Twitter"Nos toman el pelo": los tuiteros se llevan las manos a la cabeza por las ridículas multas impuestas a las eléctricas por vaciar embalses

Por

Fue una de las polémicas del verano, ¿se acuerdan? Con el precio de la luz desbocado, en agosto saltó a los titulares de prensa la noticia de que las compañías eléctricas se dedicaban a vaciar embalses para producir electricidad más barata, la hidroeléctrica. Una práctica que no es nueva pero que, en estos momentos en los que pagamos la luz a precio de oro, tiene especial repercusión. Se lo contamos en Público en su momento. Hubo casos en Cáceres, Zamora y también en Galicia. La polémica fue intensa, tanto que hasta el Gobierno se comprometió a tomar cartas en el asunto y poner en marcha una investigación.

De hecho, este pasado lunes la vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, insistía en que el Ejecutivo tomará medidas legales "inmediatas" contra las empresas hidroeléctricas que están incurriendo en "malas prácticas" por el vaciado de embalses. "Vamos a terminar con las malas prácticas de aquellas empresas concesionarias en el ámbito hidroeléctrico. Nuestra intención es inmediatamente utilizar instrumentos legales para poner fina esa mala praxis", subrayó Calviño en declaraciones a TVE.

De momento, el Gobierno de Pedro Sánchez no ha tomado ninguna medida, pero sí lo ha hecho la Xunta de Galicia, aunque para lo que ha hecho, casi mejor no haber hecho nada. El Ejecutivo autonómico presidido por Alberto Núñez Feijóo ha impuesto una sanción económica a Naturgy e Iberdrola por el vaciado de cuatro embalses gallegos. Multa millonaria, imaginarán algunos. No precisamente: la multa es de 100.000 euros, a 25.000 euros por embalse. Cómo bien explican en este vídeo del programa La Sexta Clave, la multa apenas es un rasguño para estas eléctricas con multimillonarios beneficios: es como si a un mileurista le impusieran una sanción de 24 céntimos. Tiene razón el presentador: es de chiste.

Los tuiteros también se llevan las manos a la cabeza. Vean.

Más de Tremending