Miles de personas toman las calles el 1 de mayo para "proteger lo conquistado y ganar el futuro"
Varias manifestaciones han recorrido el centro de la capital española con motivo de un Día Internacional de los Trabajadores marcado por la resaca del apagón y la política económica de Donald Trump.

Madrid--Actualizado a
Después de 139 años desde la revuelta de Haymarket en Chicago (Estados Unidos) que reivindicaba la jornada laboral de ocho horas, miles de personas han salido a las calles otro Primero de Mayo. La clase trabajadora movilizada alrededor del mundo ha tomado el espacio público en miles de ciudades de todo el mundo para seguir el hilo rojo de los anarquistas Mártires de Chicago.
La más masiva en Madrid, pese a un cielo encapotado que amenazaba una lluvia que no llegó, con miles de personas, ha sido la manifestación de Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de los Trabajadores (UGT), que ha recorrido un año más la Gran Vía bajo el lema "Proteger lo conquistado, ganar futuro". Sus secretarios generales han defendido las políticas laborales del Gobierno de coalición, especialmente la reducción de la jornada laboral a las 37,5 horas este año, como fue acordado. También han exigido reformar el despido, para que no salga tan barato echar a los trabajadores.
El Ejecutivo ha estado presente en la marcha de Madrid con la ministra de Sanidad, Mónica García, ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego. De la rama socialista ha estado el ministro para la Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
También ha estado Podemos, con su secretaria general, Ione Belarra, y la eurodiputada y exministra de Igualdad, Irene Montero.
El manifiesto de CCOO y UGT ha homenajeado "a quienes son perseguidos y asesinados por defender los derechos sociales y laborales". Han recordado el "conflicto bélico" en Ucrania y exigido "el fin de la ocupación en Palestina" y del genocidio en Gaza. Las centrales sindicales han reivindicado 15 medidas, entre las que destacan la reducción de jornada y la negociación colectiva. "Reclamamos además el compromiso político para aprobar legislativamente el acuerdo entre Gobierno y sindicatos que fija la jornada máxima legal en 37,5 horas semanales", han recordado.
Con una bandera de Extremadura, como todos los años, Miguel ha venido a la marcha. Trabajador de Correos jubilado, celebra este Primero de Mayo para exigir mejores salarios y condiciones laborales. Destaca como el principal problema la vivienda, que es "supercara" y “aquí no se puede vivir. El Gobierno tendría que obligar a las comunidades a intervenir el mercado inmobiliario”, afirma a Público.
La investigadora universitaria Cristina ha venido con una pancarta: "Salarios de miseria, juventud en guerra". Su principal preocupación como trabajadora son unos salarios insuficientes para llegar a fin de mes con el coste de la vida con un alquiler disparado y “es imposible acceder a una vivienda en propiedad”. "Las jornadas laborales son muy largas y no nos permiten conciliar. La juventud no le vemos fin a esta situación e incidimos en los problemas de salud mental", destaca.
"Los derechos laborales no caen del cielo, se logran luchando, negociando", ha afirmado en el mitin de cierre Susana Huertas, secretaria general de UGT. La sindicalista también ha destacado la labor esencial de los trabajadores durante el apagón ibérico del lunes, al igual que Unai Sordo, secretario general de CCOO, y Pepe Álvarez, secretario general de UGT. Desde el escenario han recordado las muertes en accidentes laborales y pedido el pleno empleo.
Crítica con el Gobierno y más madrugadora que el resto ha sido la protesta "de clase e interseccional", bajo el lema "Contra la guerra y el capital, organización de clase interseccional". Organizada por los sindicatos CGT y CNT, junto a organizaciones de base y colectivos antirracistas, ecologistas, feministas y de personas migrantes, ha salido pasadas las 11.30 horas desde la Plaza Mayor. Repite por recorrido por quinto año consecutivo la alianza de la tradicional lucha obrera con la de vivienda, la de la sanidad pública y el antirracismo, entre otras causas.
En Barcelona, la movilización ha arrancado en la céntrica plaza Urquinaona y recorre la Via Laietana, con la participación de los secretarios generales de CCOO y UGT de Cataluña, Belén López y Camil Ros, respectivamente. Ros ha recalcado que las movilizaciones en la calle "continúan teniendo utilidad" y ha enviado un mensaje contra "las políticas de derecha y extrema derecha".
Por su parte, López ha destacado la reducción de jornada sin reducción de salario como la principal reivindicación de las movilizaciones de este Primero de Mayo. "Claramente las personas quieren ganar vida y hay recursos económicos suficientes para poder hacerlo", ha declarado a los medios López, nombrada secretaria general el pasado abril y la primera mujer al frente de CCOO.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.