El PP de Mazón intensifica su batalla contra el 'valencià' de la mano de Vox
Los colectivos en defensa de la lengua propia protestan contra la declaración de Alacant como ciudad castellanoparlante al calor de los pactos del PP con Vox. Otros ámbitos donde la lengua está en el punto de mira son la educación y la televisión autonómica A Punt.

València--Actualizado a
Si hay una constante en la política valenciana de las últimas décadas es que, en los momentos en que la derecha se ve en dificultades, agita la bandera del conflicto lingüístico. Con el escenario político surgido de la DANA, el guión se está cumpliendo al pie de la letra y los ataques a la lengua propia de los valencianos han aumentado y se han vuelto más virulentos.
José María Llanos, portavoz de Vox en las Corts, se jactaba recientemente de haber arrastrado al PP, con su acuerdo presupuestario, a reducir de tal manera la asignación económica a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) que su presidenta, Verònica Cantó, ha alertado de que se podría haber incumplido la ley. Llanos explicó que su objetivo era "estrangular" el órgano estatutario encargado de velar por el valencià. No solo no se retractó, sino que, en una entrevista en À Punt, se reafirmó incluso en la elección del verbo "estrangular".
El president Carlos Mazón, por su parte, después de unas Falles en que, al contrario de lo que manda la tradición, se ocultó todo lo que pudo, apareció en Alacant el 18 de junio, por sorpresa, para asistir a una mascletada. Fue recibido en su ciudad con gritos y abucheos, reclamando su dimisión. La tónica habitual allá donde va.
Un Alacant que solo hable castellano
Toca agitar la lengua, por lo tanto. El gobierno municipal de Alacant, en manos del PP, depende también de Vox. Así, en la recta final para la fiesta grande de la capital del sur valenciano, las Fogueres, PP y Vox hicieron público un acuerdo para solicitar que Alacant sea considerada legalmente como ciudad castellanoparlante. La iniciativa se sometió a votación en el pleno del 26 de junio, en plena resaca de las fiestas.
La medida es simbólica, puesto que el pleno municipal no tiene capacidad para alterar una ley autonómica; pero, aunque sea simbólica, la carga es profundísima. La Llei d’Ús i Ensenyament del Valencià (LUEV) fue aprobada precisamente en Alacant en 1983, ubicación también simbólica de la recuperación de la lengua propia de los valencianos.
La LUEV establecía una oficialidad lingüística para el valenciano de dos velocidades: unas zonas consideradas de "predominio lingüístico valenciano" y otras de "predominio lingüístico castellano". En estas últimas, el valenciano es, por ejemplo, una materia optativa en la enseñanza. De hecho, se podría decir que, de facto, el valenciano no es lengua oficial en los municipios catalogados como castellanoparlantes, mientras que, obviamente, el castellano sí que lo es plenamente en los catalogados como valencianoparlantes.
A pesar del concepto —"predominio lingüístico"—, las zonas no venían delimitadas por el porcentaje de hablantes de una u otra lengua —no había censos lingüísticos y mucho menos oficiales—, sino por la que era la lengua digamos tradicional del municipio. Alacant, a pesar de ser una ciudad ya fuertemente castellanizada, no ofrecía, sin embargo, dudas: la lengua propia era el valenciano.
Este consenso se había respetado. Hasta ahora. Desde que Vox consiguió representación en el pleno municipal de Alacant, en 2019, ha presentado una iniciativa en esta línea cada año. Sin embargo, hasta ahora, por unas razones o por otras, siempre había fracasado. El cambio esta vez, el pacto suscrito entre PP y Vox, ha supuesto que la propuesta se apruebe.
Es una declaración formal, que no tiene impacto legal si las Corts no modifican la LUEV. Pero es la primera vez que un municipio pide formalmente cambiar su catalogación lingüística; y se trata, ni más ni menos, de Alacant, la segunda ciudad de la comunidad y la capital del sur. Se trataría, por lo tanto, de la certificación legal de la substitución lingüística. El final del proceso, digamos.
Los colectivos en defensa de la lengua propia, agrupados en la plataforma Alacant pel Valencià, se han movilizado frente a lo que consideran que es un "nuevo ataque a la normalización del valenciano" con una concentración en el Ayuntamiento mientras se debatía la moción, así como con un envío de cartas a la alcaldía, firmada entre otros por los directores de los centros educativos de la ciudad. También explican que preparan otras iniciativas.
Marinela Garcia Sempere, responsable de Acció Cultural del País Valencià en Alacant y profesora de la Universitat d’Alacant, ha manifestado que "la ofensiva contra la lengua es constante: la extrema derecha continúa su plan implacable para desatender y eliminar una de las lenguas oficiales sin hacer caso de la sociedad".
Las 50 entidades que se agrupan en Alacant pel Valencià han emitido también un comunicado en el que manifestan que "declarar Alacant como ciudad castellanoparlante implica recortar el derecho a la escolarización en valenciano y, por lo tanto, a aprender correctamente la lengua propia y oficial". La plataforma afirma que "se trata de un intento de vulnerar el derecho de las familias que han votado a favor de la enseñanza en valenciano en la consulta de hace unos meses".
Asimismo, Alacant pel Valencià ha acusado el gobierno municipal de “pretender crear un conflicto artificial de convivencia donde antes no lo había, por motivos exclusivamente ideológicos, de supremacismo lingüístico”.
Menos valenciano y más toros en À Punt
Otro de los ámbitos en que la promoción del valenciano está en el punto de mira es el de la radiotelevisión pública valenciana, À Punt. La nueva dirección, nombrada por PP y Vox, ha introducido cambios que han puesto en alerta el sector del periodismo valenciano —la Unió de Periodistes, por ejemplo, los denunció duramente— y que evocan las épocas oscuras de Canal 9.
Pero, además de la amenaza de privatización y control político, todos los cambios apuntan en la dirección de la castellanización de la programación. El sector del doblaje fue uno de los primeros damnificados: el castellano ya es la lengua de preferencia para emitir los doblajes de películas o series.
Asimismo, el nuevo libro de estilo de À Punt introduce también cambios substantivos. Uno de los principales es que los periodistas de la casa tendrán que pasarse al castellano cuando esta sea la lengua en la que responda el otro interlocutor, entienda o no el valenciano. El hecho de que los periodistas de la radiotelevisión valenciana hablaran en valenciano también con interlocutores que se expresan en castellano ayudaba a reforzar la seguridad lingüística de los valencianoparlantes, que tantas veces oyen que actuar así sería “mala educación”.
El nuevo libro de estilo vuelve a hacer una lista de palabras que habría que evitar, como ya pasó en Canal 9 y que levantó una gran polémica. La lista proscribe palabras muy habituales en el valenciano del día a día, como "sambori" (rayuela), abre la puerta a castellanismos (robo, rabo, etc), o confunde registros coloquiales con formales.
Una de las incorporaciones estrella a la parrilla de À Punt es la retransmisión de corridas de toros y la emisión de un programa semanal sobre tauromaquia. Sin embargo, mucho tendrá que cambiar la tendencia de los últimos meses de À Punt, cuya audiencia no hace más que caer. Las últimas cifras, de hecho, la situaban como una de las cadenas autonómicas menos vistas, con un 1,7% de cuota de pantalla.
La educación sigue apostando por el valenciano
Esta agenda de ataques al valenciano puesta en marcha por PP y Vox se está encontrando con resistencias inesperadas. Una de las medidas estrella del pacto entre populares y ultraderechistas ha sido la bautizada como Ley de Libertad Educativa, que se concretaba en una votación para que las familias eligieran la lengua base.
La votación tuvo lugar a finales de febrero y principios de marzo, pero el resultado no fue para nada el que esperaban los impulsores, PP y Vox, ya que el valenciano se impuso en las preferencias de las familias. El hecho de que, tal como apuntan los informes de las universidades valencianas, el modelo de enseñanza en valenciano es el único que garantiza el dominio de las dos lenguas oficiales fue, sin duda, un factor determinante.
Esta semana se ha cerrado el proceso de admisión para el próximo curso en la educación infantil, y, como determina la nueva ley educativa, también ha comportado una votación de las familias para la lengua base en la educación. Y, nuevamente, el valenciano ha sido la lengua más elegida. Con un dato añadido, además: como la elección se producía en el mismo proceso de la admisión, todas las familias han expresado su preferencia lingüística esta vez.
Según la asociación Famílies pel Valencià, surgida para defender la lengua propia en el ámbito de la enseñanza a raíz de la consulta promovida por PP y Vox, el 56% de las aulas de infantil que se crearán para el próximo curso tendrán el valenciano como lengua base.
Como ya ocurrió en la consulta anterior, la diferencia entre la educación pública y la educación concertada ha sido remarcable. Si en la educación pública el valenciano llega al 70% de las aulas, en la concertada, por contra, se queda en el 23%. No obstante, este porcentaje supone también un incremento de la presencia de la lengua propia en este ámbito.
Para Núria Cerveró, de Famílies pel Valencià, estos resultados envían un "claro mensaje en favor del valenciano, frente a los intentos por parte de Conselleria de arrinconar nuestra lengua en las aulas". No obstante, desde la asociación reiteran su petición de "retirar inmediatamente" la ley educativa actual, que juzgan como nociva para la normalización de la lengua propia.



Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.