Este artículo se publicó hace 3 años.
¿El tamaño importa?
Son muchos los hombres que creen que su pene no es lo suficientemente grande como para satisfacer a sus parejas o a sí mismos pero, ¿acaso el tamaño es relevante en la actividad sexual?.

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La importancia del tamaño del pene ha sido siempre motivo de preocupación a lo largo de la historia, especialmente para los hombres, cuya autoestima depende en gran medida del tamaño que tiene lo que les cuelga entre las piernas. Y es que al pene, más allá de su función biológico-reproductiva, también se le ha asignado a lo largo de la historia una función de carácter simbólico: determina, en cierta medida, el grado de virilidad masculina. Es por eso que un pene más grande suele estar socialmente relacionado con un hombre más viril, más fuerte, más masculino… A fin de cuentas, más hombre. Este mensaje ha calado en nuestra sociedad y lamentablemente, condiciona la sexualidad de muchos hombres y mujeres.
Un tamaño "normal"
Según un estudio de la Universitat Jaume I, se estima que entre el 12 y el 26 % de los hombres valoran su pene como pequeño. “Hasta el 45 % de los hombres desean tener un pene más grande y la inmensa mayoría de los que deciden someterse a cirugía para agrandar el tamaño de su pene poseen en realidad un pene dentro de un rango normal de tamaño”, explica el texto. Claro, ¿pequeño en relación a qué? Vale la pena preguntarse cuál es la medida estándar o “normal” cuando hablamos de penes. Según una investigación llevada a cabo por el Departamento de Urología de la Universidad de Florencia, hablamos de entre 6 y 8 centímetros de pene en estado de flacidez y entre 12,5 y 15 cm en completa erección.
Pese a que estos sean las medidas más estándar, existe la creencia popular de que el pene debe llegar al menos a los veinte centímetros para considerarse aceptable. En este contexto, no es de extrañar que los hombres tiendan a exagerar sistemáticamente sus dimensiones tanto deliberada como inconscientemente con un objetivo claro: ser aceptados socialmente. Es curiosa la información revelada por la Universitat Jaume I, que realizó una investigación donde 130 jóvenes se sometieron a un procedimiento en el que se evaluó la veracidad con la que informaban acerca del tamaño de su pene. “Los resultados demuestran una clara tendencia a reportar medidas muy por encima de lo esperable para su edad y raza, sobre todo para la longitud del pene en erección”, reporta el estudio.
El problema en la autoestima empieza al no alcanzar estas medidas, tanto reales como idealizadas. Por eso algunos optan por mentir a la hora de hablar del tamaño de pene. Además, en este contexto, muchos varones experimentan el “síndrome del pene pequeño”, que refleja la realidad de hombres que, aun teniendo un pene con medidas estándar muestran un malestar y una preocupación extrema. “Este se relaciona con problemas de autoimagen, baja autoestima en general y más en concreto baja autoestima sexual, depresión, ansiedad, apego inseguro, problemas de pareja y percepción de baja competencia sexual”, refleja la investigación de la Universitat Jaume I.
Otros varones experimentan el “síndrome del vestuario”, según un estudio del Instituto de Andrología y Medicina Sexual (IANDROMS) de Barcelona, que se refiere al complejo de inferioridad por tener un pene pequeño únicamente en estado de flacidez. “Estos varones tienen complejo de desnudarse en lugares públicos: vestuarios, gimnasios, piscinas, etc, y en muchos casos no se atreve a mantener relaciones sexuales por vergüenza”, explica el texto.
Tamaño no implica insatisfacción
Pese a la preocupación masculina por el tamaño, diversos estudios revelan que la satisfacción sexual de las mujeres (sí, la mayoría de datos datos se reducen a estudios de relaciones heteronormativas) no depende de cuánto mida el pene de su compañero. Un estudio de la Revista argentina de Urología distribuyó 300 encuestas anónimas y voluntarias a una población abierta de mujeres de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “En nuestra cultura occidental a menudo el tamaño del pene equivale a dominancia, poder y virilidad, considerando al mismo como un factor fundamental para que la mujer alcance su satisfacción en el vínculo sexual”, explica el estudio. Sin embargo, los datos revelaron una realidad completamente distinta. Pese a que para el 67,6% de la muestra el tamaño del pene es importante, la satisfacción sexual general de las mujeres encuestadas fue independiente del tamaño. De hecho, solo se encontraron diferencias significativas en la satisfacción al relacionarla con la frecuencia coital. Es decir, las mujeres aseguraron disfrutar menos cuanto menos sexo practicaban, independientemente del tamaño del pene con el que llevaran a cabo las prácticas sexuales.
Al final, lo más importante es que las personas con pene no se obsesionen demasiado con su tamaño. Y es que lo que marca la diferencia no es tanto la medida, sino saber usarlo correctamente en las relaciones sexuales.