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Vacunas contra la covid La falta de transparencia de las farmacéuticas y la UE pone en riesgo la campaña de vacunación europea

Los retrasos con la llegada de vacunas amenazan la campaña en Europa y el objetivo de conseguir que el 70% de la población esté inmunizada en verano. Expertos advierten de los peligros de la opacidad sobre los contratos pese a ser habitual en la industria farmacéutica. La supresión de patentes es una solución ante el problema actual.

Personal sanitario administra a Antonia Gil (i) de 92 años la segunda dosis de la vacuna contra el Covid-19 de Pfizer-BioNTech en la residencia DomusVi Sabadell Ciutat.
Personal sanitario administra la segunda dosis de la vacuna contra la Covid-19 de Pfizer-BioNTech en la residencia DomusVi Sabadell Ciutat. Quique García / EFE

beatriz asuar gallego

La falta de transparencia en los contratos con las farmacéuticas abre una crisis en la Unión Europea (UE) y pone en riesgo la campaña de vacunación en estos países. La alarma ha saltado tras el conflicto entre la UE y la empresa farmacéutica AstraZeneca con reproches cruzados sobre los compromisos adquiridos en los contratos. La Comisión Europea ahora quiere hacer público el documento firmado, pero hasta este momento ha permitido que la negociación sea totalmente opaca para todos los ciudadanos. Meses de preparación para la campaña de vacunación se tambalean así ante un escenario mucho más incierto de lo que aseguraron las autoridades europeas. Las consecuencias en España ya son notables: Catalunya teme que el viernes se queden sin vacunas y Madrid ha suspendido el suministro de las primeras dosis durante dos semanas.

Este riesgo lo alertaron expertos y asociaciones civiles hace meses. La solución hubiera sido fácil en el pasado: publicar los contratos con las farmacéuticas y suprimir las patentes de las vacunas para favorecer la producción masiva. Sin embargo, los países ricos siempre optaron por no confrontar con las farmacéuticas, mantener en secreto los contratos y proteger los intereses de los laboratorios.

Irene Bernal, experta en Políticas Públicas Sociales y Sanitarias y portavoz de Salud Por Derecho, es una de las profesionales que lleva meses alertando sobre las consecuencias de la opacidad de los contratos firmados entre la UE y las farmacéuticas: "La Comisión Europea tiene que pedir explicaciones y llegar hasta el final del asunto para ver por qué se produce un recorte bastante drástico que puede llegar hasta un 60% menos de las dosis previstas por alguna farmacéutica. Lo ocurrido evidencia lo importante que es que la información sobre los contratos y las negociaciones sea pública", explica a Público.

"La falta de transparencia solo beneficia a la industria"

La farmacéutica experta en acceso a medicamentos Belén Tarrafeta también valora que la falta de transparencia en los contratos "está creando un clima de desconfianza que no es positivo": "Los europarlamentarios y los ciudadanos de Europa quieren saber lo que podemos esperar, cuánto nos va a costar, y con qué condiciones. Además, los países de la UE no saben las condiciones de los contratos entre la farmacéuticas y otros países (Reino Unido, Estados Unidos, Canadá...) y por tanto empiezan a sospechar que quizás las cláusulas de otros contratos tengan un impacto sobre los nuestros. Desde hace meses se está pidiendo transparencia, porque la falta de transparencia sólo beneficia a la industria".

¿Cómo hemos llegado a este punto? ¿Era previsible? Tarrafeta explica a este medio que estas dificultades son "completamente normales" y lamenta que una vez que se aprobaron las primeras vacunas "se pecó de triunfalismo y de creer que llegaba lo fácil". "Si fue un milagro conseguir vacunas en tan poco tiempo, vacunar países enteros en pocos meses es otro reto enorme. No sé si los ciudadanos en general y los políticos en particular se dan cuenta de la complejidad que supone aumentar exponencialmente la capacidad de producción de vacunas", añade.

Retrasos y opacicidad con las vacunas

Los problemas con los retrasos empezaron con Pfizer. Las vacunaciones en toda Europa se han ralentizado y países como Italia estudian incluso poner una demanda a la farmacéutica. Pfizer dijo que tenían que reducir el ritmo de entrega de las vacunas durante el mes de enero y de febrero para "adecuar sus instalaciones para aumentar su capacidad de producción". Esto ha alterado los planes de todos los países europeos. 

Tras conocer estos retrasos, la esperanza se puso en la vacuna de AstraZeneca, pero el problema con esta farmacéutica ha sido aún mayor tras conocer que recortarán hasta un 60% las dosis comprometidas por problemas en el ritmo de producción.

La tensión entre las farmacéuticas y la UE ha crecido después de que el Ejecutivo comunitario reclame las dosis pagadas y que se haga público el contrato. Europa compró a AstraZeneca hasta 300 millones de dosis de forma adelantada y desde Bruselas se ha llegado a sugerir que la farmacéutica está desviando vacunas que deberían llegar a Europa a otros países como Israel o Reino Unido. Esto se produciría porque, según varias informaciones de medios de comunicación, ambos países pagan más por las vacunas que la UE. 

El director ejecutivo de AstraZeneca, Pascal Soriot, ha desmentido este punto en una entrevista en La Reppublica publicada este miércoles: "Reino Unido firmó el contrato tres meses antes que la UE. Tuvimos ese tiempo extra para reajustar todos los fallos que íbamos detectando (...). El acuerdo dice que haremos todo lo posible pero no hay obligación en la entrega de dosis. Es falso que estemos desviando viales a otros países en detrimento de la UE".

"La Comisión Europea ha firmado seis contratos y no conocemos ninguno de ellos pese a que se use dinero público"

En el Ejecutivo comunitario no ha sentado bien que Soriot se pronuncie sobre "clausulas confidenciales" y por ello piden ahora que el contrato sea público. Un "extremo" que fuentes parlamentarias dicen que la farmacéutica aún se niega aunque hay varias reuniones pendientes para intentar solucionar este conflicto.

Como destaca Bernal, este caso ha evidenciado la opacidad que hay en torno a las negociaciones sobre las vacunas contra la covid y las consecuencias tan graves. "La Comisión Europea ha firmado seis contratos y no conocemos al completo ninguno de ellos pero todo se ha hecho a través de dinero público. Si fuera transparente, tendríamos más información y menos especulación", valora.

Tras muchas presiones, se ha hecho público un contrato de la Comisión Europea. El contrato corresponde al acuerdo con CureVac, la empresa alemana que aún está pendiente de conseguir la autorización de comercialización de la Agencia Europea del Medicamento. Pero, como se puede ver en la publicación de El Salto, el contrato se ha publicado lleno de tachones que ocultan aspectos claves como el precio de la vacuna. 

Son varias las organizaciones que han alertado sobre esta opacidad. De hecho, la Defensora del Pueblo Europeo, Emily O'Reilly, ha abierto una investigación tras recibir varias quejas por parte de la ONG Corporate Europe Observatory sobre el rechazo de la Comisión Europea de hacer públicos los contratos firmados para la compra de vacunas contra la covid. El Ejecutivo comunitario tiene hasta el 11 de febrero para pronunciarse sobre varias solicitudes de acceso a documentos que ha rechazado.

Supresión de patentes: una solución ante la falta de vacunas

¿Qué hubiera solucionado el problema actual? Todo apunta a la transparencia de los contratos y a la supresión de patentes facilitarían la situación. Aunque la opacidad de las farmacéuticas no es nueva y es, además, "una de las razones de la falta de equidad en el acceso a medicamentos y de los desabastecimientos de medicamentos a nivel nacional, europeo y mundial", según señala Tarrafeta.

Bernal reconoce la reclamada supresión de patentes de las vacunas contra la covid como otra solución. Un ejercicio de transparencia real permitiría una exención de patentes de forma que la tecnología hubiera sido compartida y habría "muchas más empresas produciendo". La supresión de patentes se ha pedido oficialmente en el seno de la Organización Mundial del Comercio por países pobres como India y Sudáfrica. Sin embargo, los países ricos como Estados Unidos y Europa han rechazado esta opción hasta la actualidad.

Aquí Bernal destaca que, si bien en Europa hay problemas, hay que mirar a los países de renta baja. Los retrasos han generado problemas en los países europeos pero es que, con el acaparamiento de más de la mitad de las dosis que se prevén producir este año por parte de los países ricos, los pobres se han quedado en una situación realmente crítica. El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, alertó sobre esto en una reunión virtual del Foro Económico Mundial: "Necesitamos que aquellos que han acaparado las vacunas las liberen para que otros países puedan tenerlas".

"Al final estamos funcionando como si no viviéramos en una pandemia pero ahora todo sale a la superficie. La Comisión Europea tiene un problema importante y en los acuerdos las farmacéuticas nunca pierden porque es un negocio. Hay un acaparamiento de vacunas porque quién más paga es quién tiene más acceso y las estrategias de las farmacéuticas de precios diferenciados son muy comunes", lamenta Bernal.

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