Público
Público

El 15-M marcha contra la reforma de la Constitución con llamadas a la huelga

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El 15-M y organizaciones de izquierdas han marchado hoy por el centro de Madrid y otras ciudades en protesta por la reforma de la Constitución pactada por el PP y el PSOE para definir un techo de déficit de las Administraciones públicas, una manifestación en la que cientos de personas han hecho llamamientos a la huelga general.

La marcha, encabezada por una pancarta con la frase "contra esta reforma de la Constitución", ha discurrido de manera pacífica desde la Glorieta de Atocha hasta las puertas del Congreso de los Diputados, donde se ha leído un manifiesto en el que se ha criticado la citada reforma y la ausencia de un referéndum para llevarla la cabo.

Los manifestantes han proferido gritos como "ahora los Tejeros son Rajoy y Zapatero", "Rubalcaba, tienes un marrón" o los ya habituales de "que no, que no, que no nos representan" o "le llaman democracia y no lo es", en una tarde que amenazaba lluvia e, incluso, han llegado a caer varias gotas en el centro de Madrid.

Además, se han podido leer pancartas con textos como: "reforma asocial e impuesta, no" o "constitucionalizar la pobreza, no".

Para Francisco García, uno de los manifestantes, es necesario que la ciudadanía denuncie esta reforma de la Carta Magna, por lo que supone, a su juicio, de recortes de los servicios sociales, y se ha preguntado por qué los políticos tienen "tanto miedo a informar" a los ciudadanos y llevar los cambios constitucionales a referéndum.

A la llegada de la manifestación a la Plaza de las Cortes, donde varios policías -uno de ellos con una cámara de vídeo- y coches policiales imposibilitaban el paso al Congreso de los Diputados, se ha leído un manifiesto.

En él, además de la reforma de la Carta Magna, los participantes han denunciado que el Gobierno para hacer frente a la crisis no tome medidas como reducir el gasto militar o que no suprima la financiación a la Monarquía y a la Iglesia.

La celebración de esta protesta ha obligado a la Policía Municipal a cortar el tráfico rodado en el Paseo del Prado, entre Atocha y Plaza de Colón, unos diez minutos antes de que empezara la manifestación (a las 19:00 horas), lo que ha provocado importantes retenciones en el Paseo de la Castellana durante varias horas.

Al finalizar la marcha, el movimiento 15-M ha convocado una asamblea en la plaza de Neptuno para debatir y cerrar futuras acciones.

Madrid no ha sido la única ciudad en la que los "indignados" han celebrado manifestaciones.

En Valladolid han protestado por el "fondo y la forma" de la reforma constitucional porque se traducirá en un "recorte de prestaciones sociales como la sanidad y la educación", ha indicado a los medios uno de los miembros del movimiento ciudadano.

La reforma "demuestra una vez más el bipartidismo totalitario" de los dos partidos políticos mayoritarios en "la primera gran reforma constitucional" en España, han expresado en el manifiesto leído por el 15-M, que ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que se movilice "en favor de la democracia".

Los indignados de Logroño han protestado ante las sedes del PP y del PSOE con una "cacerolada".

Algunos de los indignados, que tampoco están de acuerdo ni en el fondo ni en la forma de la modificación constitucional, han portado carteles con lemas como "tú opinión no les importa" o "los ciudadanos primero, los mercados después".

En Palma se han adherido a los "indignados", al igual que en Logroño, representantes sindicales y algún representante político.

En la manifestación balear se han coreado consignas como la ya habitual "no nos representan" y otras en demanda de la convocatoria de una huelga general.

En los primeros momentos se han producido discusiones entre los "indignados" y sindicalistas que se negaban a quitarse las pegatinas identificativas de sus organizaciones, como algunos convocantes de la marcha les exigían.

No obstante, los sindicatos portaban su propia pancarta lejos de la cabecera y el resto del recorrido ha discurrido sin ningún incidente y con los manifestantes mezclados sin distinción.