El astroturfing que no cesa: destapan una nueva hornada de cuentas falsas en Twitter que viralizan mensajes del PP

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Que existen miles y miles de cuentas de falsas que se crean en Twitter con diversos fines no es nuevo. También sabemos que hay granjas de smartphones montadas para crear y alimentar esos bots. Y que los partidos políticos podrían aprovechar el descontrol en las redes sociales para viralizar los mensajes que quieren hacer llegar a un determinado público es una amenaza que se ha convertido por desgracia en real.

Hace unos días un usuario de Twitter desvelaba cómo había descubierto el uso de bots y cuentas falsas creadas en Twitter para apoyar el discurso del presidente del PP durante una entrevista en el programa El Objetivo de LaSexta. Los perfiles se creaban a base de nombres falsos y se usaban incluso fotografías de personas fallecidas o pertenecientes a bancos de imágenes.

Esta técnica que se usa en propaganda electoral que pretende dar una impresión de espontaneidad, como nacida de una fuerte relación con el entorno social, pero que en realidad es artificial e interesada tiene el nombre de astroturfing.

Desde el departamento de comunicación del PP negaron categóricamente el uso de cuentas falsas en Twitter. Achacaron estos casos a afiliados y simpatizantes que actúan por iniciativa propia y aseguraron desconocer el uso que hace la militancia de las redes.

Pues bien, esta semana ha vuelto a ocurrir lo mismo. El usuario @Proscojoncio ha descubierto una nueva hornada de una treintena de cuentas falsas, creadas con el único fin de respaldar y viralizar los mensajes procedentes del Partido Popular. También se han dedicado a lanzar soflamas contra el Gobierno de Pedro Sánchez a costa del lema de campaña del PSOE #HazQuePase y por los decretos aprobados por la Diputación Permanente y que Casado achaca únicamente al apoyo de Bildu promoviendo la etiqueta #DecretazOtegi.

En este hilo, @Proscojoncio desvela los nuevos perfiles falsos y la técnica que ha usado para descubrirlos:

Nuestro compañero Pablo Romero explicaba hace unos días en este artículo cómo van a intentar las redes sociales frenar los bulos ante las próximas elecciones. Otra cosa es que lo consigan.

A grandes pinceladas, compañías como Facebook, Google y Twitter apuestan fundamentalmente por tres acciones: detectar comportamientos ‘sospechosos’ mediante inteligencia artificial y la ayuda de los usuarios, penalizar (no eliminar del todo) los contenidos con clara intención manipuladora y proporcionar contexto al usuario.

Y Twitter es la red social que puede prestarse especialmente a abusos y distribución de desinformación, fundamentalmente por dos factores: la facilidad con la que se puede abrir una cuenta, y su diseño pensado fundamentalmente para compartir rápidamente contenidos.

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