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 Diez alternativas para sustituir el plástico en el día a día

El movimiento Zero Waste tiene como objetivo reducir los residuos que generamos las personas en el día a día. 

Movimiento Zero Waste.
Movimiento Zero Waste. Pixabay

A partir de este sábado, quedarán prohibidos en la Unión Europea el uso de productos de plástico de un solo uso, como las pajitas, los bastoncillos, los platos y cubiertos de plástico. Fue un acuerdo aprobado en 2019 y que el Gobierno de España estuvo a favor desde el primer momento. 

¿Sabes lo que es el movimiento Zero Waste? Traducido al español sería algo así como "Residuo Cero". Es un movimiento o una filosofía de vida en la que se intenta reducir al máximo los residuos y la basura que generamos las personas en el día a día. 

¿Qué alternativas hay?

Aunque al principio pueda parecer complicado, existen multitud de alternativas para empezar a reducir el plástico de un solo uso. 

1. Las pajitas de bambú o de metal. Son una buena alternativa si bebes las bebidas con pajita. Son reutilizables, las puedes guardar en cualquier sitio y suelen venir (por lo general) con un cepillo limpiador. Son mucho más duraderas que las de plástico. En muchos restaurantes ya las están empezando a introducir poco a poco, pero de papel. 

2. Bastoncillos reutilizables. Por lo general están hechos de silicona médica, que proviene de arena de silicio. Son fáciles de limpiar y ocupan mucho menos que ese pack de 500 bastoncillos que compras en el supermercado. 

3. Platos y cubiertos de bambú. Son una solución a todos esos platos y cubiertos de plástico que tienes desperdigados por los muebles de tu casa. Los hay de distintos tamaños, formas y colores. Son aptos para lavavajillas e incluso podrías utilizarlos como vajilla diaria. No pesan nada y son fáciles de apilar y transportar. 

Vajilla de bambú.
Vajilla de bambú. Pixabay

4. Recipientes y vasos. Tenemos muy interiorizado en nuestro día a día el uso de vasos desechables cuando estamos en la calle, en festivales o en recintos donde no permiten el uso de vidrio. Pero existe una alternativa, vasos reutilizables de fibra de bambú. Son muy resistentes, tanto al calor como al frío y son fáciles de transportar. En muchas cafeterías están introduciendo un pequeño descuento en la consumición si llevas tu propio recipiente. 

5. Bolsas para comprar a granel. El 1 de julio de 2018 se prohibió la distribución de las bolsas de plástico gratuitas y, desde entonces, se han ido introduciendo las de algodón en nuestra rutina de compra. Las hay de todos los tamaños, de algodón, con rejillas y ya las venden hasta en los propios supermercados. Son muy útiles para comprar a granel la fruta, verdura y las hortalizas.

6. Botella de acero inoxidable. Son la alternativa perfecta a las miles de botellas de plástico que desechamos cada día y que suelen acabar en los mares y ríos. No pesan nada y muchas de ellas actúan como termo, aguantando el agua fría o caliente durante horas. Además, muchas ciudades están introduciendo en sus calles las fuentes para que los ciudadanos puedan hidratarse sin necesidad de comprar agua embotellada. 

7. Cepillo de dientes de bambú. Es uno de los pilares para iniciarse en el Zero Waste, aunque es cierto que son más caros que los cepillos reutilizables al uso, son menos perjudiciales para el planeta. Cuando sea el momento de cambiarlo, puedes cortar las cerdas del cepillo, y echarlas al contenedor orgánico. Limpian en profundidad igual que los cepillos convencionales. Ya hay marcas de dentífricos muy conocidas que han empezado a comercializarlos. Unido al cepillo, también existen pastas de dientes más naturales y en envases de cristal. 

Cepillos de dientes de bambú.
Cepillos de dientes de bambú. Pixabay

8. Jabón y champú sólido. Aunque antiguamente era normal ver en cualquier baño una pastilla de jabón, con el paso del tiempo se han ido sustituyendo por jabones líquidos. Con el auge del Zero Waste, han surgido multitud de tiendas que ya venden champús en sólido, con ingredientes naturales y menos dañinos para tu cabello y el planeta. Los hay de todas las maneras, ingredientes, olores y para cada tipo de cabello. Por general, tienen un precio de entre cinco y diez euros y la pastilla dura alrededor de tres meses. 

9. Desodorante en barra o piedra de alumbre. Este producto existe desde hace muchísimo tiempo y además se comercializa en los supermercados. Sin embargo, la mayoría de los desodorantes en barra son hechos a base de mantecas y aceites esenciales, por lo tanto su textura y uso es muy distinto a los desodorantes convencionales. No funcionan desde el primer día, ya que no llevan aluminio ni alcoholes, pero sí pueden tener un resultado satisfactorio en un uso continuado. 

10. Compresas de tela, bragas menstruales y copa menstrual. Los productos de higiene íntima también tienen su apartado en el movimiento Zero Waste. Las compresas convencionales han sido el producto más utilizado por las personas menstruantes desde hace años. Ahora, las compresas de tela sustituyen esos plásticos y químicos tan perjudiciales para nuestra salud. Son reutilizables, hay que lavarlas a mano y son muy duraderas. Las bragas menstruales también son una buena alternativa a las compresas de toda la vida, son como una braga normal, pero con una capa absorbente. La copa menstrual es la alternativa perfecta al tampón. Las hay de todos los tamaños, formas, colores e incluso para mantener relaciones íntimas. Están hechas de goma o silicona y algunas vienen con un aplicador para facilitar su introducción. La puedes llevar puesta hasta 12 horas al día, aunque ya existen algunas que las puedes vaciar sin necesidad de extraerla. Pueden durar en buenas condiciones hasta diez años. 

Copa menstrual.
Copa menstrual. Pixabay

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