Este artículo se publicó hace 2 años.
Películas de terror para ver la noche de Halloween
Las directoras de cine de terror están cambiando las reglas del juego, explorando el miedo desde una perspectiva feminista. Estas películas, lejos de los clichés tradicionales, abordan el trauma, el poder y el cuerpo con una nueva profundidad.

El cine de terror ha sido, históricamente, un espacio donde el miedo y el cuerpo femenino han estado intrínsecamente ligados, pero no siempre de una forma empoderadora. Durante décadas, el género ha tendido a mostrar a las mujeres como víctimas, objetos de violencia o sexualización. Ha mostrado a las mujeres atrapadas en situaciones de vulnerabilidad sin control sobre su propio destino. Eso sí, hay excepciones y un ejemplo de ello es la saga Scream, dirigida por Wes Craven en la que son las protagonistas de las dos etapas diferentes de la saga las víctimas pero, a la vez, las mujeres empoderadas que consiguen salvarse a sí mismas.

Pero la saga de Craven, que ya cumple 28 años desde su inicio y haciendo que la pregunta ¿cuál es tu película de terror favorita? sea una frase mítica del cine de terror, no fue la única que cambió las reglas del juego ya que abría la puerta a otra forma de concebir el género, destripándolo desde dentro. Ahora la narrativa cambia porque cada vez son más las mujeres que dirigen películas de terror y están reescribiendo las reglas, a la par que aportan una mirada feminista que desafía los estereotipos tradicionales, ofreciendo nuevas formas de entender y experimentar el miedo.
¿Qué hay de nuevo?
Esta nueva mirada se caracteriza por explorar el miedo a través de la experiencia femenina, pero desde un lugar de agencia, resistencia y complejidad. El horror, en manos de directoras, ya no se limita a monstruos externos o amenazas sobrenaturales; se convierte en un vehículo para representar miedos profundamente humanos, como el control del cuerpo, la maternidad, la violencia de género, el aislamiento o las expectativas sociales. Películas como The Babadook (2014) de Jennifer Kent o Raw (2016) de Julia Ducournau no solo plantean escenarios terroríficos, sino que también reflejan luchas personales y colectivas sobre la identidad, el trauma y el poder.
Además, estas películas ofrecen una revisión crítica de los roles tradicionales que las mujeres han ocupado en el género. A diferencia de la clásica final girl de las películas de slasher (que sobrevive al horror tras ser sexualmente castigada), las protagonistas de estos nuevos relatos son complejas, multifacéticas y frecuentemente agentes de su propio destino. Este cambio de enfoque subraya la capacidad de estas directoras para resignificar el cuerpo y la psicología femenina desde una perspectiva más empoderada y consciente.
También cabe destacar que la mirada feminista en el cine de terror no se limita solo a las temáticas, sino también a la estética y a la fotografía. La cámara entra en juego para crear nuevas formas de representación que evitan la objetivación y otorgan protagonismo a la experiencia subjetiva de sus personajes. Un elemento que cambia la típica narrativa visual del género de terror.
Palomitas, sofá, manta y…
1.- Mujer lobo (2013) – Dir. Tamae Garateguy

En este thriller psicológico y erótico, una mujer con una doble vida de cazadora sexual asesina a sus víctimas masculinas tras seducirlas. A través de su protagonista, Mujer lobo cuestiona el control del cuerpo femenino, la violencia y el deseo, subvirtiendo la típica narrativa de víctimas y victimarios.
2.- El Babadook (The Babadook, 2014) – Dir. Jennifer Kent

La película narra la historia de Amelia, una madre que lucha por criar a su hijo Samuel tras la muerte de su esposo. La llegada de un misterioso libro infantil da inicio a una serie de eventos aterradores que reflejan el trauma y el duelo no resuelto. A través de la figura del Babadook, la película explora el miedo a la maternidad, el dolor emocional y la lucha por la sanación, ofreciendo una poderosa metáfora sobre los demonios internos que enfrentan las mujeres.
3.- Crudo (Raw, 2016) – Dir. Julia Ducournau

Justine es una joven vegetariana quien, al ingresar a la facultad de veterinaria, es obligada a comer carne por primera vez y despierta un apetito carnívoro insaciable. La película utiliza la metáfora del canibalismo para explorar la identidad, el deseo y la presión social que enfrentan las mujeres. Con su enfoque visceral y provocador, Ducournau desafía las normas de género y el control sobre el propio cuerpo, convirtiendo la historia en una crítica del conformismo y la liberación femenina.
4.- Las buenas maneras (Good Manners, 2017) – Dir. Juliana Rojas y Marco Dutra

Este thriller brasileño mezcla terror, fantasía y comentario social en una historia sobre la maternidad, la clase y el deseo. Clara, una mujer de bajos recursos, es contratada para cuidar al bebé de una mujer rica, pero pronto descubre un oscuro secreto sobrenatural. Las buenas maneras utiliza el mito del hombre lobo para desafiar las normas sobre la feminidad y la maternidad, haciendo una crítica sobre las dinámicas de poder y los roles de género.
5.- El ruiseñor (The Nightingale, 2018) – Dir. Jennifer Kent

Ambientada en la Tasmania colonial, El ruiseñor explora la brutalidad de la violencia de género y el colonialismo a través de la historia de una mujer irlandesa que busca venganza por las atrocidades cometidas contra su familia. Jennifer Kent utiliza el horror no solo para exponer la barbarie de la época, sino para reflexionar sobre el trauma personal y colectivo. La película desafía las convenciones del terror con su crudeza, al tiempo que ofrece una mirada feminista sobre el poder y la venganza.
6.- Amulet (2020) – Dir. Romola Garai

Esta historia de terror con toques sobrenaturales sigue a Tomaz, un exsoldado traumatizado, que se ve envuelto en una misteriosa situación cuando ayuda a una joven y su madre enferma. A medida que la trama se desarrolla, la película explora el trauma de la guerra y el abuso de poder, pero desde una perspectiva femenina que culmina en una inquietante reflexión sobre la redención y el castigo.
7.- The Power (2021) – Dir. Corinna Faith

Ambientada en un hospital de los años 70, The Power sigue a una joven enfermera que debe enfrentar tanto una amenaza sobrenatural como el abuso de poder por parte de sus colegas. La película explora las dinámicas de control, el miedo al patriarcado y el aislamiento, todo a través de un personaje femenino que lucha por tomar las riendas de su destino. Este enfoque feminista se entrelaza con el terror psicológico y social.