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Libertad de expresión Un periodista denuncia que la Guardia Civil silenció su trabajo durante una concentración contra la visita de los reyes a Navarra

Según el relato del periodista, un agente intentó quitarle el teléfono de las manos y detuvo la grabación, mientras otros cuatro le agarraban por las muñecas "con una fuerza desproporcionada".

Imágenes del conflicto entre el periodista y la Guardia Civil. / PATXI CASCANTE
Los reyes visitaron este lunes la localidad navarra de Cizur Menor. /NAVARRA TV

El rey Felipe VI y la reina Letizia realizaron una visita institucional a Navarra haciendo parada en la localidad de Cizur Menor al comienzo de esta semana. Allí les esperaba una concentración de los sindicatos ELA y LAB para mostrar su rechazo a la visita.

Las fuerzas de seguridad no permitieron que los manifestantes pudieran acercarse a menos de medio kilómetro de donde se encontraban los monarcas y un grupo de periodistas acreditados. 

Mikel Urabaien, uno de los periodistas del Diario de Noticias de Navarra, se encontraba allí y fue testigo de cómo la Guardia Civil comenzó a rechazar a los manifestantes que intentaban acercarse, por lo que decidió sacar su teléfono móvil y grabar las escena.

"Cuando me estaba acercando, le dije a uno de los policías que era trabajador de prensa para evitar problemas y me permitiera seguir grabando, pero se giró hacia mí en modo amenazante mientras yo seguía repitiendo mi profesión", asegura Urabaien a Público.

En un vídeo grabado y cedido por los cámaras que se encontraban cerca de la concentración se puede observar el conflicto. 

Según el relato del periodista, el agente intentó quitarle el teléfono de las manos mientras otros cuatro agentes le agarraban por las muñecas "con una fuerza desproporcionada" y detuvieron el vídeo que estaba intentando grabar. A pesar de que el reportero no se resistió, los agentes amenazaron con denunciarle por "agresión a la autoridad".

"Me gritaron que les diera la documentación cuanto antes o sería peor para mí, a pesar de que no podía hacerlo porque me tenían sujeto de ambos brazos", cuenta Urabaien. 

"En ningún momento pusieron en duda que fuese periodista, se limitaron a decirme que me iba a caer una gorda, que me iban a denunciar", señala el periodista. Explica que en todo momento los agentes le dejaron claro "que ellos eran la autoridad".

El periodista asegura que estos hechos no sólo son un atentado contra la libertad de expresión e información, sino que además suponen un obstáculo más para el periodismo local y de a pié, que informa más allá de las notas de prensa institucionales.

"En frío pensé: puedes cuestionar si podría haber sido más o menos prudente, pero en una relación de poder donde yo soy el periodista y él un policía, partimos de la base de que mi comportamiento era legal", expone Urabaien. 

Las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo para Urabaien, en defensa del periodismo libre y el derecho de la infomación. 

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