neoliberalismo y al capitalismo antepone estos valores 'masculinos' por encima de otros que tradicionalmente se atribuyen a las mujeres, como la solidaridad, la cooperación o la sensibilidad, y más que luchar por hacerlos más presentes en calidad de 'valores femeninos', lo que necesitamos es ponerlos en valor por el bien de las personas, de conseguir una sociedad mejor, más igualitaria y más justa.

"El silencio delante de una injusticia te hace cómplice"

En definitiva, hay que superar los estereotipos, porque son los que impone un sistema injusto basado en la desigualdad y en la superioridad de una élite masculina.

¿Qué soluciones propone, como política, ante esta discriminación? ¿Es usted partidaria de las medidas que apuestan por la discriminación positiva?

Tal como se expresa desde hace años en nuestros programas, desde Izquierda Unida impulsamos políticas de género transversales, que incidan en ámbitos diversos: desde la educación, donde es esencial trabajar contra los estereotipos y los comportamientos dominantes, hasta medidas para luchar contra la brecha de género en la ciencia, la economía y el mundo de la empresa, pasando por medidas específicas de economía para poner fin a la brecha salarial, perspectiva de género en la Sanidad, el Bienestar Social, la Cultura... Por supuesto, multiplicando las dotaciones de recursos y partidas para combatir la violencia de género. En general, las Administraciones deben integrar esta perspectiva de género en toda su gestión.

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