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Presupuestos Madrid Ayuso ultima sus primeros presupuestos con la única intención de sumar a Vox

El Ejecutivo madrileño espera tener aprobados los presupuestos para el mes de marzo de 2021 y solo los negociará con los ultraderechistas, pese a que Aguado lleva meses apelando a un pacto entre varias fuerzas políticas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, conversa con el presidente de Vox, Santiago Abascal, y la portavoz ultraderechista en la Asamblea, Rocío Monasterio. EFE
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, conversa con el presidente de Vox, Santiago Abascal, y la portavoz ultraderechista en la Asamblea, Rocío Monasterio. EFE.

marta monforte

El Gobierno de la Comunidad de Madrid lleva dos años con las cuentas prorrogadas y ya llega tarde a los presupuestos de 2021. El Ejecutivo, liderado por una coalición entre Partido Popular y Cs, presentará sus cuentas fuera de plazo. Según marca el Estatuto de Autonomía, el anteproyecto debe presentarse en la Asamblea -como tarde- el 30 de octubre, lo que no ha sucedido. Sin embargo, el vicepresidente Ignacio Aguado aseguró el pasado miércoles que en "los próximos días" estará listo para su debate con el resto de los grupos.

Aguado, que espera tener aprobados los presupuestos para el mes de marzo de 2021, explicó que se trata de un proceso "largo" que implica la elaboración de los presupuestos dentro del Gobierno, el envío del anteproyecto a la Asamblea y la tramitación parlamentaria, con la discusión de cada una de las partidas en Comisión para su posterior debate en el pleno.

Se trata de los primeros presupuestos para Isabel Díaz Ayuso, que comenzó su mandato en agosto de 2019, con un gobierno sin mayoría absoluta. Los 12 diputados de Vox -que dieron sus votos a Ayuso en la investidura- son indispensables para sacar los Presupuestos adelante. La portavoz ultraderechista en la Asamblea, Rocío Monasterio, lleva jugando con esa baza desde que el Ejecutivo echó a andar. Es más, PP y Cs no han podido sacar adelante ni una sola ley en el Parlamento regional por la negativa de Vox.

Pese a que Aguado lleva meses apelando a un pacto entre varias fuerzas políticas, el PP solo se plantea pactar estos presupuestos con los ultraderechistas, según han confirmado a Público fuentes de presidencia. Tanto Ayuso como el portavoz del PP en la Cámara madrileña, Alfonso Serrano, se han mostrado partidarios en varias ocasiones de llegar a un acuerdo con los partidos que facilitaron la investidura de Ayuso: PP, Ciudadanos y Vox. Nadie más.

Es el consejero de Hacienda, Javier Fernández Lasquetty, quien pilota las negociaciones. El dirigente madrileño aseguró hace apenas un mes que ya se daban las "condiciones políticas" para que los presupuestos salieran adelante con el voto de las tres formaciones. Es más, Lasquetty lanzó un aviso su socio de Gobierno y señaló que no iban a realizar "unos presupuestos socialistas para que les gusten a los socialistas", descartando sumar al PSOE a las cuentas.

La intención de Ayuso es negociar los presupuestos con Vox antes de llevarlos a su aprobación en el Consejo de Gobierno, como adelantó La Razón. Pero la consejería que dirige Lasquetty debe cerrar antes el borrador elaborado con el resto de departamentos. Según las fuentes consultadas, apenas quedan un par de detalles formales para que esto se produzca.

Cs, dispuesto a entenderse con Vox

Durante los meses más duros de la pandemia en Madrid desde el Ejecutivo veían "muy difícil" formalizar un acuerdo con los ultraderechistas debido a la dura oposición que Monasterio mantenía contra uno de los miembros de la coalición de Gobierno, Ciudadanos. La portavoz de Vox tildaba al vicepresidente Aguado y al exconsejero de Políticas Sociales, Alberto Reyero, de "infiltrados del PSOE" y "socios" del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Estos mensajes acabaron por desencadenar fricciones entre los socios de gobierno: los naranjas denunciaban que Ayuso se encontraba más cómoda con Vox y censuraban que la presidenta pensara en convocara elecciones anticipadas -un escenario que realmente estuvo sobre la mesa de Ayuso- para librarse de ellos. Por su parte, los populares alertaban de que Aguado era un socio "poco fiable" porque amagaba con impulsar una moción de censura con la izquierda. Nada de eso ha ocurrido finalmente.

En las últimas semanas tanto Cs como los ultraderechistas han rebajado el tono y también sus exigencias para pactar las cuentas públicas. Eso sí, Monasterio descartó llegar a cualquier acuerdo "con el PSOE de Pedro Sánchez" y señaló que Aguado debía elegir "dónde quiere estar".  Al mismo tiempo se mostró convencida de que estaría de acuerdo "en casi todo" con Ayuso y que el consejero de Hacienda aceptaría sus condiciones: "No va a tener ningún problema en asumirlas y compartirlas", expuso. 

La portavoz de Vox demanda reducir el gasto político superfluo, lo que los ultraderechistas denominan "chiringuitos", lo que incluye la eliminación de consejerías, una cuestión que afecta directamente al acuerdo firmado entre PP y Cs.  Sin embargo, Monasterio no enmarca esta cuestión como línea roja. Durante la sesión de control de la pasada semana, la dirigente de Vox demandó la bajada del impuesto sobre la renta a "todos los madrileños".

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