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Negociaciones para la investidura La sentencia del "caso ERE", otro obstáculo para lograr apoyos a la investidura de Sánchez

El PSOE cree ya casi imposible cualquier acuerdo con PP o Ciudadanos para romper el bloqueo y teme que también puede influir en la postura de ERC. No se prevén problemas con Unidas Podemos ya que Iglesias enmarcó los ERE en el pasado. Hay preocupación por la difícil situación en la que queda Susana Díaz, aunque desde Ferraz se va a respetar la autonomía de la federación andaluza.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía en Sevilla, en presencia de Susana Díaz. REUTERS/Marcelo del Pozo

manuel sánchez / beatriz asuar

El PSOE lo niega, pero hay gran preocupación interna porque la sentencia del “caso ERE” puede poner todavía más difícil buscar los apoyos que todavía necesita Pedro Sánchez para la investidura.

Si había ya pocas posibilidades de conseguir la abstención del Partido Popular o el voto favorable de Ciudadanos, la contundente sentencia en uno de los casos de corrupción más graves que se han dado en la etapa democrática, hace casi imposible el más mínimo acuerdo. De hecho, en el PSOE se da por descartada esta vía que se tenía preparada como "plan b".

Pero, además, no deja de ser otro argumento político para las fuerzas independentistas, especialmente ERC, para mantenerse en el “no” y seguir bloqueando la situación. Aunque las exigencias de ERC para dar su apoyo no van en esa dirección, el partido republicano siempre ha sido intransigente con la corrupción de cualquier signo político, y la ha condenado y castigado.

El PSOE está en estado de shock desde que se hizo pública la sentencia. La mayoría de sus dirigentes evitaron a los medios de comunicación durante el miércoles, al igual que hizo el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, cuando acudió a un acto con la Empresa Familiar.

Los socialistas son conscientes del daño que les hace dicha sentencia y, sobre todo, de la utilización que va a hacer el PP para intentar desviar la atención sobre sus propios casos de corrupción. El POSE sabe que el PP sangra por la herida de la moción de censura por la corrupción que plantearon los socialistas, y va a hacer de esta condena una de sus banderas durante un tiempo.

Sin embargo, fue una prueba superada para Pablo Iglesias. Unidas Podemos mostró su lealtad a los socialistas y no se dio ninguna declaración sobre los ERE. De hecho, las palabras de los dirigentes del grupo confederal fueron mínimas. Tanto fue así que Iglesias, siempre letal con la corrupción, se limitó a enmarcar por Twitter este caso en el pasado sin entrar en reproches con los socialistas.

Más duros fueron desde Izquierda Unida que tildaron de "red mafiosa" al PSOE andaluz. Sin embargo, junto a esta calificación Alberto Garzón también ligó la corrupción al pasado.  

Estas palabras ya mostraron que no habría consecuencias de la sentencia sobre el pacto de coalición. Además, fuentes del grupo confederal confirman que es así a Público. A diferencia del 'caso Gürtel' que marcó el fin de Mariano Rajoy con la moción de censura, los de Iglesias alegan que Sánchez entonces no era un peso importante entre los socialistas y que tampoco se implica al PSOE como partido en la trama corrupta. 

El futuro de Susana Díaz

Además, hay en el PSOE consternación en el aspecto personal, no en vano Manuel Chaves y José Antonio Griñán, además de los cargos institucionales que ocuparon, fueron presidentes del partido y se les puede considerar dos personas históricas en la etapa democrática del PSOE.

Y a todo esto se suma que hay gran inquietud en cuanto a la situación en la que queda la expresidenta andaluza y secretaria general del PSOE de Andalucía, Susana Díaz. Aunque nunca estuvo implicada en el fraude de los ERE, su vinculación a Griñán -que la hizo su sucesora- y su vinculación a todas las personas que han sido condenadas, colocan a la dirigente andaluza en una más que difícil situación política. De hecho, han vuelto a surgir voces sobre si debe seguir al frente de los socialistas andaluces.

.El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, telefoneó el mismo martes a la dirigente andaluza para hablar de la situación, pero fue una conversación cordial y en la que no se puso en duda su continuidad ni se habló de su futuro político. Sin embargo, se ha abierto el debate sobre si debe seguir al frente del PSOE-A y volver a ser candidata y, de nuevo, se empiezan a barajar nombres como los de María Jesús Montero, Carmen Calvo o el alcalde de Sevilla, Juan Espada.

Desde Ferraz se asegura que no hay ninguna operación contra Díaz, que últimamente hay total sintonía con Sánchez, y que el debate y la decisión corresponderá a los militantes andaluces cuando llegue el momento.

Díaz ha guardado silencio desde que se conoció la sentencia, pero este jueves sí hablará sobre la situación en la que queda el PSOE andaluz que, además, tiene que celebrar un Congreso antes de dos años y elegir la nueva dirección del partido.

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