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La Conferencia Episcopal facilita las donaciones de dinero sin comunicar a Hacienda

Los obispos ofrecen a sus donantes la posibilidad de no informar a la Agencia Tributaria sobre las cantidades entregadas por particulares. "Hay personas que no quieren realizar la desgravación de su donativo y por tanto no comunican sus datos a la Iglesia", defienden desde esa institución.

Luis Argüello
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello. JAVIER LIZÓN / EFE

Desde los altares divisan tiempos oscuros. En lo social y en lo económico. En la calle y en la Iglesia. También en las declaraciones de la Renta, con menos casillas marcadas a favor de la institución católica, y en los previsiblemente mermados cepillos de los templos. Ante una época de vacas flacas, los obispos invitan a realizar donaciones online o por teléfono a parroquias, diócesis o a la mismísima Conferencia Episcopal (CEE). En blanco y en negro. Con Hacienda informada o sin que el fisco se entere.

"También la economía de nuestras Diócesis y Parroquias se resiente con los templos cerrados y la interrupción de las colectas y otros ingresos. Es, además, fácil de prever que en el futuro disminuirán los ingresos habituales y la asignación tributaria se resentirá en los próximos ejercicios ante la probable disminución de la recaudación por el IRPF, motivada por la crisis económica que se nos viene encima", describía el mensaje remitido por la Comisión Ejecutiva de la CEE a sus miembros.

Se trata de una especie de apocalipsis en los bolsillos y las cuentas bancarias de la Iglesia que, no obstante, aún puede remediarse. "En estas circunstancias, estamos llamados a convocar a la corresponsabilidad de todos en el sostenimiento de la Iglesia y en la solidaridad con los pobres de cerca y de lejos", recuerdan los obispos.

En esa línea, los obispos recuerdan que existe un portal en internet (www.donoamiiglesia.es) mediante el cual "es posible realizar aportaciones económicas de modo sencillo a las diversas instituciones eclesiales, incluidas las parroquias". También se ofrece la posibilidad de dar dinero a las diócesis o, directamente, a la Conferencia Episcopal.

Estas donaciones se realizan mediante un formulario. En primer lugar, el donante debe marcar si se trata de una empresa o, por el contrario, si es un particular. Tras elegir la cantidad de dinero y la institución de la Iglesia que será su destinataria, la CEE pide rellenar una serie de datos personales, entre los que figura el número de NIF de quien realizará la donación.

"La ley nos obliga a enviar a la Agencia Tributaria una lista de todas las donaciones y donantes efectuados cada año. Por eso necesitamos el documento de identidad de cada colaborador que desea la desgravación fiscal", explica la Iglesia en ese documento.

No obstante, hay una forma de saltarse ese paso. "En el caso de que no desee que se comuniquen sus datos a la Agencia Tributaria, le ofrecemos la opción para su refutación", señala la CEE. Para ello, el donante debe marcar la casilla que aparece al final del formulario, en la cual se expresa textualmente: "No deseo que mi donación se comunique a Hacienda".

En las cuentas públicas de la Conferencia Episcopal no existen datos concretos sobre cuánto dinero se ingresa cada año de esa forma. Según consta en la última memoria de actividades publicada por la Iglesia –correspondiente a 2017–, las donaciones de ese año alcanzaron los 60.500 euros, mientras que la asignación tributaria permitió recaudar 264.533.456 de euros.

Respecto a las entregas de dinero por parte de particulares, no se informa cuántos donantes comunicaron su acción a Hacienda y cuántos prefirieron no hacerlo. "La Iglesia declara ante Hacienda todos los donativos que recibe a través del portal de donativos. No obstante, hay personas que no quieren realizar esa desgravación de su donativo y por tanto no comunican sus datos a la Iglesia", señalaron a Público fuentes de la Conferencia Episcopal.

En esa línea, destaca que "para poder hacer esa desgravación el donante tiene que dar sus datos personales, algo que puede no querer hacer". Del mismo modo, indicaron que "la Conferencia da cuenta del dinero que ha recibido" en concepto de donativos "en su memoria de actividades", aunque no especificaron cuánto llega por la vía de donaciones no comunicadas a Hacienda.

Existe un 75% de desgravación fiscal en los primeros 150 euros

En su formulario, la Conferencia Episcopal recuerda precisamente que existe un 75% de desgravación fiscal "en los primeros 150 euros". "Cualquier donación será confirmada por correo electrónico automáticamente con una carta de agradecimiento. Puede solicitar un resumen total de sus donaciones o de sus compras online almacenadas en el sistema", señala en el apartado de "política de privacidad".

Generosidad doble

"Hay dos posibilidades: o la persona es tan generosa que no quiere desgravarse, o no quiere que la Agencia Tributaria sepa que ha hecho esos donativos", afirma Luis del Amo, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF).

"Si quiere que se le deduzca su aportación, (el donante) debe comunicarlo a Hacienda. Si no lo hace, es anónima y no sirve para deducir" explica a Público José María Mollinedo, secretario general del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA). 

En tal sentido, Mollinedo destaca que "la única ley que prohíbe financiación anónima es la de partidos políticos". "Puede haber personas a las que, por múltiples motivos, no les interese decir que ha hecho una donación", afirma. 

Donaciones de obispos

Del mismo modo, la CEE ha "invitado" a sus obispos y presbíteros a dar "un paso delante de generosidad" y entregar "una parte de nuestro sueldo o una aportación fija durante un tiempo determinado". Además, invita a la comunidad cristiana en general a "sumarse también a esa iniciativa".

"El dinero recaudado podría ser destinado a ayudar a quienes sufrirán más la crisis económica en la que nos está sumiendo la paralización de la vida económica", explica.

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