Público
Público

Un 25% de los trabajadores con VIH sufre insultos y presiones dejar el empleo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Siete de cada diez trabajadores infectados en España con el virus del VIH ocultan su situación por miedo a la discriminación y un 25 por ciento de los que lo admiten sufren rechazo, descalificaciones y presiones para dejar el trabajo.

Así lo refleja el avance de resultados de una encuesta difundida hoy por la Coordinadora Estatal de VIH-Sida (Cesida, que agrupa a más de 70 asociaciones) con motivo de la celebración del Día Mundial del Sida, el 1 de diciembre.

El 70 por ciento de los trabajadores con VIH no le han comentado la situación a su jefe, ni a los compañeros y de los que lo hicieron el 24,4 por ciento han sufrido algún tipo de discriminación, ya sea mediante el rechazo (15,7%), presiones para dejar el trabajo (11,8%) o descalificaciones, indiferencia y/o despido (10%).

En rueda de prensa, el coordinador de la nueva campaña de Cesida "Exprésate", José Miguel Gutiérrez, ha indicado que el rechazo se extiende tanto al ámbito sanitario y laboral como al de los servicios sociales.

Como botón de muestra Gutiérrez ha informado del reciente caso de una residencia pública de ancianos de Santander que se ha negado a admitir a una mujer seropositiva de 70 años o el de otra anciana rechazada en un centro concertado de enfermos crónicos, esta vez en Canarias, por la misma causa.

De hecho, Sanidad está estudiando la reivindicación de Cesida para que la enfermedad no se la siga catalogando como infecto-contagiosa, ya que la convivencia habitual con un paciente no implica riesgo, ha añadido Gutiérrez, acompañado por Udiárraga García, miembro de la Comisión Ejecutiva de Cesida.

Actualmente, los certificados médicos pueden ser solicitados para el acceso a una plaza de un centro de tercera edad, a un programa de vacaciones o a un programa de respiro familiar.

Por otro lado, Gutiérrez y García han subrayado que la cifra de 1.500 fallecidos por Sida en 2007 es superior ya que no contabiliza a quienes han muerto por hepatitis C o cirrosis, consecuencia directa de esta enfermedad.

Por esta razón, el Ministerio de Sanidad ha empezado a cruzar los datos entre ambos registros estadísticos.

E incluso el número es aún mayor ya que muchos familiares se niegan a que en el certificado de defunción de su pariente conste esta enfermedad.