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Torra recupera el referéndum acordado como gran objetivo político del curso

La conferencia del presidente de la Generalitat, que ha marcado el pistoletazo de salida al curso político, también ha servido para hacer una llamada a la movilización permanente del independentismo, en forma de "marcha por los derechos civiles, sociales y nacionales de Catalunya ", y para anunciar que no piensa aceptar una sentencia condenatoria de los dirigentes soberanistas encausados ​​en la causa general que instruye el juez Pablo Llarena.

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El presidente de la Generalitat, Quim Torra, se abraza con el del Parlament, Roger Torrent, después de la conferencia del primero en el TNC, este martes 4 de septiembre. EFE / Marta Pérez.

Once meses después del 1 de octubre, conseguir un referéndum de autodeterminación acordado con el Gobierno central, vinculante y reconocido internacionalmente vuelve a aparecer como el principal objetivo político de una parte muy significativa del soberanismo. Así lo ha verbalizado el presidente de la Generalitat, Quim Torra, en la conferencia que ha pronunciado este lunes en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) y que ha servido de punto de partida de un curso político que, nuevamente, se prevé intenso. Torra ha abogado también porque el independentismo recupere la iniciativa política -entre otras cuestiones a través de una movilización permanente-, para constituir un Foro Cívico, Social y Constituyente y porque su gobierno recupere las 14 leyes tumbadas por el Tribunal Constitucional.

La conferencia ha llenado hasta la bandera la Sala Grande del TNC y ha contado con la presencia de los consellers del Govern, las dirigentes de la CUP Maria Sirvent y Mireia Boya y la portavoz del grupo parlamentario del PSC, Eva Granados, o la hasta hace poco coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, entre otros. Torra, que ha sido recibido y despedido con largas ovaciones, ha hecho un discurso que desprendía un cierto aire de retorno al pasado, en paralelo a las apelaciones al 1 de octubre, a la movilización permanente y, sobre todo, a los presos y exiliados políticos.

La razón es que una vez más un presidente de la Generalitat se ha centrado en apelar al diálogo con el gobierno español para reclamarle a Pedro Sánchez que acepte un referéndum de autodeterminación. En este sentido, Torra ha valorado la propuesta de Sánchez de votar en referéndum un Estatuto, porque al fin y al cabo implica querer una dar una salida política al conflicto. Pero rápidamente le ha dejado claro que "sólo un referéndum acordado, vinculante y reconocido internacionalmente" servirá para "resolver" el conflicto, y ha hecho un llamamiento a su homólogo estatal a "arriesgarse".

Torra, no obstante, ha recalcado que "no vamos a renunciar al derecho a la autodeterminación", aunque no ha puesto ningún plazo para alcanzar el referéndum. Por otra parte, y teniendo en cuenta el calendario electoral a nivel estatal, no parece probable que esta vía pueda tener un recorrido excesivo en los próximos meses.

Llama a una movilización permanente independentista

La falta de concreción ha sido uno de los elementos destacados de la conferencia, al menos en las cuestiones más decisivas. El presidente de la Generalitat ha situado la causa general contra el independentismo, con el juicio contra los dirigentes soberanistas que presumiblemente arrancará a finales de año, como uno de los momentos culminantes del curso. Como ya habían avanzado algunos medios, Torra ha asegurado que sólo aceptará "la absolución" de los encausados, y en ningún caso una condena de quien ha sido acusado de "delitos inexistentes". En caso de que la sentencia sea finalmente condenatoria, Torra ha avanzado que se pondrá "a disposición del pueblo de Catalunya, a través de sus representantes legítimos en el Parlament, para tomar las decisiones de país que haya que tomar", aunque sin precisar de qué forma concreta lo haría.

Al inicio de la conferencia Torra ha subrayado que los ataques del Estado español no han podido destruir un independentismo que, según recalcó, tiene el apoyo de la mayoría social del Principado. También ha hecho hincapié en que el 80% de la población catalana es partidaria del referéndum de autodeterminación, el mismo porcentaje de ciudadanos que se opone a la represión del Estado y que tampoco percibe la monarquía como una institución propia.

Después de unas semanas marcadas básicamente por la batalla de los símbolos, el presidente de la Generalitat considera fundamental que el independentismo recupere la iniciativa política. Para ello propone que mañana mismo arranque una "marcha por los derechos civiles, sociales y nacionales de Catalunya" que debe terminar el día de la sentencia del juicio de los "presos políticos" y que debe reunir todos aquellos sectores que ya movilizarse el 3 de octubre del año pasado contra la represión del Estado.

Paralelamente a esta movilización permanente, Torra plantea que las instituciones se encarguen en los próximos meses de desplegar su programa de gobierno. En el caso de la Generalitat ha afirmado que recuperarán próximamente las 14 leyes tumbadas los últimos años por el Tribunal Constitucional, una cuestión que si se materializa es probable que desate nuevos conflictos con el Estado. Asimismo, ha vuelto a insistir en el proceso constituyente, una idea que se arrastra desde hace varios años pero hasta ahora no se ha materializado en nada concreto. En esta ocasión, el presidente del Gobierno plantea la creación de un foro cívico, social y constituyente, que debería servir para trazar las líneas maestras y debatir el modelo de país que se quiere.

En resumen, unos objetivos que podrían satisfacer a buena parte del independentismo y que parecen bastante compartidos con ERC, si bien difícilmente la CUP aceptará cualquier cosa que no implique mantener el unilateralismo. Al mismo tiempo, la conferencia de Torra contiene numerosos objetivos de difícil realización, sobre todo en un contexto de menor movilización social a la que había doce meses atrás.