Público
Público

Racismo institucional Una persona extranjera tiene siete veces más probabilidades de ser parada por la Policía que una de nacionalidad española

Un nuevo informe de SOS Racisme constata que identificar personas por su perfil étnico es una práctica habitual de los diversos cuerpos policiales en Catalunya, sobre todo de la Guardia Urbana. La entidad la denuncia como un claro ejemplo racismo institucional.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Presentación del informe de SOS Racismo sobre identificaciones por perfil étnico. QUERALT CASTILLO

La identificación por perfil étnico es una práctica habitual en todo el Estado español, también en Catalunya. Así lo constata el informe "La apariencia no es motivo. Identificaciones policiales por perfil étnico en Catalunya", presentado este miércoles en el Colegio de Periodistas de Catalunya, fruto del trabajo de SOS Racisme Catalunya y la plataforma de entidades Parad de pararme.

A través del cruce de datos públicos, el estudio de casos comparativos y la recogida de experiencias ciudadanas que se ha hecho mediante entrevistas y encuestas, se constata que las identificaciones a ciudadanos por perfil étnico son una práctica habitual y sistemática y que existe un marco de impunidad consentido por la administración. Se considera un patrón de actuación colectivo por parte de los cuerpos policiales del estado. Hace pocos días salía a la luz el vídeo grabado por un ciudadano donde se veía una persona racializada siendo parada por un vigilante de seguridad de Renfe en la estación de Sants. El vídeo se hizo viral y el empleado fue amonestado, pero en la gran mayoría de casos estas conductas quedan impunes.

Un 54% de las identificaciones son a personas extranjeras

La mayoría de identificaciones en Catalunya se llevan a cabo en Barcelona y su área metropolitana, y según datos de los Mossos d'Esquadra, un 54% de las identificaciones corresponden a personas extranjeras. Teniendo en cuenta que en Catalunya la población extranjera representa el 13,7% del total, esto supone que la probabilidad de una persona extranjera de ser parada por la policía multiplica por 7,4 a la de una persona que sea estatal. Las personas más identificadas son de las siguientes nacionalidades: Marruecos, Rumanía, Ecuador, República Dominicana y Colombia, en este orden.

Uno de los colectivos que sufre más las identificaciones por perfil étnico es la comunidad gitana, aunque suelen quedar invisibilizadas. "Los gitanos tenemos 10 veces más de posibilidades de ser identificados que las personas caucásicas europeas. Somos la comunidad que más sufre las identificaciones por perfil", denuncia Pedro Vargas, técnico de asesoría jurídica de la Federación de Asociaciones Gitanas de Catalunya. Añade: "los gitanos no solemos denunciar, por desconfianza hacia las instituciones y por la persecución histórica que hemos sufrido".

De los casos estudiados por SOS Racisme, en el 70% de las ocasiones las personas identificadas no habían sido informadas del motivo de la parada -siempre que se identifica se tiene derecho a saber por qué-; el 41% de los agentes no llevaba la placa de identificación visible y el 22% expresa haber sufrido violencia tanto verbal como física. Quizás el dato más significativo es que en el 81% de los casos, las personas identificadas no fueron llevadas a comisaría, lo que indica de manera evidente que no estaban cometiendo ningún acto delictivo.

Secuelas para el individuo, el colectivo y la sociedad

La identificación por perfil étnico no sólo deja secuelas al individuo que es identificado, ya que se le genera miedo y desconfianza y supone una grave vulneración de los derechos humanos, sino que va más allá: fomentan la criminalización, legitiman y alimentan el estigma social de criminalidad asociado a los colectivos racialitzados y migrantes, denuncia el informe. "Esto fractura la cohesión social y fragmenta a las sociedades", comenta Mònica López, del departamento de comunicación de SOS Racisme. Por otra parte, la presencia policial genera una sensación de inseguridad y alerta en las calles y se crea un falso clima de emergencia social que después ve su traducción en discursos políticos xenófobos y racistas.

Kaire Ba DeJuan, de SOS Racisme, asegura que "en muchos casos estas personas deben modificar sus patrones de conducta con el fin de no encontrarse en estas situaciones: algunas cambian los recorridos para ir al trabajo o dejan de frecuentar espacios donde se pueden encontrar con identificaciones, todo esto tiene secuelas psicológicas".

El hecho de que haya personas que son detenidas hasta 15 veces en un mismo año provoca la normalización de la situación por parte del individuo. Y combatir esta normalización constituye uno de los principales retos, ya que se ha observado una aceptación y una interiorización por parte de los sujetos víctimas de la actuación y el maltrato policial. SOS Racisme pretende que la ciudadanía conozca el concepto de 'perfilación étnica', y que se asocie a una manifestación de racismo. "Las identificaciones por perfil étnico forman parte del racismo institucional, por ello se deben denunciar", dijo Mònica López.

Una falsa "lucha cuenta la inmigración ilegal"

La práctica de la parada por perfil étnico se enmascara detrás de una supuesta "lucha contra la inmigración ilegal", pero el estudio demuestra que el del perfil étnico es un criterio inefectivo y contraproducente en términos de seguridad ciudadana. Kaire Ba DeJuan destaca que "nos llama la atención que quien más identifica a las personas racializadas y migrantes son los cuerpos policiales que no tienen competencia en migración, como la Guardia Urbana". Este cuerpo policial "es el más opaco en cuanto a los registros y los datos disponibles relativos a las identificaciones por perfil étnic", asegura Mònica López.

El rechazo social creciente a este tipo de prácticas ha forzado un cambio de estrategia en las identificaciones racistas: cada vez son más breves, los agentes cambian de lugar con más frecuencia, no se llevan tantas personas detenidas y se han reducido las redadas masivas; ahora las identificaciones las hacen agentes de paisano y personas que van solas, no en grupo.

SOS Racisme reclama que se adopten soluciones. Entre otras cuestiones, propone formar a los cuerpos policiales en materia de racismo y xenofobia, justificar y recoger datos de las identificaciones que se realicen, introducir medidas para luchar contra la desproporcionalidad y facilitar mecanismos de denuncia para la población objeto de identificaciones y registros. También se anima a la población a quedarse en el lugar de los hechos si se observa una identificación por perfil étnico.

Más noticias en Política y Sociedad