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Crisis en el PSOE de Andalucía Sánchez afronta su primera crisis orgánica con el PSOE de Huelva dividido y enfrentado

Este sábado se tiene que elegir la Presidencia de la Diputación onubense, que ha sido impuesta a dedo por Ferraz y que tiene a la mayoría de los alcaldes y la Juventudes Socialistas en contra. Presentan un escrito al Comité de Ética para abordar antes el cambio en ese organismo. La dirección federal impuso una gestora que está rompiendo al partido. Detrás de la maniobra se esconde el control del federal de una provincia que mayoritariamente ha estado contra de Susana Díaz.

El secretario general de PSOE de Huelva, Ignacio Caraballo. EFE/Archivo
El secretario general de PSOE de Huelva, Ignacio Caraballo. EFE/Archivo.

manuel sánchez / raúl bocanegra

El PSOE de Huelva, uno de los principales feudos tradicionales del PSOE y que aporta tres diputados y tres senadores desde hace años a nivel nacional, lleva semanas convertido en un polvorín, al decidirse desde la dirección federal del partido crear una gestora y destituir a Ignacio Carballo como secretario provincial y presidente de la Diputación de Huelva.

Hasta ahora, Huelva había sido una provincia férreamente controlada por el aparato socialista desde hace años. Pero la forzada y obligada dimisión de Caraballo, secretario general y presidente de la Diputación, atrapado por escándalos de diverso corte –de corrupción, y también una denuncia en un juzgado de violencia de género, que Caraballo afirma que es una denuncia falsa– ha provocado, después de algunos dimes y diretes, que una gestora tome las riendas del PSOE de Huelva y se abra la primera gran crisis orgánica en el PSOE para Pedro Sánchez desde el último Congreso.

La gestora está formada mayoritariamente por gente hoy cercana al sector de Caraballo, el dominante hasta ahora en Huelva, y viene avalada directamente por Ferraz, por el secretario de Organización, José Luis Ábalos, y el encargado de las relaciones con los territorios, Santos Cerdán. Pero la preside Isaura Leal, una persona de la estricta confianza de Pedro Sánchez. La factótum es María Luisa Faneca, quien ha defendido desde hace años las tesis sanchistas. En este aspecto, Sánchez sigue promocionando y teniendo muy presente a todas aquellas personas que le apoyaron en las primarias.

Sánchez sigue primando a quienes le apoyaron en las primarias, y ha colocado en la gestora a Isaura Leal

Algunas fuentes apuntan que detrás de esta maniobra hay personas en Ferraz con el interés de que el PSOE de Andalucía acuda dividido al congreso federal y regional -el nombre de Alfonso Rodríguez Gómez de Celis está en todas las bocas-, porque detrás de esta operación está si Susana Díaz seguirá dirigiendo a los socialistas andaluces y será de nuevo candidata. Además, otras fuentes apuntan que también está en esta operación Mario Jiménez, antigua mano derecha de Díaz. El objetivo sería que el PSOE de Huelva, que casi un 80% es contrario a apoyar a Díaz, se mantenga en estas posiciones y no cambie a posiciones de apoyo a la actual dirigente socialista.

El cambio en el PSOE de Huelva

Sin embargo, el poder de Caraballo en la provincia no es el que antes era. Hasta 42 alcaldes –en la provincia hay 80 municipios–, entre los que está el de la capital, Gabriel Cruz, además de la mitad de los diputados provinciales, se han posicionado a favor de que el diputado Ezequiel Ruiz presidiese la Diputación y no Maru Limón, la elegida por Caraballo y por la gestora e impuesta finalmente por Ferraz, que rechazó la petición de una votación. Las Juventudes Socialistas, relevantes por su amplia militancia, en una provincia como Huelva también se han opuesto con energía a las decisiones de la gestora.

A última hora de la tarde del viernes, el secretario general de la Agrupación Local de Fuenteheridos y miembro del Comité Provincial de Huelva, José Antonio Cortés, presentó un recurso ante el Comité de Ética y Garantía del PSOE para exigir la celebración de un comité provincial extraordinario para abordar la renovación en la Presidencia de la Diputación Provincial. Ferraz, de momento, no ha contestado.

Algunas fuentes aseguran que la sucesión de acontecimientos de estos días prueba que la entente, el periodo de entendimiento entre Susana Díaz y Pedro Sánchez no es tal y está cerca de su final, después de lo vivido estas semanas en Huelva. Sin embargo, otras fuentes interpretan los acontecimientos de otra manera y dibujan un escenario con muchos más matices.

Así, aseguran que ha sido el aparato de Ferraz el que ha pilotado el proceso y que Sánchez ha intervenido poco y solo cuando lo ha considerado imprescindible, fundamentalmente, en dos momentos clave: el primero, para que Caraballo dejara también el partido, además de la Diputación, y, el segundo, para evitar la bronca sobre la presidencia de la gestora con el nombramiento de Isaura Leal. Esas mismas fuentes añaden que parece que hay gente en la dirección federal que no quiere que se entiendan los secretarios generales.

El gran reto del PSOE de Andalucía en este periodo que se avecina es, independientemente de los bandos –que hoy ya no son sanchistas y susanistas, sino que todos son de Pedro y después se dividen en varios: susanistas, antisusanistas, pactistas… y según la provincia que se tome en consideración, pues todavía puede haber más– que ganen los congresos, no llegar a las próximas autonómicas igual que se presentó a las anteriores: agotadoy roto después de una sangrienta guerra interna. Pero parece difícil.

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