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Los ecologistas denuncian los daños a los árboles en la reforma de la Plaza de España de Madrid

Las obras en las calles cercanas al lugar, en pleno centro de la capital, estarán paralizadas al menos tres meses por el hallazgo de restos arqueológicos que pudieran corresponder a las Caballerizas Reales de Felipe II.

Imagen de los destrozos causados a los árboles. ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

Juan García Vicente, miembro de la organización, ha explicado a este diario que las actuaciones que se llevan a cabo en el entorno carecen de medidas efectivas, preventivas y correctoras para proteger el arbolado consolidado de la Plaza de España, un espacio emblemático de la ciudad por el que circulan a diario miles de turistas.

Especies caducas como los plátanos, catalpas y liquidámbar han perdido las hojas en pleno verano, mientras que otras de hoja perenne, como coníferas, magnolios o encinas, se han marchitado. Los ecologistas temen que, si continúa la pérdida de raíces y masa foliar en los próximos meses, muchos más ejemplares pueden morir.
García Vicente se muestra tajante a la hora de señalar a los culpables de este atentado contra el arbolado de la Plaza de España. “La responsabilidad recae a partes iguales tanto en la administración municipal, por falta de vigilancia y hasta desidia, como en las empresas adjudicatarias, que incumplen las normas de protección de plantaciones y áreas de vegetación durante los trabajos de construcción”, recalca.

Añadió que en este caso el panorama es “bastante lamentable” porque a los árboles se les ha quitado superficie, se ha prescindido del riego, carecen de la humedad suficiente y prácticamente están condenados a morir. En su opinión, del centenar de ejemplares dañados, todos ellos con más de sesenta años de vida, son los plátanos, árboles de sombra, fuertes y resistentes, los que tienen más posibilidades de sobrevivir.

Poner “unas tablitas”

El representante de Ecologistas en Acción hizo un llamamiento a la empresa constructora para que respete el arbolado y destacó la conveniencia de que los pliegos de condiciones de las obras sean más exigentes en este aspecto. En este sentido, lamentó que los operarios se limiten a colocar “unas tablitas” alrededor del árbol y luego se olviden de la protección durante los trabajos de construcción.
“Es cierto”, apuntó, “que en los últimos tiempos se ha introducido en la sociedad una cultura de respeto al arbolado y de mayor concienciación sobre la importancia de su cuidado y conservación, pero en las grandes obras no parece que se cumpla este criterio”.

Árboles con las raíces al descubierto. ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

Ecologistas en Acción ha recordado que los jardines de la plaza España, así como los de Sabatini y Ferraz, que también se van a ver previsiblemente afectados por estas obras de reforma, están recogidos en el Catálogo Municipal de Parques Históricos y Jardines de Interés, por lo que la falta de medidas efectivas que aseguren su protección “es del todo inaceptable”.

Por otra parte, las obras de reforma de la Plaza de España siguen su curso, aunque permanecen paralizadas en las zonas de la calle Bailén y Ferraz, donde en las últimas semanas se han encontrado restos arqueológicos que pudieran corresponder, en el primero de los casos, a las Caballerizas Reales de Felipe II; y en el segundo, a un muro construido en el siglo XVIII o XIX.

Desde el pasado 5 de septiembre, un equipo de arqueólogos trabaja en la calle Bailén, después de recibir la oportuna autorización de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, según informaron fuentes de la Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid.

Trabajo manual

Durante los próximos tres meses, se encargarán de eliminar el asfalto y las capas de tierra que carezcan de interés arqueológico, para lo cual podrán utilizar maquinaria adecuada. El resto de los trabajos serán realizados de forma manual.

Los técnicos comprobarán si los restos hallados se corresponden con las Caballerizas Reales que Felipe II ordenó construir en la zona sur del Palacio Real, en el mismo espacio en el que posteriormente Carlos III hizo levantar las suyas. Según ha explicado la arqueóloga Esther Andreu a National Geographic España, las ruinas halladas en la calle Bailén pertenecen a las caballerizas de Felipe II, tanto por la factura como por el tipo de ladrillo empleado en su construcción y sus dimensiones.

Los hallazgos arqueológicos de Bailén y Ferraz supondrán una demora en la ejecución de las obras previstas en el entorno de la Plaza de España, así como un aumento del presupuesto fijado inicialmente, que todavía no se puede cuantificar, según las fuentes consultadas por este periódico, que subrayaron que el Ayuntamiento y la empresa constructora intentará “minimizar en lo posible” los efectos de ese retraso.