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DÁESH Juzgan a cuatro yihadistas por captar a cuatro mujeres para el Estado Islámico a través de Internet

Los acusados formaban un grupo que "asumía y participaba de los medios y procedimientos violentos" del Dáesh, según el escrito de acusación del fiscal.

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Soldados iraquíes muestran una bandera del Estado Islámico mientras toman posición en un tejado de una vivienda de Mosul. - EFE

La Audiencia Nacional juzga desde el lunes a cuatro presuntos yihadistas -dos hombres y dos mujeres- detenidos en octubre de 2015 en varias localidades españolas por captar mujeres para unirse a las filas del Estado Islámico (EI), hechos por los que se enfrentan a 10 años de cárcel por pertenencia a Dáesh.

Los cuatro, según el escrito de acusación del fiscal, que ofrece también la alternativa de condenarles a 8 años por adoctrinamiento terrorista, formaban un grupo que "asumía y participaba de los medios y procedimientos violentos" del Dáesh y habían creado "una estructura" dedicada a captar y reclutar "a nuevos adeptos para el Estado Islámico (EI), principalmente mujeres".

La red estaba compuesta por la acusada Sanae Boughroum, de origen marroquí y residente en Toledo, y Medhi El Fargali, Barbas, detenida en Marruecos, que eran quienes "ejercían el liderazgo ideológico" y definían "las líneas estratégicas del grupo".

La segunda acusada, Laila Haira, "realizaba funciones de captación" y como administradora de grupos de Whatsapp, ella decidía la admisión o exclusión de sus miembros.

En cuanto a los dos hombres, Saif Eddine Haik Anniba, residente en Badalona (Barcelona), "era un elemento cohesionador" y se encargaba también de adoctrinar a Laila Haira; mientras que el portugués convertido al Islam y residente en Francia Fabio Miguel Medeiros, Abderrahman, que ya estaba adoctrinado cuando empezó a relacionarse con ellos, proporcionaba "soporte ideológico".

La investigación se inició al detectar que el huido Achraf Jouied, Abu Anas, "activista informativo" del Dáesh establecido en Siria, había mantenido contacto con dos mujeres españolas y que una de ellas, Sanae, se dedicaba a captar y a adoctrinar a otras mujeres en estrecha relación con Laila.

Los dos hombres contactaron con ellas a través de las redes, y mientras Saif Eddine se relacionaba con Haira, Fabio Miguel tenía previsto casarse con Boughroum para viajar juntos a Siria y con ese objetivo viajó el 4 de octubre de 2015 a España, dónde fue detenido.

Los cuatro fueron detenidos en Toledo, Badalona y Xeraco (Valencia) en una operación conjunta con las fuerzas de seguridad de Marruecos, que arrestaron ese mismo día a otros 6 integrantes de este grupo en Marruecos.

Para sus labores de captación, las acusadas utilizaban perfiles de Facebook para los primeros contactos que sugerían cierta afinidad al EI "sin que se materializaran actos de ensalzamiento en favor de la organización".

En caso de resultar satisfactorios, pasaban a comunicarse por WhatsApp y, si la relación avanzaba, se les agregaba a grupos específicos, gestionados por las dos acusadas, que crearon al menos tres, uno de ellos con cien miembros.

De este modo detectaban a las jóvenes más susceptibles de ser captadas y con esta estrategia "al menos tres jóvenes marroquíes se vieron inmersas en este proceso", cuyo verdadero objetivo era conseguir su incorporación a las filas del EI.

Una de ellas, R.E.A, de 18 años, decidió viajar a Raqqa (Siria) y fue detenida un mes antes que los acusados.

Sanae fue quien en agosto le dio instrucciones para el viaje y hablaron de crear una cuenta corriente en la que Laila estaría autorizada para sacar dinero y así comprar ella los billetes de avión para que la Policía no detectase sus intenciones.

A raíz de su arresto, Saif Eddine asesoró a Laila para detectar posibles llamadas de control y pide que transmita estos consejos al resto del grupo.

En la investigación se conocieron también las vinculaciones de Sanae con Ayuob El Khazzani, autor del atentado frustrado en Francia en agosto de 2015 en el tren de alta velocidad que une Amsterdam con París, y con la hermana de éste, Oumaima.

Al conocer la noticia del atentado, Sanae se puso en contacto con ella para prevenirla de un posible registro policial y que le diera tiempo a deshacerse de cualquier material comprometedor.

"La no materialización del atentado produjo en Sanae Boughroum un gran decaimiento, llegando incluso a llorar, lamentando que no hubiera tenido éxito la misión, y maldiciendo a aquellos que evitaron que se produjera la masacre", destaca el fiscal al aludir a unos de los mensajes de la acusada, que también fantaseaba con un atentado en España.

"A esos les hacía falta una explosión, gracias a Allah", termina diciendo en este mensaje esta radical.

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