Entrevista a Ana Salazar, portavoz de la Asamblea Menos lectivas"El Gobierno de Ayuso se aprovecha del cansancio de la clase trabajadora"
La docente charla con Público con motivo de la manifestación de este domingo en defensa de la educación pública en la Comunidad de Madrid.

Madrid-
Ana Salazar es profesora de Geografía e Historia en Secundaria y Bachillerato en un instituto público de la Comunidad de Madrid. Desde el comienzo del curso 2023/2024, también es militante y portavoz de la Asamblea Menos Lectivas. Este domingo 23 de febrero participará en la manifestación que se celebrará a partir de las 12.00 horas en Atocha, en apoyo a la defensa de la educación pública en la región y contra los recortes del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
En esta entrevista con Público, la docente aborda las principales demandas del profesorado dirigidas a la Consejería de Educación de Madrid, las políticas privatizadoras promovidas por el Gobierno regional y la nueva ley de universidades impulsada por la presidenta madrileña.
¿Qué espera la Asamblea Menos Lectivas de la manifestación de este domingo?
El miércoles tuvimos la última asamblea para cerrar los detalles y definir expectativas. El año pasado, en días de huelga y entre semana, las movilizaciones reunieron entre 35.000 y 36.000 personas. Ahora, con más apoyo, mayor difusión y la participación de universidades y otros niveles educativos, se espera que hasta 60.000 personas salgan a las calles.
¿Cuáles son sus principales demandas?
El lema de la manifestación es "Salvemos la educación pública" porque consideramos que las políticas del Partido Popular en la Comunidad de Madrid son ineficaces y nos atacan como servicio público. Entre nuestras principales reclamaciones, exigimos la reducción de las ratios en las aulas. La ley ampara que podemos aumentar hasta un 10% el número de alumnos en casos excepcionales, pero esta situación se ha convertido en la norma, saturando las clases. Denunciamos la falta de recursos para la atención a la diversidad, con carencias graves de orientadores, pedagogos y técnicos especializados, lo que impacta en la calidad educativa. A esto se suma el destino de fondos públicos a centros concertados y privados, lo que fomenta la privatización y la segregación educativa. La precariedad en los centros educativos es evidente: aulas con goteras, falta de personal, escasez de materiales y la privatización de servicios esenciales como la enfermería escolar.
Las escuelas infantiles tampoco escapan de este desmantelamiento: educadoras con sueldos precarios y diez bebés para una sola profesora
Las condiciones en las escuelas infantiles tampoco escapan de este desmantelamiento: educadoras con sueldos precarios, diez bebés para una sola docente y un aumento de la privatización del sector. Se están dando casos como el de Villaviciosa de Odón, donde una empresa privada dejó meses sin pagar a las trabajadoras de una escuela infantil pública. El discurso que le gusta tanto al PP de que la gestión privada ayuda a que funcione mejor algo público es mentira. El malestar también se ha extendido a las universidades, que han sufrido importantes recortes presupuestarios. En conjunto, creemos que la Comunidad de Madrid no garantiza una educación pública de calidad, mientras se favorece el negocio privado con dinero público.
Entonces, cree que este deterioro del sistema educativo es consecuencia de las políticas de privatización impulsadas por el Gobierno regional.
Por supuesto. En los recortes de 2011, se despidió a miles de docentes con la excusa de que estábamos en crisis y había que achuchar. Desde entonces, la educación pública en Madrid no ha recuperado recursos ni condiciones laborales, a diferencia de otras comunidades autónomas. Los sueldos siguen congelados y las horas lectivas no se han reducido, a pesar del alto coste de vida en la región. El Gobierno de la Comunidad de Madrid favorece a la educación privada y concertada, cediendo suelo público y destinando fondos a becas que, en su mayoría, solo pueden usarse en centros privados.
También queremos denunciar el colapso de la Formación Profesional. La nueva normativa exige al alumnado prácticas desde el primer curso, pero no garantiza plazas suficientes, dejando en riesgo la titulación de muchos estudiantes. A esto se suma la reducción de plazas en FP, lo que ha dejado fuera a 48.000 alumnos.
Para este domingo, se ha hecho un llamamiento a todos los niveles educativos.
Eso es. La red de Asamblea Menos Lectivas surgió desde los institutos y colegios, pero eso no significa que las educadoras infantiles o las universidades no estuvieran antes organizadas. De hecho, todas estas asociaciones se han sumado a nuestra manifestación porque también han sido afectadas. El curso pasado ya realizamos cinco jornadas de huelga, y este año comenzamos con un parón de dos horas, seguido de dos huelgas en octubre y noviembre. Ahora hemos decidido que no vamos a seguir soportando esta situación y que, al unirnos, somos más fuertes.
La educación es un derecho recogido en la Constitución, un documento que el PP dice defender, pero que no garantiza. Esa garantía recae sobre los docentes, quienes con nuestro esfuerzo, salud mental, horas extra no remuneradas y dedicación sostenemos el sistema educativo.
Sabemos que el 25 de febrero la Consejería de Educación de Madrid ha convocado a los sindicatos de la Mesa Sectorial para seguir negociando sobre la jornada lectiva y los procesos de selección. Aunque no esperamos que acepten todas nuestras exigencias, seguiremos saliendo a la calle porque la docencia es una profesión y tenemos derechos laborales que defender. Pero, sobre todo, luchamos por una educación pública de calidad.
¿Valoran otras medidas, como paros o huelgas generales, si no se atienden sus demandas?
Sí, es una de las opciones que hemos tenido sobre la mesa desde el curso pasado. Somos conscientes de cómo se organiza la clase trabajadora y de cuáles son los pasos que debemos seguir, por lo que nos estamos organizando desde la base.
No descartamos la posibilidad de convocar una huelga indefinida si no se atienden nuestras demandas
Somos trabajadoras de la educación pública y cada vez está más claro que, si nuestras demandas no son siquiera escuchadas y atendidas, es muy probable que esto conduzca a una huelga. Ya hemos realizado varias jornadas de huelga, algunas de un día y otras de tres días consecutivos, siendo esta última la de mayor duración, pero en ningún momento descartamos la posibilidad de convocar una huelga indefinida.
¿Desde cuándo venís planteando estas reivindicaciones?
Estas demandas tienen su origen en los recortes de Wert, lo que significa que llevan 13 años en pie. Al final, son las mismas que defendieron nuestras compañeras que trabajaron en la educación en ese momento. Lo que ha pasado es que el Gobierno de la Comunidad de Madrid se aprovecha del cansancio de la clase trabajadora, sabiendo que a veces se aceptan ciertas condiciones por hastío. Sin embargo, como siguen atacando y deteriorando la educación, hemos decidido volver a organizarnos.
¿Han recibido respuesta por parte de la Consejería de Educación de Madrid?
En junio del curso pasado, el viceconsejero, José Carlos Fernández, se reunió con algunas compañeras de Menos Lectivas, donde se le expusieron nuestras demandas. Sin embargo, no se vio ni se publicó ningún resultado de esa reunión, no hemos tenido ningún seguimiento. Este curso nos convocaron a otra reunión, pero luego fue anulada y desde entonces no se nos ha convocado nuevamente a ninguna reunión como trabajadoras de la educación pública. Los sindicatos de la Mesa Sectorial sí se reúnen con el consejero, Emilio Viciana, pero hasta ahora no tenemos información de esos encuentros.
Las universidades también se han sumado a este llamamiento, ya que son unas de las principales víctimas de los recortes del Gobierno de Ayuso. ¿Qué posición tienen al respecto?
Apoyamos a los docentes y estudiantes de la universidad. Nos parece inadmisible que hayan recortado un 34% del presupuesto a las universidades públicas de Madrid. La Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense ha dejado de comprar libros, la Facultad de Historia y Geografía se está cayendo a cachos, ya que los edificios están en mal estado y no tienen calefacción. Además, los estudiantes con necesidades especiales o discapacidades no cuentan con los recursos suficientes para poder seguir sus clases adecuadamente. Los docentes universitarios tampoco reciben un salario acorde con el nivel de trabajo y preparación que requieren sus puestos, y eso ha sido así siempre. Es un sector sumamente precario y antiguo, que ahora se ve atacado una vez más por las políticas del PP.
Atacar a la universidad pública es promover la mediocridad en nuestra sociedad
Creo que atacar a la universidad pública es promover la mediocridad en nuestra sociedad. Las personas como la señora Ayuso, que tanto defienden la meritocracia, deben respetar más las instituciones que realmente nos hacen iguales a todos, porque hablar de meritocracia cuando ya se está en la cima es fácil.
El proyecto de la nueva ley de universidades que propone Ayuso también supondría un avance en la criminalización de la protesta estudiantil. ¿Qué piensa sobre esto?
La censura siempre ha sido una de las armas más poderosas de los gobiernos. Criminalizar cualquier forma de expresión que critique políticas que no benefician a la clase trabajadora es solo una forma de esconderse y una manera fácil de silenciar las opiniones que no quieren escuchar. Sin embargo, creo que nadie va a quedarse callado. La censura ha existido siempre, pero a los estudiantes no les van a poder frenar.
Sobrecarga de horas lectivas, ratios excesivas, falta de profesionales, clases en barracones o cierre de grupos en favor de la concertada. ¿Dónde está el límite en la Comunidad de Madrid?
El límite para ellos está en seguir deteriorando la educación pública hasta que, efectivamente, ningún padre o madre quiera que sus hijos vayan al instituto de su pueblo. Pero no se lo vamos a permitir, porque los docentes somos personas motivadas por nuestra vocación. Esa vocación es lo que nos mueve, pero como también somos trabajadores, vamos a luchar por nuestros derechos. No van a acabar con la educación pública.
En Madrid, además de las reivindicaciones en educación, los movimientos en defensa de la sanidad pública y el derecho a la vivienda también se enfrentan al deterioro provocado por el Gobierno regional. ¿Considera relevante unir estas luchas?
Sí, claro, son tres pilares fundamentales e interrelacionados. Si no tienes una vivienda digna, es muy difícil que te puedas preocupar por si tienes que llevar una cartulina al instituto. Si no tienes acceso a una buena salud y a un sistema de salud adecuado, tampoco podrás concentrarte en estudiar o en asistir a una clase. Y si no tienes una educación adecuada, tampoco vas a ser consciente de los problemas que afectan a la vivienda en la que vives o a la sanidad. Todo está conectado.
Si no tienes acceso a una buena salud y a un sistema de salud adecuado, no podrás concentrarte en estudiar o en asistir a una clase
Nosotras estamos en contacto con los Sindicatos de Inquilinas y con los movimientos por la sanidad. Ya se ha convocado una manifestación estatal para el 5 de abril, si no me equivoco, y habrá manifestaciones conjuntas. Seguiremos luchando por los derechos fundamentales de las personas en Madrid y en toda España.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.