Público
Público

CONVENCIÓN DEL PP El máster de Cifuentes y la amenaza de Cs arruinan la primera jornada de la Convención Nacional del PP

La número dos del PP, María Dolores de Cospedal, introduce elementos de autocrítica en su discurso, en el que el partido de Albert Rivera ha sido mucho más que una sombra amenazadora en las encuestas. Mariano Rajoy no ha hablado, pero sí ha plantado una encina, y Cristina Cifuentes ha vuelto a señalar a la Universidad Rey Juan Carlos como responsable de las irregularidades de su máster.

Publicidad
Media: 3.60
Votos: 5

Cristina Cifuentes y Mariano Rajoy, en la Convención Nacional del PP en Sevilla. / RAFA ALCAIDE (EFE)

El Gobierno puede alejarse más de 500 kilómetros de Madrid y plantarse en Sevilla, pero no puede escapar de la sombra de Ciudadanos, ni tampoco del escándalo del máster de Cristina Cifuentes, por mucho que se empeñe.

O, al menos, no ha podido hacerlo en la primera jornada de la Convención Nacional del PP, este viernes, cuando el partido de Albert Rivera y las irregularidades que rodean al título de la presidenta de la Comunidad de Madrid han acaparado las miradas, preguntas de la prensa y parte de los discursos de la plana mayor del partido conservador -implícita o explícitamente-.

Todo, pese a que el Partido Popular viajaba a Andalucía con la premisa de que le tocaba hablar sobre sí mismo, y no sobre "los demás", en palabras del número tres de la formación, Fernando Martínez Maíllo.

En contra de todo pronóstico, la presión al PSOE y a otras fuerzas para que no obstaculicen la aprobación del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) era casi anecdótica en las distintas intervenciones. Los encendidos discursos sobre la "unidad de España", en respaldo a las víctimas del terrorismo, o de apoyo a la prisión permanente revisable, así como las loas al Gobierno de Mariano Rajoy y a sus "éxitos", quedaban en un segundo plano.

Incluso, la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, era capaz de alternar un discurso de autobombo al Gobierno -"Hemos salvado a España de la quiebra y de la rebelión"; "España sigue siendo España gracias al PP"-, con frases para presumir de la modestia del PP: "Tal vez seamos demasiado discretos para ir colgándonos medallas y condecoraciones", decía, frente a otros que "se vuelven locos colgándose medallas".

Cospedal abría fuego contra Ciudadanos sin pronunciar su nombre, pero criticando su naturaleza de partido "líquido o gaseoso", "voluble y sin principios". También por ser conocido por sus "bandazos", por vivir "pendiente de la previsión meteorológica de las encuestas". Frente a este partido "voluble", la secretaria general de los conservadores contraponía al PP como "referente del centro-derecha", y como paradigma de fuerza "sólida y fiable".

Bajo el sol de la capital andaluza, entre golpes de pecho, sonrisas y algunas fotos con sus militantes, la dirección del PP ha dado el pistoletazo de salida a la convención en la que aspira a consumar su "rearme programático". También espera que sirva de "revulsivo" ante la amenaza que, según las encuestas, supone ya el partido de Albert Rivera.

La autocrítica de Cospedal

"El mundo ha cambiado, la política ha cambiado"; "Tal vez no hemos sabido adaptarnos a las nuevas formas de comunicación"; "No nos desenvolvemos con toda soltura en este campo". La secretaria general del Partido Popular sorprendía introduciendo la autocrítica en su discurso -algo poco habitual en el PP-, y reconocía que no han sabido adaptarse a la "aparición de un sinfín de formaciones políticas al abrigo del oportunismo".

"Las normas de juego han cambiado", decía Cospedal, instando a los suyos a adaptarse -cita a Darwin incluida-, pero manteniendo sus convicciones: "Tenemos todo el tiempo del mundo y lo vamos a hacer".

"Si el mundo cambia a nuestro alrededor", apuntaba, "lo que tenemos que hacer es no permitir que nos roben nuestras banderas, que nos avasallen, que nos desdibujen. Tenemos que defender lo nuestro y defender a los nuestros", apuntaba, en clara alusión a Cifuentes.

Cierre de filas "frente a las malas artes"

Por otra parte, la secretaria general del PP llamaba este viernes al "cierre de filas" en torno a la presidenta de la Comunidad de Madrid, sin citarla por su nombre: "Somos el adversario a abatir por todos", afirmaba Cospedal, cuestionando la atención que los medios de comunicación están dedicando al caso de su máster.

La también ministra de Defensa era la encargada de inaugurar el evento, apenas una hora después de la intervención de Cifuentes. La presidenta del PP de Madrid ha logrado el saludo y el beso del presidente del Gobierno, para poco después desaparecer de las cámaras.

En su breve comparecencia, horas después de llegar a Sevilla, y antes de que comenzase la Convención, Cifuentes ha vuelto a venderse como víctima de una cacería política y personal, y ha denunciado el "acoso" de los medios de comunicación. "A ser posible no me persigan por los pasillos, al menos estos días", exigía al término de su intervención. Participará en la Convención este sábado, a las 16.00, salvo sorpresas.

Rajoy habla de jardinería, pero no de Cifuentes

Por su parte, el presidente del partido apenas ha cumplido hoy una función testimonial: Rajoy ha plantado una encina, el símbolo del PP en la Convención Nacional. "Un árbol duro, muy español y muy bonito”, afirmó el líder del PP, que sin embargo no pronunció una sola palabra sobre Cifuentes.

Sí se espera que el líder del Ejecutivo tome la palabra este sábado, en la jornada más cargada de contenidos. Este viernes, dejando a un lado un panel con la intervención de varios barones territoriales, el PP no había programado actividades de postín.

Una charla del galardonado nadador David Meca servía de cierre para esta jornada, en la que el PP no ha puesto toda la carne en el asador -guarda a los presidentes autonómicos, los ministros, la vicepresidenta y al propio Rajoy para mañana-.

La máquina para andar a la misma velocidad que el presidente era otro de los toques de color y folclore de los conservadores, que no clausurarán estas jornadas hasta el domingo. Y no parece que el protagonismo de Cifuentes y Ciudadanos vaya a disiparse antes.

Más noticias en Política y Sociedad