La ampliación del aeropuerto de El Prat resquebraja el entendimiento entre PSC, ERC y Comuns
La presentación del proyecto del Govern de Illa impacta de lleno en la relación entre los tres partidos y podría afectar a la negociación para los presupuestos autonómicos para 2026.
ERC exige el traspaso de la gestión aeroportuaria con la retirada de Aena mientras los Comuns rechazan frontalmente la operación.

Barcelona--Actualizado a
La ampliación del aeropuerto de El Prat-Barcelona se vislumbra como la nueva gran polémica que acaba de aterrizar en la política catalana, tal y como ya avanzó Público, tras el proyecto que ha presentado este lunes el president de la Generalitat, Salvador Illa. La negociación del PSC con ERC y los Comuns para conseguir la estabilidad financiera que suponen los casi 4.000 millones de euros de suplemento de crédito, a falta de presupuesto para este año, ha retrasado alguna semana el choque de trenes, aunque en este caso sería más adecuado hablar de aviones. Pero una vez aprobados los tres suplementos de crédito en el Parlament, el Govern socialista ha decidido hacer público un proyecto de ampliación del principal aeropuerto de Catalunya, lo que ha tensado la relación entre las tres fuerzas progresistas que ha marcado el rumbo del primer año de legislatura.
El caballo de batalla con los socios de investidura radica en el rechazo por parte de ERC y los Comuns al alargamiento de la tercera pista del aeropuerto, que supondría una afectación medioambiental en el Delta del Llobregat. Además, ERC reclama que antes de impulsar ningún proyecto se retire a Aena de la gobernanza del aeropuerto, y que el control del sistema aeroportuario de Catalunya pase a manos de las instituciones catalanas. El Govern es consciente del rechazo y ha hecho llegar el proyecto tanto a ERC como a los Comuns antes de la presentación, para intentar reducir el malestar.
Illa asegura que quiere "tener el proyecto encauzado antes del verano" y por eso ha presentado un proyecto basado en los trabajos del comité de expertos que el Ejecutivo del PSC creó para estudiar el tema, presidido por el exdirigente de Convergència Santi Vila, y que se ha reunido esta mañana antes del anuncio. El president de la Generalitat defiende que la propuesta está basada "en el máximo rigor técnico y operativo y la máxima ambición" para alcanzar un aeropuerto intercontinental con el "máximo respeto para la sostenibilidad". Y prevé tenerlo listo de cara a 2033. El proyecto prevé renaturalizar unas 250 hectáreas de superficie, crear un "anillo verde" y un fondo ambiental, como acciones medioambientales compensatorias.
Según Illa, el proyecto presentado por el Govern es "el más equilibrado entre los posibles". "Contamos con una propuesta sólida, consensuada y definitiva para hacer realidad la mejora y modernización del aeropuerto de El Prat para que sea un gran hub de conexiones intercontinentales", ha afirmado.
El president de la Generalitat defiende que su propuesta está basada "en el máximo rigor técnico y operativo y la máxima ambición" para alcanzar un aeropuerto intercontinental con el "máximo respeto para la sostenibilidad"
El polémico alargamiento de la pista ya estaba previsto en la propuesta hecha por Aena hace cuatro años. Proyecto que tuvo que descartarse por la oposición de ERC, en ese momento con Pere Aragonès en la presidencia de la Generalitat. Además, ahora el alargamiento de la pista se haría repartiendo la afectación de los nuevos 500 metros de pista entre la laguna de la Ricarda y añadiendo una segunda afectación en el sur, en la laguna del Remolar y las playas de Filipinas, también de gran valor ecológico. El proyecto incluye compensaciones medioambientales y una nueva terminal llamada satélite que, en este caso, sí contaría con el visto bueno de ERC. También se prevé la remodelación y puesta al día de las actuales terminales T1 y T2.
Fecha fijada para 2033
Salvador Illa y su Govern parecen decididos a sacar adelante la ampliación del aeropuerto con o sin apoyo político mayoritario. Y el propio conseller de la Presidència, Albert Dalmau, recuerda que este proyecto no tiene por qué pasar por el Parlament. La ampliación del aeropuerto de El Prat es un proyecto de titularidad estatal que impulsa a Aena como gestor aeroportuario, con una inversión prevista de 3.200 millones de euros, y que tiene el acuerdo del Govern de la Generalitat y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, además del apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, liderado por el alcalde socialista Jaume Collboni. Mientras el Ayuntamiento de El Prat, con la alcaldesa de los Comuns Alba Bou al frente, se muestra radicalmente en contra.
El Gobierno estatal declinó sacar adelante la primera propuesta del 2021 por el rechazo del entonces Govern de ERC liderado por Pere Aragonès. Ahora, con un Govern socialista en la Generalitat, las piezas encajan y el presidente de Aena, el también socialista Mauricio Lucena, ha desplegado una intensa actividad negociadora y de planificación en el Palau de la Generalitat, con varios departamentos del Govern, el Ayuntamiento de Barcelona y con algunos responsables de entes socioeconómicos, especialmente patronales. Lucena considera la ampliación "prioritaria para Barcelona, Catalunya y España".
El presupuesto de 2026, en el aire
Ahora bien, una cosa es que la tramitación de un proyecto estratégico como la ampliación del aeropuerto pueda salir adelante unilateralmente, y otra muy distinta es la repercusión que esto puede tener sobre la estabilidad política del Govern de Salvador Illa, cuando todavía no hace ni un año de su investidura. Y la presentación del proyecto ha encendido todas las alarmas en los cuarteles generales de ERC y de los Comuns, justo cuando los socialistas iniciaban los primeros contactos preliminares para la negociación de los presupuestos del 2026 con los dos socios de investidura, tras cerrar los tres suplementos de crédito que han aliviado la falta de presupuesto del 2025. Unos presupuestos del 2026 que Illa considera imprescindibles y ya ha dado instrucciones a la consellera de Economia, Alícia Romero, para tratar de cerrarlos el próximo otoño.
Los Comuns: "[La prioridad] no es ampliar un aeropuerto para traer aún más turistas pese a la masificación, destrozando espacios de gran valor ecológico e incumpliendo normativas medioambientales europeas"
Pero Romero lo tendrá difícil si el proyecto del aeropuerto sigue adelante tal y como se ha presentado. Fuentes de los Comuns son tajantes: "Con nosotros que no cuenten si las prioridades del Govern no son las que necesitan en el país. Y la prioridad es facilitar el acceso a la vivienda digna o invertir en Rodalies y arreglar el desastre ferroviario que afecta a la movilidad de cientos de miles de personas cada día, y no lo es ampliar un aeropuerto para traer aún más turistas pese a la masificación, destrozando espacios de gran valor ecológico e incumpliendo normativas medioambientales europeas". Para los Comuns y las entidades ecologistas y de preservación del territorio, la compensación medioambiental prevista es una falacia, porque ya se han incumplido otras compensaciones prometidas en anteriores ampliaciones, denuncian.
ERC exige la gobernanza desde Catalunya
En cuanto a ERC, desde el Govern creen que pueden convencer a los republicanos, pero Esquerra ha dejado clara su oposición al proyecto presentado. ERC también exige que la propuesta de ampliación respete los espacios medioambientales y además pone el énfasis en exigir el traspaso de la gestión aeroportuaria. "Queremos que Aena salga de la ecuación, las decisiones sobre todos los aeropuertos catalanes deben tomarse desde Catalunya y con enfoque estrictamente catalán. Queremos un modelo aeroportuario catalán y por eso hace falta un cambio de la gobernanza, tal y como consta en el acuerdo de investidura de Salvador Illa, y esperamos que se cumpla", asegura un dirigente de la Ejecutiva de Esquerra.
La secretaria general del partido, Elisenda Alamany, se expresa con rotundidad: "Defender Catalunya hoy es hacer que Aena saque las garras de El Prat". Para Alamany, la empresa estatal es la responsable de que el aeropuerto de El Prat haya sido relegado al low cost en beneficio del madrileño Barajas, y acusa a Illa de no haberse "atrevido" a "arrancar de manos de Aena la gestión de una infraestructura tan estratégica para nuestro potencial como país y para crear un modelo económico al servicio de los intereses de los catalanes".
Fuentes del Govern aseguran que cumplirán "con todos los acuerdos" y explican que se estudia una fórmula para incrementar la presencia de las instituciones catalanas en la gestión aeroportuaria, aunque admiten que muy probablemente la presencia de Aena en los órganos de gestión se mantendrá, por la dificultad de sustituir a una empresa de grandes dimensiones y gran complejidad, según alegan.
Pero fuentes de la dirección de ERC dejan claro que "no estamos de acuerdo en que sea necesario alargar la pista corta" porque "ya hay una pista lo suficientemente larga como para hacer los vuelos de larga distancia". El Govern de ERC ya apostó por una remodelación que permitía la utilización de la actual pista larga, pero esta opción cuenta con la oposición de municipios como Gavà por el ruido que provocan los aviones con esta configuración de pistas.
Además, dirigentes de ERC de la comarca del Baix Llobregat –donde se sitúa el aeropuerto-, con mucha incidencia en la actual dirección del partido, se muestran absolutamente contrarios al proyecto de Aena y del Govern de la Generalitat. Es el caso de Joan Tardà o del diputado Jordi Albert. Este último recuerda que "ERC siempre ha sido contrario a esta ampliación y eso no va a cambiar. El traspaso a Catalunya de la gobernanza de los aeropuertos catalanes no es una contraprestación. No es una cosa a cambio de la otra". Albert añade con rotundidad: "Esquerra Republicana quiere que se cumplan los acuerdos pero en ningún caso aceptará la ampliación del aeropuerto".
Los Comuns librarán la batalla europea en contra
También los Comuns tienen en el Baix Llobregat un importante dique de oposición a la ampliación del aeropuerto, ya que cuentan con la alcaldía de El Prat del Llobregat, municipio en el que se ubican el aeropuerto y las zonas naturales afectadas. La alcaldesa de El Prat, Alba Bou, es tajante: "La ampliación del aeropuerto no se puede hacer, atentaría directamente contra la voluntad de cambiar el rumbo de la emergencia climática".
"El traspaso a Catalunya de la gobernanza de los aeropuertos catalanes no es una contraprestación. [...] Esquerra Republicana quiere que se cumplan los acuerdos pero en ningún caso aceptará la ampliación del aeropuerto" (Jordi Albert, ERC)
Por otra parte, el portavoz en el Parlament, David Cid, define la operación como "puramente económica y caduca" y "propia del siglo XX" que sólo busca "maquillar" la propuesta del 2021. Los Comuns estudiarán cuál es el mejor momento para intentar provocar que el proyecto naufrague, con la mirada puesta en el 2028, cuando debería aprobarse el Plan Director Urbanístico (PDU) a partir de la Declaración Ambiental Estratégica.
Cid se muestra determinado a hacer frente al Govern y asegura que darán "la batalla contra la ampliación en todos los frentes, también el europeo" y añade que "es prácticamente imposible que la UE avale un proyecto así por su impacto ambiental", recordando que las lagunas afectadas tienen protección medioambiental a escala europea, ya que están incluidas en la Xarxa Natura 2000. Además, en clave de política interna, Cid amenaza a Illa: "Sería complicado para el país que tampoco hubiera presupuestos en el 2026".
Illa se muestra determinado a continuar adelante
Por su parte, el president de la Generalitat, Salvador Illa, quiere aprovechar el proyecto de ampliación del aeropuerto para demostrar la determinación de su Govern, pese a los difíciles equilibrios a los que le somete la minoría del PSC en la aritmética del Parlament. Illa se muestra decidido a buscar "el mayor consenso político posible para un proyecto realizado desde el rigor técnico y con respeto medioambiental", pero advierte que el proyecto saldrá adelante con o sin acuerdo. "Necesitamos tener una economía conectada", justifica.
También lo deja claro el conseller de la Presidència, Albert Dalmau: "No renunciamos a tomar las decisiones que debemos tomar, somos el Govern y la gente lo que quiere es que se tomen decisiones. El Parlament puede hacer las iniciativas que crea oportunas, pero el Govern toma decisiones de su competencia".
Los poderes fácticos presionan para la ejecución
El Govern de Illa se encuentra entre la espada y la pared. Por un lado, sometido a una importante presión de numerosos poderes fácticos económicos y empresariales bien conectados con el PSC. También empujan desde el Gobierno estatal –aunque con la discrepancia de los miembros de Sumar–, y desde Aena, para sacar adelante la ampliación del aeropuerto.
Según el presidente de la patronal Foment, Josep Sánchez Llibre, "el proyecto de ampliación llega con retraso pero esperamos que ahora coja velocidad de crucero". Para Sánchez Llibre, el proyecto es esencial para el crecimiento de la economía catalana y espera que Salvador Illa logre el acuerdo político con sus socios , pero pide que el proyecto salga adelante con o sin él. Otros actores importantes favorables son Fira Barcelona o la Cámara de Comercio. En cambio, David Cid, de Comuns, estima en 20 millones más la cifra de turistas que la ampliación llevaría a Barcelona, "con un impacto muy negativo sobre el territorio, con masificación, y mayor incremento del precio de la vivienda"
Pero en el Palau de la Generalitat también tienen muy presente que queda mucha legislatura por delante, y un error de cálculo que inhabilite los apoyos que hasta ahora ha tenido el Govern socialista por parte de ERC y los Comuns podría provocar un estruendo considerable y una parálisis total de las iniciativas parlamentarias del Govern. Algo que incentivaría la estrategia del principal partido de la oposición, Junts, que acusa a diario a Illa de presidir un Govern inoperante, sin fuerza en el Parlament y sumiso a las órdenes del Gobierno español y de Pedro Sánchez.
Con la paradoja de que, pese a compartir la necesidad de ampliar el aeropuerto, Junts per Catalunya ya ha dejado claro que no dará su apoyo porque considera la propuesta "unilateral y sin consenso". Según la portavoz del grupo parlamentario, Mònica Sales, "la ampliación necesaria es el traspaso integral" de titularidad y de la gestión de la infraestructura a la Generalitat. En este sentido, como también hizo la CUP, Sales anunció que registrarán la petición de comparecencia del president Illa ante el pleno del Parlament.
A los difíciles equilibrios políticos que necesitará hacer Illa y el PSC, cabe añadir la oposición social con las protestas que ya se han anunciado por parte de entidades como Zeroport o de organizaciones ecologistas, que en el 2021 ya sacaron a miles de personas a la calle para protestar contra el proyecto de ampliación. "Más cemento en el delta del Llobregat, que ya está en un 60% bajo el cemento, implica una afectación clarísima a todos los sistemas y espacios", asegura uno de los portavoces de Zeroport, Joan Manel del Llano. Así pues, Illa se encuentra a partir de este lunes ante su primer gran dilema, como impulsar la ampliación del aeropuerto, que prometió como icono de su presidencia, sin que ello suponga hipotecar al resto de la legislatura.






Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.