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Un monasterio medieval en Galicia por el precio de un piso barato en Madrid

El cenobio de Santa María de Penamaior, en Os Ancares lucenses, declarado Bien de Interés Cultural por la Xunta de Galicia, acaba de venderse por unos 200.000 euros sin que el Ejecutivo autonómico haya mostrado interés en ejercer su derecho de tanteo y retracto para hacerse con él.

Vista general del monasterio de Santa María de Pedramaior
Vista general del monasterio de Santa María de Pedramaior. Asociación Patrimonio dos Ancares

Un vecino del municipio lucense de Becerreá acaba de comprar el monasterio cisterciense de Santa María de Penamaior, en una pequeña aldea de la localidad, por un precio cercano a los 200.000 euros. El cenobio, que data del siglo XII y se encuentra anexo a la iglesia románica del mismo nombre, está declarado por la Xunta de Galicia como Bien de Interés Cultural (BIC), pero ni el Ejecutivo autonómico ni ninguna otra administración pública han mostrado hasta ahora interés alguno en ejercer el derecho de tanteo y retracto que les permitiría hacerse con la propiedad del inmueble por el mismo precio que ofreció quien finalmente se hizo con él. Según Xabier Moure, historiador y presidente de la asociación Patrimonio dos Ancares, el comprador planea restaurarlo y adaptarlo para dar forma a un proyecto "relacionado con la restauración" hostelera.

El monasterio está enclavado sobre una parcela de 40.000 metros cuadrados en un hermoso y coqueto valle en las faldas de la Pena do Pico, en medio de bosques de robles y castaños en los comienzos de la sierra de Os Ancares, en la montaña lucense y a escasos seis kilómetros de Baralla, en la antigua N-VI que une Galicia con Madrid. Hasta su abandono definitivo en la década de los setenta del siglo pasado, sirvió también de escuela y de sede de una notaría.

Según Moure, los orígenes de los asentamientos cistercienses en Penamaior datan del siglo X, es decir en tiempos del reinado de Vermudo II, apodado "el gotoso" por una dolencia que padeció al poco de ser coronado rey de Galicia en Santiago de Compostela en el año 982. El monasterio habría tomado la forma que presenta hoy a partir del siglo XII gracias a los monjes cistercienses llegados del Bierzo, en León, aunque, según Moure habría sido "muy reformado y de forma muy invasiva" desde entonces, especialmente a partir del siglo XV. Previamente habría servido también de lugar de tortura y encarcelamiento, tal y como explica otro historiador, Íñigo Mouzo Riobóo, en la web Historia de Galicia.

"Hoy quedan muy pocos restos del edificio original, y su estado de conservación es bastante lamentable", señala Moure, quien recuerda que las leyendas rurales transmitidas oralmente apuntan a que la fundación del inmueble habría estado vinculada a la presencia de caballeros templarios en el cercano enclave de Pedra do Castelo —Piedra del Castillo, en español— una torre templaria que supuestamente servía de base para la protección de los peregrinos que se aventuraban en plena Edad Media a transitar el camino de Santiago por los montes gallegos. A partir de 1836 y de la desamortización de Mendizábal -el proceso mediante el cual el Estado español vendió numerosas propiedades de la Iglesia Católica bajo la regencia de la reina María Cristina-, Penamaior habría pasado a manos privadas.

El historiador Moure calcula que pueden haber desaparecido medio de millar de monasterios similares en Galicia

Moure añade que buena parte de las piedras fundacionales del monasterio fueron desenclavadas y empleadas para construir algunas estancias aledañas -cuadras, alpendres y almacenes que hoy siguen en pie- y viviendas de la zona, lo que unido a la falta de mantenimiento y a los saqueos habría dejado al monasterio en el "lamentable" estado de abandono y descuido en el que se encuentra hoy. Lo cierto es que todo el enclave está invadido por la vegetación, con el claustro plagado de ortigas, los vidrios rotos, las maderas amenazando putrefacción y la cantería del cierre cayéndose a pedazos. De hecho, varias columnas de los ventanales del ábside posterior de la iglesia han sido cercenadas y sustraídas.

Moure calcula que hasta la fecha pueden haber desaparecido alrededor de medio de millar de monasterios similares en Galicia. De ellos, al menos seis estaban en la comarca de Os Ancares, donde el único vestigio de aquellos tiempos es el de Santa María a Real, en la pequeña villa lucense de O Cebreiro, en la entrada del camino francés a Galicia, del que se conservan la iglesia y una hospedería que a día de hoy sigue funcionando como albergue de peregrinos y restaurante.

Columnas desaparecidas en el exterior del ábside de la iglesia
Columnas desaparecidas en el exterior del ábside de la Iglesia. J.O.

Para Íñigo Mouzo Riobóo, quien periódicamente informa en su web de la actualidad y los hallazgos sobre la historia de Galicia, el hecho de que los particulares adquieran antiguas propiedades en zonas casi despobladas de la comunidad no es un hecho negativo, sino al contrario. Dada la inacción de las administraciones públicas, "casi es mejor que pasen a manos de gente que esté dispuesta a cuidar el patrimonio de Galicia a que sigan así".

Público ha preguntado a la Xunta si tenía constancia de la situación de Santa María de Penamaior y de si en algún momento se planteó ejercer el derecho de tanteo y retracto, pero la consejería de Cultura, que dirige Román Rodríguez, no había respondido a la solicitud al cierre de este artículo.

"No entendemos que, en el caso de la venta de un monumento de esta importancia, la Xunta no ejerza el derecho de tanteo y retracto"

"O que aconteceu co mosteiro é, por desgracia, un exemplo do estado de abandono y desatención que sofre o patrimonio cultural de Lugo pola mala xestión e a inacción da Xunta. Un abandono que ven xerando noticias que nos deberían facer sonroxar como sociedade", aseguran fuentes de la Diputación Provincial de Lugo, gobernada por el PSOE, que recuerdan que en los Presupuestos Generales de la Xunta para este año sólo se destinan 1,2 millones de euros para los más de 130 BIC de la provincia, entre ellos la Muralla de Lugo, los caminos de Santiago y los monumentos relacionados con sus rutas, como las catedrales de Lugo y Mondoñedo. Es decir, apenas el 0,01% del total. "No entendemos que, en el caso de la venta de un monumento de esta importancia, la Xunta no ejerza el derecho de tanteo y retracto", subrayan.

El Grupo Socialista de la Diputación planea presentar el próximo martes una moción en el pleno de la institución para reclamar al Ejecutivo autonómico que elabore un informe "exhaustivo" sobre el patrimonio cultural de la provincia que incluya líneas de actuación urgente en los casos de mayor deterioro; que se incrementen las partidas destinadas a la restauración y mantenimiento de monumentos, y que se articulen subvenciones a los propietarios privados de inmuebles y patrimonio mobiliario catalogado como BIC para garantizar su conservación.

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