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Desahucios La sociedad integrada por católicos vuelve a perder la batalla ante la PAH en Guadalajara

Aunque la propiedad de la vivienda se dirime en el Tribunal Supremo, una organización de personas católicas sigue adelante con el desalojo en una de las casi cien casas que administran en Guadalajara. Por tercera vez, la presión popular ha conseguido paralizar el desalojo no sin incidentes entre vecinos.

Concentración de la PAH en las viviendas de Sociedad San Vicente de Paúl opara evitar el desahucio de uno de sus vecinos.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha conseguido parar el desahucio de Diego Catriel Herchhoren, cuya titularidad de la vivienda se dirime en el Tribunal Supremo (TS), después de que decenas de personas pasaran la noche junto a él. La Sociedad San Vicente de Paúl (SSVP) en Guadalajara, una organización integrada por católicos y dueña del inmueble, ha visto por tercera vez  cómo se retrasa la fecha del desalojo, incluso habiendo convocado una concentración en el portal del afectado para apoyar a la comisión judicial.

Este proceso de desalojo, que es el más polémico de todos los que hay actualmente en el barrio, fue iniciado por la SSVP ante el impago de las cuotas del alquiler por parte del arrendado. Lejos de los típicos motivos, como situación de exclusión social o ingresos bajos, Herchhoren reclama la propiedad del inmueble: “Este piso era de mi abuela, a quien tendrían que haber cedido la titularidad una vez que terminó de abonar su coste en diferentes mensualidades, algo que no hizo la SSVP y que ahora demando yo”.

En torno a 50 personas han estado apostadas en la puerta de Herchhoren desde primera hora. La Policía Municipal ha empezado a tomar posiciones a las 8 de la mañana cortando cualquier tipo de acceso rodado a la zona, aunque una barricada realizada con palés y troncos de leña ya impedía el acceso de los vehículos a la calle en cuestión. Unos minutos después ha llegado la Policía Nacional con menos de diez agentes que se han limitado a mantenerse en las inmediaciones.

La comisión judicial se va

Según han comunicado a Público algunos integrantes de la PAH allí presentes, la comisión judicial no ha hecho acto de presencia hasta las 8:20. En ese momento, un par de portavoces del colectivo les han dicho que estaban y seguirían haciendo resistencia pasiva, ante lo que la comisión ha decidido retirarse. Sin notificación por escrito del juzgado de la paralización del desahucio, se ha producido una pequeña alerta entre los congregados al ver que unos cinco agentes de Policía Nacional amarraban sus cascos al cinturón.

Ángel García, el presidente de la SSVP en la localidad alcarreña, había convocado una concentración desde primera hora de la mañana en el mismo lugar en el que se congregaban los activistas de la PAH, que no tenían permiso para ello. “Aunque teníamos la aceptación de la Delegación del Gobierno, hemos decidido no ir al saber que esta gente estaría ahí desde la noche”, ha comentado a Público. Cuestionados por ello, la PAH denuncia que “se trata de una mera estratagema para intentar que no llegue la solidaridad del barrio a Diego”.

Los activistas se retiran

El integrante de la SSVP se ha enterado de la paralización del desahucio 
en el mismo momento que la comisión judicial ha levantado acta, mucho antes de que los activistas tuvieran constancia de su tercera victoria en el caso que concierne a Herchhoren. García, que no se ha dejado ver por las inmediaciones, no ha dejado pasar la oportunidad para recalcar su temor a los activistas de la PAH: “Tengo miedo, por eso no me he acercado mucho”.

Concentración de la PAH en las viviendas de Sociedad San Vicente de Paúl opara evitar el desahucio de uno de sus vecinos.

A las 9:45 horas la mayor parte del despliegue policial se había retirado. Ante este hecho, un portavoz de la PAH ha invitado a los presentes a recoger y limpiar la zona repleta de cenizas procedentes de las dos hogueras que daban la bienvenida a la calle Ávila de Guadalajara, dando por buena la paralización del desalojo pero sin contar con la notificación por escrito de los juzgados que lo corroborara.

Enfrentamientos en el vecindario

Aunque la mayor parte del vecindario del Alamín, tal y como se llama el barrio en cuestión, apoya a Herchhoren, también se han producido algunos incidentes con aquellas personas que están de acuerdo con el desalojo para que una nueva familia ocupe la vivienda. Los activistas de la PAH han visto cómo un vecino del mismo inmueble les amenazaba primero con un bate de béisbol y después con un machete, llegando a tirar agua con lejía a los concentrados.

Por su parte, los allí presentes no han respondido con violencia al ataque pero sí han acabado quemando la manguera con la que les habían rociado de agua con lejía. Desde la PAH dicen que “esto es lo que quiere la SSVP, enfrentar a pobres contra pobres”. Este razonamiento también es avalado por el propio afectado, que en declaraciones a Público ha comentado que “la SSVP se ha esforzado en enfrentarnos entre nosotros”.

Diego se vuelve a quedar

La madre del afectado ha comentado a este medio que “los vecinos que atacan a los manifestantes lo hacen porque desde la SSVP les prometen que les pagarán las facturas y les bajarán el alquiler”. Ante ello, García ha negado la máxima en los siguiente términos: “Radicalmente no, eso es falso, nosotros no llegamos a esas gilipolleces”.

Pasadas las 10 de la mañana la PAH de Guadalajara ha podido confirmar la paralización del desalojo. En ese momento, Herchhoren se ha referido así a la situación: “Entendemos que esta suspensión tiene que ser la definitiva antes de que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se haga cargo de las viviendas”, haciendo alusión a que es la administración de la comunidad autónoma quien tiene las competencias en materia de vivienda. Sea como fuere, el saldo de esta jornada sigue siendo favorable para la PAH, que gracias a la presión popular y con cánticos tan tempestivos como “ande, ande, ande, esos no se enteran, ande, ande, ande, Diego se queda” han logrado parar el desahucio, una vez más.