Sánchez liquida a Santos Cerdán para intentar salvar la legislatura
El PSOE se aferra al hecho de actuar de un modo diferente al PP contra la corrupción y reconoce su "decepción" con el ex secretario de Organización de los socialistas.
"Vamos a seguir hasta 2027", insisten en Moncloa mientras los socialistas tratan de digerir uno de sus días más difíciles por la "decepción" general con el comportamiento de Cerdán.

Madrid--Actualizado a
Este jueves no ha sido un día más en Moncloa y Ferraz. El Gobierno de Pedro Sánchez ha vivido innumerables crisis. Algunas que no estaban bajo su control, como la pandemia, y otros fenómenos naturales. Otras crisis han estado relacionadas con asuntos judiciales que ha ido solventando o de las que se ha defendido según el caso. Pero el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que implica a Santos Cerdán ha sido un golpe de consecuencias imprevisibles. El líder socialista se ha deshecho de Cerdán como cortafuegos para que no salpique a Moncloa e intentar salvar una legislatura que pretende agotar hasta 2027.
Conforme se ha ido desarrollando la jornada de este jueves, los acontecimientos han sido frenéticos. En la noche de este miércoles se adelantaba por varios medios de comunicación que el informe de la UCO era grave y que dejaría a Cerdán al borde de su imputación ante el Tribunal Supremo (TS). Pero el PSOE decidió cerrar filas alrededor de las 22.00 horas negando cualquier hecho delictivo por parte del ya exdirigente socialista. Además anunciaban que se darían explicaciones cuando se conociera el informe.
A su llegada al Congreso, alrededor de las 10.30 horas, Cerdán respondía brevemente a los medios insistiendo en que estaba "tranquilo" y reiterando que cuando se conociera el informe daría explicaciones en rueda de prensa en Ferraz. Su comparecencia nunca llegó. Poco tiempo después, con el político navarro dentro del hemiciclo, comenzaba a circular el informe.
Una imagen de un fotógrafo captó a Cerdán leyéndolo dentro pero, al salir del Congreso, comentó a los medios que no lo había leído. Sí confirmó que iría a declarar voluntariamente al TS el día 25 de junio. Las caras de los socialistas, un par de horas después de conocerse las conversaciones de Cerdán con Koldo García o José Luis Ábalos, reflejaban el impacto de lo que estaba por venir. "Estamos impactados", señalaba uno de los pocos diputados que se paraba a charlar con los periodistas.
La mayoría de dirigentes del PSOE consultados por Público, una vez conocidas las acusaciones sobre el papel, pedían ya medidas contundentes. "Se tiene que ir", apuntaba con rotundidad una de las fuentes consultadas. "Nuestra respuesta será contundente, no tengo duda", señalaba otra. Horas antes las respuestas más repetidas tenían que ver con que estaban "a ciegas" y no sabían que iba a salir.
A ciegas precisamente también reconoció luego haber estado el propio Sánchez. Según ha podido confirmar este medio, Cerdán se desplazó a Moncloa para hablar con el presidente. Poco después, el PSOE remitía un comunicado de su hasta hoy secretario de Organización sin ningún logotipo de los socialistas. Cerdán dimitía, pero reiteraba su inocencia.
Con nuevamente poco margen de tiempo, los socialistas convocaban una rueda de prensa de Sánchez en Ferraz. Al no ser en Moncloa, se descartaba una convocatoria electoral. Pero se esperaba alguna medida, algún golpe de efecto a los que tiene acostumbrados Sánchez. El líder socialista se presentaba en la sala de prensa de la sede del PSOE con gesto serio, casi descompuesto. Prácticamente al comenzar dejó clara su intención: pedir perdón, asegurar que no sabía nada hasta la mañana del jueves y que nunca debió confiar en Cerdán.
Sobre medidas concretas, aparte de recalcar que era él quien había exigido la dimisión de Cerdán como secretario de Organización y diputado en el Congreso, Sánchez anunció una auditoría externa de las cuentas del PSOE para despejar cualquier posible duda de financiación irregular. También, a nivel interno, una reestructuración de su Ejecutiva Federal, todavía por concretar.
"No se aceptan lecciones del PP"
Las sensaciones en el PSOE después de la comparecencia de Sánchez son una mezcla de preocupación pero también de que han actuado con contundencia de nuevo, como ya hicieran con Ábalos o con el diputado Juan Bernardo Fuentes. "Nos hemos movido en muy pocas horas y además el presidente ha hecho algo inédito y muy valioso como pedir perdón de forma tajante", señala un dirigente socialista consultado por Público. "Es un golpe duro pero hemos hecho lo que teníamos que hacer", apunta otro.
Los menos optimistas señalan que será "complicado levantar al partido", en palabras de un dirigente territorial. "Es un desastre. La gravedad de los hechos exigía su dimisión y que ahora se investigue hasta el final", apunta otro miembro destacado de la dirección socialista.
Mientras tanto, en Moncloa reconocen que lo sucedido "mancha la imagen" del Gobierno. Pero insisten en la idea de que se han movido rápido y de separarse de actuaciones similares en el PP. "A nosotros se nos ha metido un ladrón en casa, en una trama que ya se conocía. Pero esto no es la Gürtel. El PP no nos puede dar lecciones porque Mariano Rajoy no dimitió por aquello, lo echamos", señalan las fuentes consultadas. "Vamos a seguir hasta 2027 porque además el PP no tiene apoyo suficiente para que suceda lo mismo", inciden.
En Moncloa confían a su vez en que a los socios les convenzan las explicaciones dadas por Sánchez. De momento. Junts ha solicitado ya una reunión urgente con el PSOE. Se da la circunstancia de que el interlocutor del partido de Carles Puigdemont con los socialistas era Cerdán. Menos beligerancia ha mostrado el PNV, aunque ha pedido que se den más explicaciones. A ambos partidos ha apelado de nuevo el PP de Alberto Núñez Feijóo para impulsar una hipotética moción de censura que en la sala de máquinas del Gobierno descartan.
Cerdán, por tanto, no era un cualquiera en el PSOE. Tenía la máxima confianza de Sánchez para llevar las relaciones más complicadas de la legislatura con el partido catalán. Pese a cierta rumorología lo mantuvo en su cargo en el 41 Congreso Federal. Sánchez dijo al respecto en la rueda de prensa que asumía tres "responsabilidades": la de actuar con contundencia, la de colaborar con la justicia y la de pedir perdón a la ciudadanía. El político navarro gozaba de buen predicamento en prácticamente todas las federaciones, incluso las más críticas como Castilla-La Mancha, a pesar de alguna disputa reciente como lo sucedido en Castilla y León hace unos meses con el calendario de primarias.
"Estoy en shock, me parece una decepción tremenda", señalaba otro de los dirigentes. Natural de Navarra, Cerdán tenía mucha vinculación con la actual presidenta, María Chivite. "Lo que he leído en el informe no se corresponde con la persona con la que he compartido mi carrera política, que es mi compañero de partido y mi amigo", señaló la presidenta entre lágrimas. Luego añadió: "No está siendo un día fácil". Una frase que resume de forma directa el sentir de todo un partido este jueves 12 de junio que ya quedará marcado para siempre en la memoria de los socialistas.



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