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Huelga en el fútbol femenino La negativa a aceptar contratos de media jornada, clave para la huelga indefinida de las futbolistas

La patronal no se ha movido de su oferta de incluir un mínimo del 50% de la jornada laboral en el convenio colectivo que negocian las jugadoras de fútbol de Primera División. Esta parcialidad es la que ha frenado la negociación de cualquier otro punto y ha empujado a las jugadoras a la huelga indefinida de partidos a partir de la jornada del 16 y 17 de noviembre.

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Imagen de archivo de un partido de fútbol de la liga Iberdrola / EFE

Más de un año después del inicio de las negociaciones y tras 18 reuniones para intentar poner en marcha un convenio colectivo para las futbolistas de Primera División, las negociaciones se han roto definitivamente. Este lunes las distintas partes negociadoras se reunieron en un acto de conciliación en la sede del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), un paso obligado antes de una convocatoria firme de huelga, pero las posiciones no se acercaron ni un milímetro. El resultado: las futbolistas han acordado ir a la huelga indefinida en la jornada novena de la liga, lo que coincide con el fin de semana del 16 y 17 de noviembre. 

A un lado de la mesa, diversos sindicatos como UGT, FutbolistasOn y la Asociacón de Futbolistas Españoles (AFE). Al otro la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF: la patronal que representa a la mayoría de los equipos). Ambos bandos se acusan mutuamente de inmovilismo y de dinamitar los posibles avances. Desde la patronal afirman que, a pesar de haber muchos puntos en los que el acuerdo era posible, los sindicatos se han cerrado sólo en uno, y han advertido en un comunicado hecho público este martes, que "los requerimientos de los sindicatos son imposibles de asumir por parte de los clubes sin poner en peligro la viabilidad de la competición".

Según el presidente de la ACFF, Rubén Alcaine, a lo largo de los últimos meses han ido mejorando su oferta inicial, y de los 13.000 euros de salario mínimo que ofrecieron en junio, pasaron a los 16.000 con los que finalmente se rompió la mesa de negociación. "Esto supone un 23% de mejora", afirmó Alcaine.

Contratos de 20 horas semanales

Pero la palabra clave en toda esta negociación, el punto de discordia, se llama "parcialidad". En lugar de contratos a tiempo completo, lo que ofrece la patronal es que los contratos se puedan realizar por el 50% de la jornada. Es decir, que haya jugadoras que puedan ser contratadas sólo por 20 horas semanales

"El convenio del colectivo del fútbol masculino se extiende a la totalidad de la jornada. Es decir, un futbolista que desempeña esta labor profesional está contratado por el 100% del tiempo (40 horas semanales), pero los clubes consideran que sólo tienen que contratar a las jugadoras por 20 horas a la semana, es decir el 50% de la jornada. Esto influye en todos los derechos que van implícitos a esa jornada reducida: lo que se cotiza a la Seguridad Social, el paro, las baja por incapacidad... No se trata sólo de un tema económico. Por eso lo denominamos convenio de igualdad, y no entendemos que a los varones se les reconozca la totalidad de la jornada y a nosotras solo se nos quiere reconocer el 50%", explica Tania Tabanera, delegada de fútbol femenino en la AFE.

Según este sindicato, iniciaron la negociación exigiendo el 100% de la jornada laboral, pero "con el afán de llegar a acuerdos", finalmente fijaron la reclamación mínima en un 75% de la jornada laboral, es decir que se pueda contratar a una futbolista por 30 horas semanales. Pero la postura inmovilista de la patronal, que en ningún momento se movió de la media jornada, acabó por colmar la paciencia de jugadoras y sindicatos", afirma Tabanera.

 "El 75% de la jornada laboral con un sueldo mínimo de 16.000 euros anuales, dejaría el salario en unos 12.000 euros, muy cercano al salario Mínimo Interprofesional (SMI). Sin embargo la media jornada (20 horas) permitiría a los clubes pagar un sueldo de 8.000 euros anuales, lo que está muy por debajo del SMI", afirman desde la AFE.

"Pero más allá de la diferencia que pueda haber en cuanto al salario, lo más importante es la diferencia que se produciría en cuanto a los derechos de las futbolistas con en relación a los futbolistas varones, porque con esta media jornada laboral si mañana tienes una incapacidad para ejercer tu actividad profesional, la retribución a la que tienes derecho no es ni mucho menos la misma. Es una ínfima parte", explica a Público Tabanera.

Uno de los problemas con una jornada parcial de 20 horas es que influye en cosas como el disfrute de 30 días de vacaciones, la posibilidad de cobrar un salario íntegro en caso de estar de baja por cualquier contingencia (incluida el embarazo), o tener derecho a una pensión mucho menor. 

Para la Asociación para Mujeres en el Deporte Porfesional (AMDP), "la huelga es fruto de una negociación estancada por unos clubes que no están a la altura". "Si quieren jugar en primera división, tienen que poder sustentar económicamente a las jugadoras, técnicas, fichas, viajes y demás. Basta ya de pedir que jueguen sin contratos, sin horas o sin cotizaciones", afirma Mar Más, presidenta de la AMDP. 

Desde los sindicatos afirman que en cada reunión han puesto encima de la mesa de negociaciones toda una batería de medidas que consideran clave. Entre ellas la necesidad de un protocolo anti acoso específico para el sector del fútbol, que tiene unas características muy determinadas; acuerdos de vacaciones o los protocolos por embarazos. Aunque hay más puntos en la negociación, en ninguno se llegó a avanzar. El tira y afloja sobre la parcialidad acabó por centrar toda la negociación hasta que se estancó por la falta de acuerdo.

Una huelga indefinida de partidos

La huelga se iniciará en la novena jornada de la liga, lo que coincide con el fin de semana del 16 y 17 de noviembre. Fue refrendada por el 93% de las jugadoras y tiene carácter indefinido de partidos. Es decir, las futbolistas seguirán entrenando y cuidando para estar listas para la competición, peor no jugarán los partidos de la liga y la decisión es que no se disputarán todos aquellos que sean necesarios hasta que se llegue a un acuerdo.

Se da la circunstancia que equipos como el FC Barcelona, el Athletic o el Tacón no forman parte de la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino, aunque dichos equipos se verán obligados a acatar el convenio cuando se firme.

Desde la AFE explican que la solidaridad entre jugadoras ha sido la clave para llegar a esta medida de presión, puesto que las jugadoras de equipos como el FC Barcelona, el Athletic e incluso el Atlético de Madrid suelen tener condiciones mucho mejores para sus jugadoras que los mínimos propuestos en el convenio colectivo. "Pero estas jugadoras entienden que la única forma de profesionalizar y dignificar la profesión y que se reconozca como tal, es estando unidas y reivindicando los mismos derechos", concluye Tabanera.

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