Entrevista a Elisenda Alamany (ERC)"Las presiones del PSC para los Presupuestos deben dirigirse al PSOE no a ERC"
La alcaldable de ERC en Barcelona fija las prioridades para la ciudad y, como secretaria general del partido, cierra la puerta a un acuerdo de Presupuestos sin la cesión del IRPF.

Barcelona--Actualizado a
Elisenda Alamany (Barcelona, 1983) ha sido proclamada alcaldable de ERC por Barcelona de cara a las próximas elecciones municipales. Licenciada en Filología Catalana, Alamany está especializada en diversidad lingüística y cultural. La jefa del grupo municipal republicano en la capital catalana quiere recuperar la identidad de "nuestra Barcelona" y asegura que hacen falta medidas para mantener a los vecinos y las vecinas en la ciudad porque "Barcelona no es un botín para saquear".
Alamany fue elegida hace poco más de un año secretaria general de ERC haciendo tándem con el presidente del partido, Oriol Junqueras. Desde este cargo, que le otorga la posición de número dos de ERC, también reitera en la entrevista que sin un compromiso claro del Gobierno español, con la cesión del IRPF a la Generalitat, no habrá Presupuestos en Catalunya. Y apuesta por Gabriel Rufián como candidato de ERC a las elecciones generales pero rechaza el planteamiento de una candidatura unitaria con el conjunto de las izquierdas estatales.
Como alcaldable de ERC ya proclamada, ¿cuál es el principal reto que se plantea para Barcelona si llega a la alcaldía?
A mí me gustaría ser la alcaldesa de una generación que hoy siente que Barcelona se le escapa de las manos. La Barcelona de la gente joven que tiene derecho a quedarse en su ciudad, pero también de la gente de 40 años como yo, o menos, que ve que Barcelona puede acabar siendo de los expats [expatriados] y de los turistas. Por lo tanto, quiero ser la alcaldesa que recupera nuestra Barcelona.
Si habla de recuperar "nuestra" Barcelona, ¿significa que ahora no es de los barceloneses? ¿De quién es Barcelona ahora?
En Barcelona ha habido una inercia de los gobiernos que han ido tirando, sin mucha ambición, y eso ha sido al final lo que nos ha llevado a una ciudad que cada vez tiene menos comercios de barrio, menos posibilidades para poderte quedar a vivir en tu ciudad, menos oportunidades para vivir plenamente en catalán. Una sensación de que hay barra libre para el turismo que despersonaliza nuestra vida en los barrios, nuestros lazos comunitarios. Y por tanto, hoy existe la certeza de que Barcelona es cada vez menos de los barceloneses, ya que es más de los fondos inversores, más de aquellos que quieren desdibujar la personalidad y la identidad de nuestra ciudad. Y yo me presento para recuperar nuestra Barcelona y remediarlo.
Barcelona es cada vez menos de los barceloneses, ya que es más de los fondos inversores, más de aquellos que quieren desdibujar la personalidad y la identidad de nuestra ciudad
¿Cómo lo quiere hacer?
En diversos ámbitos que hemos ido construyendo y trabajando a lo largo de estos dos años desde que soy presidenta del grupo municipal [de ERC]. En primer lugar, tener una capital que vuelve a hacer de capital [de Catalunya], que se abre al país y que se implica con los retos de país. Esto significa luchar por nuestras infraestructuras estratégicas como puede ser Rodalies, pero también reivindicando una financiación que necesitamos para el bienestar de los barceloneses y barcelonesas. También en el hecho de vivir plenamente en catalán, y por tanto, ver cómo la capital del país se implica en la emergencia lingüística del catalán. Otra prioridad es cómo gobernamos el turismo, y eso quiere decir recargo turístico, con un retorno para los barceloneses y barcelonesas, y límites. Y finalmente, cómo hacemos posible que los barceloneses y barcelonesas puedan quedarse en su ciudad ante la amenaza de los fondos inversores.
¿Cuál es el modelo económico que usted plantea para la ciudad, más allá del turismo?
Catalunya, y por tanto la capital del país también, vive hoy de un modelo económico español que está basado en servicios de poco valor añadido. En el caso de Barcelona, por ejemplo, del turismo masivo que posibilita sólo trabajos de subsistencia con una precariedad absoluta. Y por lo tanto, que no hacen posible vivir en la ciudad con dignidad. Este tipo de modelo económico y productivo es el que hace que hoy los poderes públicos estemos subvencionando puestos de trabajo a empresarios que no quieren pagar lo que toca a los trabajadores. Y por eso importan mano de obra barata. Debemos poner el foco en este modelo económico productivo y apostar por otros sectores que no sean tan dependientes, por ejemplo, del turismo.
Para quedarse a vivir en Barcelona hay que poder tener acceso a una vivienda accesible y los precios son inasumibles para mucha gente. ¿Cómo lo piensa conseguir?
No sólo la vivienda. Hoy vivimos un gran encarecimiento del coste de la vida en Barcelona. Y nuestro objetivo, y tenemos propuestas, es que los barceloneses y barcelonesas puedan tener una vida digna con su sueldo. En cuanto a políticas de vivienda hemos impulsado la regulación de los precios del alquiler o la eliminación de los pisos turísticos. También hemos impulsado la propuesta de que el Ayuntamiento de Barcelona pueda avanzar el 20% de entrada para pagar una vivienda, que hoy no te cubre el banco, y que la gente no puede llegar a ahorrar. Familias que se pueden permitir pagar una cuota hipotecaria, pero no sufragar la entrada para acceder a un piso y que el Ayuntamiento puede costear. Esta es una política innovadora que Esquerra Republicana hizo posible mediante un acuerdo con el Gobierno de Barcelona.
¿Barcelona está muriendo de éxito y por eso es tan cara que los barceloneses no pueden vivir en ella?
Nosotros creemos que el éxito de la ciudad debe servir para poder seguir viviendo en la ciudad. Estoy convencida de que los barceloneses y barcelonesas no quieren renunciar al éxito de la ciudad, a que Barcelona sea una ciudad envidiada, admirada, visitada. Ahora bien, lo que quieren es seguir viviendo en ella. Por lo tanto, lo que nosotros decimos es que este éxito pague la posibilidad de poder seguir viviendo en tu ciudad. Es decir, del bolsillo de los turistas al bolsillo de los barceloneses.
Nosotros creemos que el éxito de la ciudad debe servir para poder seguir viviendo en la ciudad. Del bolsillo de los turistas al bolsillo de los barceloneses
¿Cómo se hace eso?
Por ejemplo, con el recargo turístico. Nosotros creemos que parte del recargo turístico de la tasa turística en Barcelona debería servir para bonificar el 50% de los comedores escolares en las escuelas con educación infantil, primaria y educación especial. Esta es nuestra visión, volver a redistribuir los costes y beneficios de nuestra ciudad y recuperar el equilibrio que ha perdido. Por lo tanto, propuestas de vivienda, pero también otras que vayan en la línea de ir en contra del encarecimiento del coste de la vida que está expulsando a vecinos y vecinas de nuestra ciudad.
Ustedes tuvieron la iniciativa del cierre de los pisos turísticos en Barcelona que el alcalde Collboni ha comprometido, ¿por qué?
Nosotros haremos lo posible para cerrar los pisos turísticos en nuestra ciudad, porque es evidente que hoy esta actividad económica ligada al turismo incide de lleno en el derecho de poder acceder a una vivienda.
¿Y si es alcaldesa mantendrá la medida del 30% de reserva para vivienda social en nuevas promociones implantada por el Gobierno de Colau?
Es evidente que existe un gran consenso respecto a la necesidad de tener vivienda de protección oficial en cada promoción. Como también es evidente el consenso de que esta medida no ha funcionado. Hay que escuchar a todo el mundo y replantear esta norma para que funcione.
Hay que escuchar a todo el mundo y replantear la medida del 30% para que funcione
¿Barcelona está acosada por los llamados fondos buitres que encarecen los precios del alquiler?
Cuando uno mira las cifras, por ejemplo de las compraventas que se dan en la ciudad, el 60% son al contado y eso quiere decir que quien compra hoy vivienda en nuestra ciudad son fondos inversores. Y hay que poner límites porque las ciudades no son botines para saquear, las ciudades son para vivir. No son laboratorios, no son escenarios, son organismos que deben estar vivos, con vecinos y vecinas. Y por otro lado, es que esta es la gracia de Barcelona, que no es una ciudad monumental, es una ciudad característica por su estilo de vida, por sus lazos comunitarios, por la vida de los barrios. Si nos cargamos eso, nos cargamos lo que es Barcelona.

¿Usted cree que Barcelona ha dimitido como capital de Catalunya?
Sí.
¿Por qué?
El Partido Socialista compite con Madrid y quiere que Barcelona compita por acontecimientos. ¡Para que tenga la salida de una etapa del Tour de Francia! Yo vengo a recuperar nuestra Barcelona y el señor Collboni viene a ver si la ciudad puede ser la salida de una etapa del Tour de Francia. Ese no es mi debate. Barcelona no tiene que competir con Madrid. Y tampoco comparto el hecho de que Barcelona tenga que ser una ciudad cerrada que solo mire para adentro como han hecho los Comuns. Para mí, cuando ha brillado Barcelona, cuando los barceloneses y barcelonesas se han sentido orgullosos, es cuando ha tenido la conciencia de que detrás hay un país y que no es una isla en medio de la nada.
Yo vengo a recuperar nuestra Barcelona y el señor Collboni viene a ver si la ciudad puede ser la salida de una etapa del Tour de Francia
¿Cómo debe ejercer Barcelona esta capitalidad de Catalunya?
Barcelona debe ser la puerta de entrada para mucha gente que viene a visitarla y que debe conocer que existe Catalunya. Con su gastronomía, con su lengua, con su patrimonio. Y, desgraciadamente, Barcelona ha dejado de ser la puerta de entrada de Catalunya, porque el Partido Socialista se ha reflejado en Madrid y porque los Comuns han hecho una ciudad cerrada y enfadada para el resto de los catalanes y catalanas.
¿Cómo se puede garantizar que en Barcelona se pueda vivir en catalán? ¿O eso ya es una quimera?
A mí me sorprende la poca voluntad e implicación que ha habido desde el Ayuntamiento de Barcelona, en no solo resistir y atender a la emergencia lingüística del catalán, sino en la poca voluntad de desarrollar proyectos innovadores que puedan promocionar el uso social del catalán en una ciudad tan diversa como Barcelona. En dos años, Esquerra Republicana ha conseguido proyectos relacionados con la promoción del uso social del catalán entre las generaciones de jóvenes como la Casa de la Creació Digital en catalán. O ha apostado por una infraestructura institucional con la Comissionada del catalán. O hemos puesto sobre la mesa la necesidad de que nuestra restauración tenga las cartas disponibles en nuestra lengua, la rotulación...
Esa mirada de que Barcelona es Catalunya, que al final también tiene que ver con nuestra lengua, no ha existido en todos estos años ni para el Partido Socialista, ni para los Comuns. Ha sido Esquerra Republicana quien ha tenido que poner este sentido común de que Barcelona es la capital de Catalunya y se tiene que implicar, no sólo en resistir, sino en hacer posible que el catalán sea una lengua moderna, que sea una lengua urbana, que sea la lengua de relación en todos los ámbitos, en las redes sociales, en el ámbito audiovisual... Gracias a Esquerra Republicana, ahora tenemos una ciudad mucho más comprometida con la emergencia social del catalán.
Barcelona es la capital del país y debe implicarse, no sólo en resistir, sino en hacer posible que el catalán sea una lengua moderna
¿Cómo valora estos casi tres años de alcaldía de Collboni?
La verdad es que el mandato de Jaume Collboni es de ir tirando sin grandes proyectos. Si al mandato de Collboni le quitas la regulación de los precios del alquiler y la eliminación de los pisos turísticos y el recargo turístico, que son propuestas de Esquerra Republicana, habría poco que valorar. Porque no han sido capaces de impulsar grandes proyectos desde el Partido Socialista. La ambición que merece Barcelona va mucho más allá que una etapa del Tour de Francia.
¿Usted no está en el Gobierno de Barcelona por los problemas internos de ERC? ¿Se perdió una oportunidad?
A mí no me gusta hablar del pasado. Ahora me presento para ganar Barcelona porque estoy convencida de que en estos últimos años hemos conseguido conectar con un sentido común de los barceloneses y barcelonesas. Mi voluntad de recuperar nuestra Barcelona, estoy convencida que conecta con el sentimiento de una gran mayoría de los barceloneses y barcelonesas. Me presento para gobernar y para hablarle diferente a la ciudad.
Como secretaria general de ERC, ¿en qué punto están las negociaciones para los Presupuestos de la Generalitat con el PSC?
No hay novedades y la responsabilidad de sacar adelante un presupuesto es el del Partido Socialista. Por lo tanto, en la medida que ellos se muevan, habrá Presupuestos.
La responsabilidad de sacar adelante un presupuesto es el del Partido Socialista. Por lo tanto, en la medida que ellos se muevan, habrá Presupuestos
Todo parecía que iba bien hasta la última reunión entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras. ¿Qué pasó en esa reunión?
Estupefacción. Es decir, que no se daban las garantías para abrir una negociación presupuestaria. Las condiciones habían quedado muy claras, hacían falta unas modificaciones legislativas para hacer posible la recaudación del IRPF por parte de la Generalitat. En aquella reunión descubrimos que el PSC no había hecho los deberes. Y sin hacer los deberes, evidentemente, Esquerra Republicana no puede sentarse a una mesa para abrir una negociación para el Presupuesto.
¿Es posible llegar a un acuerdo?
Nosotros seguimos sentados en la mesa para intentar desencallar la recaudación del IRPF y que puedan haber Presupuestos. Pero la presión que se ejerce contra Esquerra Republicana es estéril porque la presión que el PSC tiene que hacer es al PSOE, para que cumpla con lo que habíamos acordado. Y la palabra dada en política es importante porque sin palabra las organizaciones políticas dejan de tenerse confianza. Y por lo tanto, miremos de qué manera podemos desencallar el Presupuesto con la recaudación del IRPF. Todo el mundo sabe que Esquerra Republicana es un partido independentista que quiere avanzar en soberanía para nuestro país. Por lo tanto, es necesario que hayan Presupuestos y avances en soberanía. Lo queremos todo, pongámonos de acuerdo y miremos cómo lo desencallamos.
Desde el Govern dicen que no entienden la falta de confianza de Esquerra en el PSC y que la cesión del IRPF ya se contempla en el acuerdo de la Comisión Bilateral Generalitat-Estado. ¿No es suficiente?
Lo que pasa es que el Partido Socialista en el Estado no está diciendo exactamente lo mismo que el Partido Socialista en Catalunya. El PSOE está diciendo que no se mueve de sus posiciones. Por lo tanto, no acaba de ser exactamente una garantía de que acabemos desencallando la recaudación del IRPF. Y por otra parte, el PSC aquí en Catalunya dice que hay suficiente compromiso para sacarlo adelante. Creo que son dos posturas contradictorias. Ahora estamos en esta situación y por lo tanto, en la medida que el PSC haga mover al Partido Socialista en el Estado, podremos hablar de cómo desencallamos la negociación presupuestaria.

El Govern advierte de que se perderán más de 9.000 millones de euros en inversiones. ¿Se sienten presionados?
La presión con Esquerra Republicana, no funcionará. La que puede funcionar es la que haga el PSC con el PSOE. Y esa sí es la presión que no sólo podrá abrir una negociación presupuestaria, sino que será positiva y esperanzadora para el país. Lo hemos dicho muchas veces, el PSC tiene que decidir si defiende más los intereses del PSOE o los de Catalunya. Nosotros tenemos claro a quién defendemos.
La presión, con Esquerra Republicana, no funcionará. La que puede funcionar es la que haga el PSC con el PSOE
También los Comuns piden responsabilidad a ERC. ¿Qué piensa?
A mí me viene a la cabeza el Hard Rock. Debo serle sincera. Los Comuns, en la pasada legislatura, se sacaron de la manga [para tumbar los presupuestos del Govern de Pere Aragonès], la oposición al Hard Rock que lideraba el Partido Socialista. Ahora es el mismo PSC que apuesta por el modelo del Hard Rock y por la B40, pero los Comuns no han puesto esto sobre la mesa. A diferencia de este contexto, lo que plantea Esquerra Republicana lo sabían todos los actores desde la investidura de Salvador Illa. Nadie se ha sacado ningún tema de la manga. Era previsible, es coherente con lo que hemos ido diciendo y con el partido que somos. Y en el momento que estamos, creemos que Catalunya debe ganar soberanía, porque es un país de ocho millones de personas, con recursos de seis millones. Necesitamos los recursos para nuestra clase media y trabajadora. Para nosotros, la defensa de la clase media y trabajadora es tan importante como la defensa de la soberanía de nuestro país, porque para nosotros son lo mismo y no vamos a renunciar a ello.
¿Si el día 20 de marzo caen los Presupuestos vamos a elecciones? ¿Cree que la gente lo entenderá?
Convocar elecciones es una decisión del president de la Generalitat. Mi sensación es que nadie lo entendería.
Entonces, ¿cuál es la alternativa?
Es que nosotros, insistimos, creemos que es posible tener Presupuestos y avanzar en soberanía. Estos son los compromisos a los que llegamos en la investidura de Salvador Illa. Y ese es el compromiso que él debe hacer valer. Y, por lo tanto, a partir de aquí, si no hay Presupuesto, nosotros hemos tendido la mano para poder negociar suplementos de crédito para el funcionamiento del país, y lo haremos. Si no nos encontramos en el Presupuesto, estamos dispuestos a hacerlo en las negociaciones que hagan funcionar Catalunya porque somos una fuerza responsable.
Usted ya es candidata de ERC por Barcelona, Oriol Junqueras ha manifestado que tiene intención de optar a la presidencia de Catalunya si se le aplica la amnistía finalmente... y para las próximas elecciones generales, ¿el mejor candidato de ERC sería Gabriel Rufián?
Sí.
¿Y porque rechazan su propuesta de frente de las izquierdas en clave estatal?
Esquerra Republicana está preparada para cualquier contienda electoral. Este mensaje debe quedar muy claro a todo el mundo. Por otra parte, sobre frentes de izquierdas tengo que decir que mi trabajo es conseguir conectar con una gran mayoría de catalanes y catalanas. En el caso de Barcelona, una gran mayoría de barceloneses y barcelonesas. Y les hablo y me dirijo a ellos, no a los partidos. La gente está cansada de que hablemos entre nosotros de cómo nos repartimos cuotas de poder o sillas. A mí eso no me interesa nada. Creo que no consigue combatir la desafección política. Lo que está esperando un catalán o un barcelonés es que le hablemos de él, de su vida. De cómo hacemos frente al hecho de que no le da la vida por vivir en la ciudad, o de que no puede pagar las extraescolares o el comedor escolar de sus hijos. Nos tenemos que poner mucho en la cabeza que la auténtica política útil pasa por hablar más a la gente y menos a los partidos.

¿Y eso no se puede hacer desde la unidad de las izquierdas?
Gabriel Rufián habló de la unidad de las izquierdas, una unidad que nosotros ya practicamos en clave nacional. De hecho, con Més per Mallorca en la Ejecutiva tenemos dos personas de Esquerra Republicana. Nosotros, en muchos ayuntamientos valencianos, ya compartimos proyecto con Compromís. A las europeas nos presentamos con Bildu y BNG, y esta es la unidad que nosotros defendemos, la de las izquierdas que defienden los derechos nacionales. Y este es nuestro marco de actuación. Ahora bien, es evidente que nos preocupa el avance de la extrema derecha. ¿Que podemos compartir reflexiones y debates con las izquierdas españolas? Ciertamente, podemos compartir muchos debates, pero nosotros no hemos venido a hacer el trabajo a las izquierdas españolas.
Rufián habló de la unidad de las izquierdas, una unidad que nosotros ya practicamos en clave nacional. Pero no hemos venido a hacer el trabajo a las izquierdas españolas
¿Le preocupa que Aliança Catalana pueda entrar en el Ayuntamiento de Barcelona con fuerza?
Habrá notado que no dedico muchas declaraciones a hablar de la extrema derecha. Es un error hablar continuamente de la extrema derecha porque lo que tenemos que hacer es entender por qué hay gente que les vota. Y me dedico a trabajar para evitar que la gente les vote, entendiendo las preocupaciones y los malestares que existen hoy entre la clase media y trabajadora de nuestra ciudad. En la medida en que nosotros seamos efectivos, que hablemos de lo que le preocupa a la gente, la tentación por votar a la extrema derecha se desactivará.
Entender las preocupaciones y darles respuesta...
Tengo la certeza de que hoy ERC crece en Barcelona, a pesar del contexto porque ha sido capaz de conectar con esos malestares, con esas preocupaciones o incertidumbres que sufren el día a día de los barceloneses. Si somos útiles y efectivos con esto, no tengo ninguna duda de que nadie tendrá ninguna tentación de votar a la extrema derecha. Hay gente racista a la que no espero convencer. Pero los otros, los desesperanzados, los perdedores de la crisis, estos sí deben poder tener la certeza de que alguien trabaja para ellos. Y yo me presento para trabajar para ellos.





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