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Abajo: "Tenía que llevarle la medalla a mi hija"

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José Luis Abajo, que logró la primera medalla olímpica de la esgrima española, el bronce en la modalidad de espada de los Juegos de Pekín, aseguró que se motivó en su último combate pensando en su hija de cuatro meses, a la que quería llevar una medalla.

El esgrimista madrileño confesó que estaba algo alicaído cuando perdió la semifinal contra el italiano Matteo Tagliariol, pero le animaron el doctor y el maestro del equipo recordándole a su hija.

"Entre la doctora y el maestro han conseguido animarme. Me han dicho que mi hija me estaba esperando en Madrid y que tenía que ir a buscarla con una medalla al cuello", aseguró el tirador, padre de Lucía, de cuatro meses.

"Ahora no se enterará de nada, pero le estamos grabando todo y se lo pondremos cuando sea mayor", afirmó.

"También me han dicho que esta oportunidad no podía desaprovecharla", señaló.

El otro secreto de su motivación hay que buscarlo en una canción, "Lo grande que es perdonar", de Gilberto Santa Rosa, que le pasó un compañero y que no ha dejado de escuchar antes de cada combate.

En Pekín no le ha faltado apoyo. En la grada estaba su mujer, "llorando como una magdalena", su madre, "que se tapaba la cara con una bandera porque no podía ver el combate por los nervios", su hermano Juan y algunos de sus mejores amigos.

"Están afónicos de todo lo que me han animado, ellos también se merecen la medalla", dijo Abajo, que no paraba de mirar a sus allegados cada vez que lograba un tocado.

Abajo recibió en las horas posteriores a la medalla "38 llamadas y 96 mensajes", según reconoció.

El tirador se mostró particularmente feliz por haber logrado la primera medalla de la esgrima española, la guinda a muchos años de trabajo que llega tras "muchos diplomas olímpicos y medallas de todos los colores en campeonatos del mundo y de Europa".

"La llevamos buscando mucho tiempo, hemos trabajado desde el primero al último, desde todos los puntos de la Federación, todos los maestros, todos los monitores, todos los clubes para conseguir una medalla. Este ciclo ha sido fantástico, teníamos que tener una medalla olímpica como fuera", afirmó.

Se mostró confiado en que su triunfo promocionará la esgrima, "un deporte emocionante, impredecible, que cuando ves un combate te engancha y si lo practicas también".

"Cuando ganas una medalla olímpica te haces inmortal, a partir de ahora estaré en todos los libros, todas las revistas y todos los boletines de la Federación como el primer medallista", aseguró.

"Me ha tocado a mi, he tenido la suerte de conseguirla, pero esto va a animar a mis compañeros que vienen después y les va a dar mucha fuerza para que consigan más medallas", agregó.

"Mis compañeros tienen tanta o más calidad que yo, vienen de hacer medallas en copa del mundo, son tiradores muy fuertes, hemos venido preparados y hemos entrenado duro para llegar aquí. Esto va a empujarles y les va a dar ánimos, capaces son seguro", señaló.

En este sentido, su entrenador y jefe de la expedición española de esgrima, Ángel Fernández, señaló que la esgrima española tiene otras tres opciones "de dar otra alegría".

Sobre Abajo aseguró que el hecho de haberse casado y asentado le ha hecho ganar serenidad para no perder combates que antes perdía por su carácter impulsivo.

Abajo señaló que nunca había derrotado al húngaro Gabor Boczko, su rival por el bronce, que le había derrotado en las finales de Copa del Mundo de Montreal y París.

"Me lo he tomado con calma. He visto que en el último tiempo no venía, me la he jugado a un tocado. Hemos sorteado la prioridad, la tenía yo, el tenía que venir a buscar el tocado. Ha habido un doble toque en el que se le habrá saltado el corazón a todo el mundo. He tenido la suerte de defender yo, es una lotería", comentó.