Público
Público

PRESUPUESTOS DE ZARAGOZA PP y Cs claudican ante Vox en Zaragoza: asumen la "violencia intrafamiliar" y el negacionismo climático

El equipo de Jorge Azcón y Sara Fernández asume las tesis de la ultraderecha, intensifica en los presupuestos los recortes sociales que inició al poco de llegar al poder, debilita los programas de Igualdad y de Cooperación al Desarrollo y crea una Oficina de Atención a la Mujer Embarazada que duplica un servicio autonómico.

El alcalde Jorge Azcón (PP) y la vicealcaldesa Sara Fernández (C’s) están sacando adelante sus primeros presupuestos con el apoyo de Vox. AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA
El alcalde Jorge Azcón (PP) y la vicealcaldesa Sara Fernández (C’s) están sacando adelante sus primeros presupuestos con el apoyo de Vox. AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

PP y Cs han claudicado ante Vox también en Zaragoza, donde el equipo de gobierno de Jorge Azcón y Zara Fernández ha aceptado incluir en los presupuestos municipales las principales reivindicaciones de la ultraderecha de la que decidieron depender políticamente: la violencia machista pasa a ser "violencia de género e intrafamiliar", mientras las partidas de igualdad, cooperación al desarrollo y lucha contra el cambio climático sufren sendos recortes de un calado proporcional al negacionismo en el que ahora confluyen los tres partidos.

"Nuestros votos van a ser determinantes para cualquier decisión que quiera tomar el equipo de gobierno", había advertido el portavoz de Vox, Julio Calvo, el mismo día de la investidura de Jorge Azcón como alcalde, cuando lanzó a PP y Cs una advertencia que, poco a poco, se va materializando: "Saldrán adelante aquellas partes de su programa que no contradigan frontalmente el nuestro", dijo.

Este jueves, tras haberse negado hace unos días a hablar con un PSOE abierto a negociar acuerdos que evitaran la deriva del equipo de gobierno, cuya concejala de Igualdad, Marifé Antoñanzas, también rechazó reunirse con la Coordinadora Feminista, PP y Cs ahondaron en su dependencia de Vox en la Comisión de Hacienda que trató las enmiendas al presupuesto.

La comisión se reunía mientras en la plaza del Pilar se repetía una estampa cada vez más frecuente: protestas contra la gestión municipal; primero, del tejido social de la ciudad, que ha visto cómo ninguna de sus 1.400 alegaciones llegaba a puerto, y después de los jardineros, que desde hace una semana protagonizan la primera huelga de un servicio público en esta legislatura.

Otro desdén al memorialismo

Finalmente, y con unos presupuestos que ya de entrada mutilaban los convenios con entidades sociales, reducían notablemente los recursos contra el cambio climático, descartaban proyectos para algunas escuelas infantiles, se llevaban por delante los presupuestos participativos y destinaban a la enseñanza concertada fondos para actividades extraescolares que hasta ahora únicamente se dedicaban a la escuela pública, el debate y la votación de las enmiendas incluyó este jueves varias novedades.

Así, las once enmiendas que PP y Cs le aceptaron a Vox, siete de ellas transaccionadas, incluyen medidas como destinar 212.000 euros a crear una Oficina de Atención y Apoyo a la Mujer Embarazada que, en realidad, duplica un servicio que ya presta la comunidad autónoma para impulsar las posiciones antiabortistas que fomenta la ultraderecha (Horacio Royo, del PSOE, lo calificó de "chiringuito"); recortar 127.000 euros en convenios de emancipación con CCOO y UGT para llevarlos a ayudas a la vivienda; sacar 450.000 del área de Igualdad para crear el servicio de "atención a las víctimas de violencia de género e intrafamiliar"; restar medio millón a la cooperación al desarrollo o, también, eliminar los 20.000 euros con los que personal de la universidad iba a rastrear los vestigios franquistas del callejero para aplicarlos a Turismo, en un nuevo gesto de desdén con el memorialismo.

Entre las aceptadas a otros grupos destacan una del PSOE y tres de socialistas, Podemos y Vox que permiten solventar al menos dos de los notorios olvidos del equipo de gobierno: 330.000 euros para poner en marcha la remodelación de la avenida de Navarra en el primer caso y 631.155 para pagar el complemento específico del personal municipal, un acuerdo salarial de la pasada legislatura.

"Le recomiendo que se explore"

El debate político apenas ofreció momentos reseñables más allá de cuando el concejal de ZeC (Zaragoza en Común) Alberto Cubero le recomendó al portavoz de Vox, Julio Calvo, "que se explore, a ver si su problema no va a ser de ideología sino de exploración".

La concejal de Economía, María Navarro (PP), insistió en que "el presupuesto pone orden en las cuentas" de un ayuntamiento en el que, durante 16 años, la izquierda "se gastaba el dinero en convenios con sus amigos", mientras Carmen Herrarte, de Cs, destacaba que "incluimos [el término] 'intrafamiliar', si", y dirigía a la bancada del PSOE el tradicional "ustedes eligieron a los golpistas de ERC".

Calvo, por su parte, entonaba un popurrí según el cual Zaragoza, además de ser "la más endeudada" (sic) de las grandes ciudades españolas, venía destinando una media de cinco euros por habitante a cooperación al desarrollo que también era récord estatal mientras "tenemos gente durmiendo en los cajeros, poblados chabolistas y problemas por resolver".

"Recortes crueles que bordean el sadismo"

"Me siento orgulloso" de ese nivel de ayuda al desarrollo, respondió Royo, que se refirió a las cuentas como un conjunto de "recortes crueles" que "bordean el sadismo y abandonan a miles de familias de la ciudad" y que afeó al equipo de gobierno su negativa a negociarlas.

Para Cubero, se trata de "un presupuesto rehén de la ultraderecha y de un gobierno rehén de la ultraderecha" por decisión propia, mientras que Fernando Rivarés, de Podemos-Equo, destacó otro de los récords del equipo de Azcón y Fernández las cuentas recibieron más de 1.400 alegaciones ciudadanas cuando lo habitual es que no sean más de unas decenas.

Antes del debate, el equipo de gobierno de PP y Cs, que en sus primeros meses ya asentó un disociado discurso que combinaba la denuncia de una situación "diabólica" en las arcas municipales con un desmesurado gasto en asesores, y en el que los recortes en programas sociales convivían con la multiplicación por cuatro del gasto en luces navideñas, logró cosechar una inusual oposición en la que, además del movimiento feminista, han confluido decenas de entidades sociales e incluso, en este caso a requerimiento del grupo municipal del PSOE, el Justicia de Aragón, el equivalente autonómico del Defensor del Pueblo.

El Justicia ha propuesto al consistorio que refuerce la plantilla que se encarga de tramitar esas ayudas, para evitar que su eventual retraso dañe la situación de las familias más necesitadas, y le ha sugerido que mantenga su configuración jurídica como "prestaciones" en lugar de transformarlas en subvenciones, algo que las convierte en embargables.