Cuánto tiempo viven los peces
Muchas familias optan por uno o varios peces como su primera mascota, aunque existe mucho desconocimiento sobre ellos.

Zaragoza--Actualizado a
Los peces son animales fascinantes, aunque por vivir bajo el agua quizá no los conocemos tan bien como a los que habitan en tierra firme. Aun así, muchas familias optan por tener uno (o varios) de estos pequeños y simpáticos animales como mascotas. De hecho, es bastante habitual en hogares con niños pequeños, ya que resultan una opción muy adecuada como primer compañero animal.
Eso no significa, por supuesto, que no requieran cuidados. Como cualquier otro ser vivo, un pez necesita una alimentación adecuada y un acuario o pecera limpia para poder disfrutar de una vida larga y saludable. Pero entonces surge la pregunta: ¿cuánto tiempo puede llegar a vivir un pez?
Acuario o pecera: ¿por qué el espacio es importante?
La expectativa de vida de un pez depende de muchas variables, incluido el tipo de especie y, sobre todo, el hábitat en el que vive. En líneas generales podemos decir que un pez en un acuario puede vivir de 10 a 15 años, siempre y cuando las condiciones sean las adecuadas. Esto es: que tenga alimento suficiente, que el recipiente esté limpio, que el agua se renueve de manera frecuente, una temperatura correcta, etc.
El escenario cambia sensiblemente en el caso de los peces que viven en una pecera, cuya esperanza de vida disminuye hasta los tres años. Esto se debe principalmente a la falta de espacio para nadar, lo que suele generar un estrés en el pez que termina siendo letal. Además, el agua de la pecera suele ser más difícil de renovar y su temperatura no se puede controlar, como sí sucede en los acuarios. La excepción a la regla son los llamados peces limpiadores, quienes no sufren de estrés por la falta de espacio y pueden durar más viviendo en una pecera.
El tamaño de los peces importa
Otra regla general respecto a la esperanza de vida de los peces es la siguiente: contra más grande es, más años tiende a vivir. Curiosamente es lo contrario que sucede con los perros, una especie en la que los especímenes más grandes tienden a tener una menor esperanza de vida.
El pez más común en los acuarios es el llamado goldfish (Carassius auratus). De hecho, se trata de una especie tan acostumbrada a vivir en cautividad que es considerado ya un animal doméstico. Formalmente se trata de un ejemplar más pequeño de la familia de las carpas, por lo que vive en agua fría dulce. Puede ser de diferentes tamaños y colores y su esperanza de vida puede alcanzar hasta los 20 años en algunos ejemplares.
Otra especie común en casa es el pez payaso (amphiprioninae), fácilmente reconocibles por su cuerpo naranja y blanco. Se trata de una especie que acostumbra a vivir en los arrecifes de corales del océano Indo-Pacífico. En cautividad suelen vivir unos 10 años, aunque en libertad su lifespam puede aumentar hasta los 15 años. Una muestra palpable de que, incluso para aquellas especies acostumbradas, la cautividad supone un problema.
Los peces más longevos en un acuario son las carpas koi. Se trata de una animal muy dócil, que incluso se acercan a la palma de los humanos si esta se sumerge en el agua. Además pueden vivir de 20 a 25 años en cautividad, mucho más que cualquier otra especie. Por norma general necesitan una temperatura entre 17 a 24 grados, aunque son muy resistentes incluso en aguas frías.
Los peces que menos viven
Tratar a todos los peces como un conjunto homogéneo puede ser cómodo e ilustrativo, pero no es muy preciso ya que la esperanza de vida puede variar mucho de una especie a otra. El pez que menos vive es el eviota sigillata, una especie diminuta, de unos tres centímetros de largo en su etapa adulta, que tiene el dudoso honor de ser el vertebrado que menos vive de todos: 59 días.
Otra especie que no dura mucho entre nosotros es el kili africano (Nothobranchius eggersi), que tiene el récord de ser el animal vertebrado que más rápido madura de todos. No en vano, crecen hasta alcanzar los cuatro o cinco centímetros en solo dos semanas, comenzando a reproducirse a partir de dicha fecha. Esta precocidad adquiere sentido si se tiene en cuenta que su esperanza de vida oscila entre los nueve y los 12 meses.
Consejos para alargar la vida de tus peces
Resumiéndolo mucho, la clave para tener unos peces felices y duraderos es recrear las mismas condiciones que poseen en su hábitat natural. Por ello, es preciso conocer qué tipo de peces tenemos. Puede parecer una perogrullada, pero no lo es. De hecho, es bastante habitual tratar a todos los peces de manera igual, cuando según la especie pueden tener unas necesidades u otras.
Los peces son animales muy sensibles a los cambios, por lo que necesitan de un agua de buena calidad. Por ello, controlar aspectos como la temperatura, la cantidad de oxígeno o la calidad del agua es imprescindible para que los peces tengan una vida larga y feliz. No solo eso, la limpieza y el mantenimiento del acuario también son esenciales. Las bacterias beneficiosas ayudan a descomponer los residuos y mantener el agua en buen estado, pero aun así es necesario renovar parte del agua con regularidad y limpiar el filtro. Sin estos cuidados, los desechos se acumulan y el entorno se vuelve tóxico para los peces.
Pero además, no todos los peces son compatibles entre sí. Por ello, dentro de conocer a las especies que tenemos, también implica saber si pueden convivir entre ellas. De lo contrario es probable que nos encontremos con algún disgusto flotando en el agua. Por ejemplo, el momento de la alimentación es crítico. Existen especies que son más agresivas o rápidas que otras, por lo que pueden acaparar el alimento. Esto puede derivar en estrés, cuando no desnutrición, en aquellos peces más lentos o pasivos. Es por ello que vigilar que exista un cierto equilibrio para que todos los peces estén alimentados de una manera equitativa también resulta fundamental.



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