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Elecciones en Andalucía

Pedro Sánchez subraya que si hay victoria en las andaluzas,también es suya

“La victoria del socialismo andaluz, es la victoria del conjunto del socialismo español”, dijo ante Susana Díaz

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La candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en el mitin de cierre de campaña. REUTERS/Marcelo del Pozo

SEVILLA.- Acudieron por separado al último mitin del PSOE que cerraba la campaña electoral andaluza. El líder del PSOE, Pedro Sánchez llegó primero, y estuvo esperando en la zona Vip a la candidata a la Presidencia de Andalucía, Susana Díaz. Y poco tuvieron que hablar entre ambos, porque en cinco minutos subieron juntos al escenario del polideportivo de la Universidad Pública de Sevilla, que estaba abarrotado, pero donde apenas entraban tres mil personas.

Delante de los militantes, con cierta frialidad, se mantuvieron las formas. Abrazos, besos y fotos conjuntas por doquier entre los dos dirigentes del PSOE, que saben que el próximo domingo, 22 de marzo, pasan un examen importante.

Tal vez, por ello, Pedro Sánchez –que volvió a hacer de telonero- envió un mensaje muy claro a Díaz durante su intervención: “El 22 de marzo abriremos un tiempo de cambio seguro en toda España. La victoria socialista en Andalucía es la victoria del conjunto del socialismo español, que no os quepa duda”, remachó.

La frase no fue difícil de interpretar. Si el PSOE gana las andaluzas el domingo, la victoria tendrá madre… pero también quiere tener padre.

Delante de los militantes, con cierta frialidad, se mantuvieron las formas

Eso sí, el líder socialista no restó un ápice de mérito al socialismo andaluz, ni a la labor de Susana Díaz. “El partido que cambió Andalucía y luego cambió España fue el PSOE-A, y como líder socialista de todos los españoles quiero que el futuro de esta tierra sea suyo y tenga un nombre de mujer”, volvió a remachar.
A Susana Díaz se dirigió varias veces para reconocerle su trabajo, y añadió: “Te estás dejando la piel, eres un ejemplo para todos, amiga”.

Sánchez, en contra de lo que algunos preveían, levantó al público de sus asientos en varias ocasiones –eso sí, citando a Alfonso Guerra y a Felipe González, lo que en Sevilla resulta fácil de conseguir-, pero también se oyeron gritos de: “¡Presidente, presidente!”, que algunas malas lenguas comentaban que estaban vetados.

La candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, durante su intervención en el mitin de cierre de campaña. REUTERS/Marcelo del Pozo

Susana Díaz cerró el acto con un discurso un tanto desordenado que no fue el mejor de la campaña. Estuvo acompañada de toda su familia y, según cuentan, es algo que le impone siempre mucho.
Su mensaje final, el mismo de todos estos quince días. Ha decidido envolverse en la bandera de Andalucía y ésa ha sido su estrategia. Incluso, llegó a decir que la victoria del PSOE el 22 de marzo, será tan histórica como el referéndum por la autonomía del 28 de febrero de 1980.

Susana Díaz cerró el acto con un discurso un tanto desordenado que no fue el mejor de la campaña.

Díaz habló de lo que le cuentan la gente por las calles, de sus problemas y de cómo quiere resolverlos. Y puso un pilar fundamental en su compromiso político: la lucha por la igualdad.

Apenas hizo una referencia de pasada al secretario general del PSOE –no a Pedro Sánchez, que nunca lo nombra- para agradecerle “su cariño y apoyo”, pero al igual que al resto de dirigentes socialistas que estaban presentes y no eran andaluces.
Sus promesas de mantener una educación, una sanidad, unas pensiones y una dependencia de calidad, fueron los mensajes centrales de su intervención.

Tampoco hubo referencias a Podemos, aunque por el mitin del PSOE en la mayoría de los móviles se miraba para saber qué había pasado en el velódromo de Dos Hermanas y en el acto de Pablo Iglesias.

En todo caso, el PSOE cerró eufórico la campaña con el convencimiento de que volverá a ganar las elecciones el próximo domingo. Lo que nadie se atreve a decir es por cuánto.

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