Público
Público

Zapatero hace que el PSOE cierre filas con la ministra

El presidente descartó ayer, en ‘maitines' y en la Ejecutiva, destituir a Álvarez 

GONZALO LÓPEZ ALBA

Por dos veces negó ayer la cabeza de la ministra de Fomento el presidente del Gobierno. Primero, en los maitines que todos los lunes se celebran en La Moncloa y después, durante la reunión de la Ejecutiva del PSOE.

Aunque varios asistentes a esas reuniones aseguran que nadie pidió explícitamente la destitución de Magdalena Álvarez, José Luis Rodríguez Zapatero quiso apuntalar expresamente a la ministra, que está en el disparadero por la crisis ferroviaria en Barcelona.

"El presidente del Gobierno ha ratificado en la dirección del partido su plena confianza en la ministra de Fomento y en el equipo", informó José Blanco al término de la Ejecutiva.

El portavoz socialista aclaró que el partido cierra filas con esta decisión presidencial: "La ministra tiene todo el respaldo del Gobierno y de su presidente. Es a él y sólo a él a quien corresponde configurar el Consejo de Ministros, y para ello tiene todo el apoyo del PSOE".

De hecho, todas las intervenciones en la Ejecutiva fueron para elogiar "la valentía" de Zapatero al viajar a Barcelona y asumir la responsabilidad del Gobierno, ninguna para criticar a la ministra.

Fuentes socialistas y gubernamentales aclaran que esta posición no es contradictoria con la impresión de que Zapatero ha perdido la confianza en la ministra y en su equipo, aunque la mayor parte de la culpa se descarga sobre la empresa responsable de las obras.

En contra de la sustitución de la ministra se argumenta el poco tiempo del que dispondría su sucesor para tomar las riendas de una compleja situación, así como la cercanía de la última remodelación ministerial -en julio- y de las elecciones de marzo.

Aunque oficialmente se niega, tampoco parece totalmente ajena a la decisión de mantener a Álvarez que su salida dejaría al PSOE de Andalucía sin ningún representante en el Gobierno, a escasas fechas no sólo de las elecciones generales sino también de los comicios autonómicos, que se celebrarán conjuntamente.

Estrategia y análisis electoral

La estrategia para afrontar la crisis se fundamenta en tres pilares: subrayar que Zapatero "es un presidente que da la cara y asume sus responsabilidades frente a los ciudadanos"; anteponer la seguridad de los usuarios y la normalización del servicio de cercanías a la terminación de las obras del AVE; y trabajar de forma coordinada con la Generalitat de Catalunya y los ayuntamientos afectados.

Zapatero trasladó ayer a la Ejecutiva del PSOE su satisfacción por la visita que hizo a Barcelona. "Quien le critica que fuera un domingo lo hace porque seguramente los domingos se dedica a fumarse un puro. A Rajoy no se le espera porque los catalanes saben que el PP les niega el pan y la sal", subrayó Blanco.A pesar de que las alarmas electorales se han disparado por el impacto que pueda tener el caos ferroviario, los socialistas confían en la percepción de que lo ocurrido ha avivado entre los catalanes "el sentimiento de rechazo hacia quienes no han dejado de decir que Cataluña se lo llevaba crudo; es decir, contra el PP".

A reforzar esta percepción contribuye la encuesta publicada ayer en La Vanguardia, según la cual la crisis ferroviaria no afectaría electoralmente al PSC, que ganaría dos escaños a costa de ERC. Este sondeo coincide con los que se manejan en la dirección del PSOE.