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Rescate de pateras SOS de Salvamento Marítimo al Gobierno: "Estamos desbordados,necesitamos más personal y más medios"

El sindicato CGT, mayoritario en Sasemar, lanza una campaña para exigir al Gobierno más personal, mejor preparado y más medios para hacer frente a los rescates de personas en el Estrecho, cuyas llegadas se han triplicado tras el bloqueo de la ruta Libia-Italia y hacen pronosticar un gran aumento en los próximos meses. CCOO y UGT también han pedido al Gobierno reforzar una plantilla mermada por los recortes durante la crisis económica

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La tripulación de la Salvamar Arcturus rescata a varias personas de una patera a ocho millas al suroeste de Tarifa.- SALVAMENTO MARÍTIMO

Los trabajadores de los servicios de rescate de Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Fomento, llevan tiempo dando la voz de alarma: son pocos y cuentan con unos medios mermados para hacer frente al drástico aumento de llegadas de personas en patera a las costas españolas, según denuncia el sindicato CGT, mayoritario en Salvamento Marítimo. Aunque no es el único. CCOO y UGT también están exigiendo al gobierno más medios materiales y humanos para estar a la altura de la situación.

Salvamento no sólo se encarga de los rescates de pateras, sino del auxilio de cualquier personas o embarcación en el mar y de la preservación del medio ambiente marino, pero las tareas de rescate de migrantes está ocupando cada vez más tiempo para el personal, sobre todo en las costas de Andalucía.

Su silencioso trabajo ha conseguido salvar en lo que va de año las vidas de más de 17.000 personas en aguas próximas a las costas españolas. Son casi las mismas que rescató en todo el 2017, cuando sacó de las pateras a casi 19.000 migrantes. Si el año pasado esta cifra triplicó con creces a los rescatados de 2016 (6.719 migrantes), los números apuntan a que 2018 superará en rescates a 2017. Pero no sólo aumentan los rescates, ya que las víctimas mortales en la frontera sur —300 aproximadamente en lo que va de año, según la Organización Internacional para las Migraciones— ya superan a las de todo el 2017, cuando murieron o desaparecieron 224 intentando llegar a España.

El cierre de los puertos italianos a los barcos de rescate de las ONG en el Mediterráneo Central, unido a los acuerdos italianos y europeos con Libia para que sus guardacostas intercepten y devuelvan a Libia a las embarcaciones que parten hacia Italia, han logrado reducir en un 80% las llegadas al país, pero han convertido la ruta occidental del Mediterráneo en la más accesible y con mayores probabilidades de éxito para alcanzar territorio europeo. Así, España ha superado recientemente a Italia como principal destino de los migrantes que parte del norte de África, y los equipos de rescate están socorriendo a una media de alrededor de 200 personas al día. Sólo en el mes de junio llegaron a España en patera más de 6.000 personas, lo que arroja una clara muestra de los efectos del bloqueo de la ruta libia y, a ojos de Salvamento Marítimo, una pista de lo que está por llegar en los próximo meses.

"Informes de organizaciones humanitarias aseguran que ante el cierre de fronteras griegas e italianas se está produciendo un desplazamiento de más de 500.000 personas migrantes hacia Argelia y Marruecos con el fin de llegar a Europa accediendo a través de las costas españolas", afirma la sección sindical de CGT, que ha lanzado una campaña pública llamada "más manos, más vidas" para exigir a la Administración un aumento de todas las plantillas que actualmente se encuentran realizando labores de rescate en el mar.

"Desbordados y bajo mínimos"

Según explica Ismael Furió, delegado de CGT en Salvamento Marítimo, los equipos de rescate están "desbordados y bajo mínimos", azotados por una "precariedad total", tanto en medios como el personal, hasta el punto de que en centros como el de Almería, un mismo equipo llega a trabajar 36 horas seguidas. Afirma que desde hace años todas las contrataciones son temporales

La raíz del problema, apunta Furió, ha buscarla en la crisis económica y en la absorción por parte del Salvamento Marítimo del personal y los recursos de la Sociedad Remolmar. Esta integración trajo consigo al personal de oficinas y a poco mas de 750 trabajadores (marinos), que tripulaban la flota de Salvamares, Guardamares y Remolcadores.

En total 73 embarcaciones repartidas por toda la costa peninsular e insular. Según el último informe anual del departamento, cuentan con más de 1.500 efectivos, 11 helicópteros y tres aviones. Aunque Furió puntualiza:  "Hay 763 tripulantes de medios marítimos, casi 200 trabajan sólo en administración y coordinación, el 45% es personal de libre de designación y hay 500 controladores para gestionar 300 lanchas. Es como hubiera 500 pastores para controlar a 700 vacas, una auténtica locura".

Una "chapuza" para recortar personal

El problema fue la "chapuza" con la que se hizo esa integración, explica Furió. "Nos declararon a todos personal a extinguir, en una precariedad total, porque no hay capacidad para convocar nuevas plazas. No se puede ni reemplazar a la gente que se va jubilando, a lo que hay que añadir que la Dirección General de Marina Mercante fue presionada por el Gobierno para reducir el número de personas imprescindibles  en las tripulaciones de cada barco de rescate".

"Algunos barcos no pueden estar en el mar ni 24 horas porque no hay relevos suficientes"

Así las cosas, embarcaciones como las Sasemar están compuestas por tres personas: un patrón, un mecánico y una persona en cubierta que se encarga de rescatar a decenas e incluso centenares de migrantes en cada jornada, apunta el sindicalista. No es el único, ya que esta queja también se encuentra en comunicados y protestas de CCOO y UGT, que también piden que se aumente el número mínimo de personas en cada embarcación.

Piden los mismos recursos que se dieron al Aquarius

"Tener a tan pocas personas a bordo de los barcos de rescate pone en riesgo la vida de los rescatadores y de los rescatados. Nos estamos jugando la vida por 1.400 euros al mes. Algunos barcos no pueden estar en el mar ni 24 horas porque no hay relevos suficientes ", apunta Furió, que destaca la diferencias entre el "enorme despliegue de recursos para los rescatados del Aquarius y lo que tenemos nosotros cada día". Recuerda que el mismo fin de semana que llegaron a Valencia los 630 rescatados, los efectivos de Salvamento Marítimo en Andalucía rescataron a 1.400 personas. "Eran 12 personas trabajando y los sacaron del agua prácticamente entre tres personas, porque sólo hay un marino en cubierta para estas embarcaciones. Uno de ellos tuvo que pedir la baja porque se hizo polvo la espalda de tirar de los rescatados desde la patera hasta cubierta", ilustra.

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha anunciado la pasada semana un nuevo Plan Nacional de Salvamento 2019-2021 que se presentará el próximo otoño y que asegurará las "inversiones necesarias para el mantenimiento de los servicios" que presta Salvamento Marítimo. Entre esas inversiones, el ministro habló de nuevas tecnologías, de drones y de megabuques. Reconoció la "sobrecarga actual" de los trabajadores de rescate y afirmó que se habían hecho contrataciones puntuales para paliarlo.

Según Furió, lo que ha hecho el Gobierno es declarar una "situación de excepcionalidad durante cuatro meses" que, en realidad, "está reforzando mínimamente a las plantillas, pero son personas sin formación y sin experiencia que, incluso, se marean en los barcos porque no están acostumbrados". CGT, CCOO y UGT critican la "opacidad total" con la que se hacen estas contrataciones y piden acabar con la chapuza por la que no se puede implementar una bolsa de trabajo normal.

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